Acuerdo entre España y Reino Unido para facilitar la colaboración entre sus empresas
- España elimina el visado a los profesionales británicos para estancias cortas de trabajo
- Gran Bretaña acortará la obtención de licencias de patrocinio a las empresas españolas
Madrid y Londres tienden puentes en materia económica. Así se desprende del acuerdo de cooperación que han sellado el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y su homóloga británica, Rachel Reeves, este martes en Madrid.
El pacto pretende facilitar los traslados de profesionales y empresas entre ambos países. España se compromete a eliminar los visados para los profesionales británicos para estancias inferiores a 90 días en nuestro territorio.
Por su parte, el Reino Unido acortará el proceso para obtener una licencia de patrocinio por la vía rápida para las empresas españolas en proceso de expansión en las Islas. Esta licencia permite contratar talento cualificado en el extranjero.
Ambos países también han pactado la emisión de certificados que garanticen que un trabajador y su empleador solo paguen cotizaciones a la seguridad social en un país cuando se desplacen temporalmente entre el Reino Unido y España por motivos laborales.
Convalidación de títulos para ejercer la abogacía
La declaración contempla avanzar en el reconocimiento bilateral de las cualificaciones profesionales para mejorar el comercio de servicios entre el Reino Unido y España, con especial atención a la abogacía. Ambas partes han reconocido el potencial de crecimiento del sector jurídico y la importante contribución de sus respectivos profesionales del derecho.
El acuerdo se ha firmado este martes tras la primera edición del Diálogo de Comercio e Inversiones España-Reino Unido en Madrid.
En la rueda de prensa posterior, Cuerpo y Reeves han lamentado los once años que han trascurrido para que se haya repetido un encuentro como el de este martes.
Carlos Cuerpo ha destacado que el Reino Unido es el segundo destino de la inversión española, con un stock de más de 80.000 millones de euros. Ha subrayado que hay "muchísimo potencial" en áreas como la inteligencia artificial, la energía o la defensa.
Ambos responsables económicos han insistido en la intención de cooperar para reforzar la seguridad económica, con la apertura de un diálogo y "consulta temprana" sobre medidas para impulsar la capacidad industrial nacional. También, para reducir la fragmentación de las cadenas de suministro y mantener la competitividad europea, sobre todo en la automoción, la energía y la industria pesada. Este compromiso quedará plasmado antes de junio de 2026.