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Los choques de Trump con España: del hachazo al aceite a pedir echarlo de la OTAN y tildarlo de "aliado terrible"

Los choques de Trump con España

La amenaza de Donald Trump de "cortar todo el comercio con España" —al que ha calificado de "aliado terrible" por no apoyar la guerra en Irán— es solo el último de los choques del presidente estadounidense contra el Gobierno de Pedro Sánchez. Su primera etapa en la Casa Blanca estuvo marcada por los aranceles a productos como el aceite de oliva y el vino y la actual, por el gasto en defensa en la OTAN y la decisión española de impedir que Washington use las bases de Morón y Rota para el conflicto en Oriente Medio.

"España ha sido terrible. No queremos tener nada que ver con ellos", dijo el republicano este martes tras conocerse que el Ejecutivo de Pedro Sánchez no permitirá que EE.UU. use sus instalaciones en territorio español en la ofensiva contra Irán. Unas palabras vertidas junto al canciller alemán, Friedrich Merz, de visita en la Casa Blanca, en una comparecencia en la que el líder germano recordó que España es el "único país" de la OTAN que no ha aceptado la subida en el gasto de defensa que el republicano exige a todos los miembros.

Trump dice que "cortará todo el comercio con España" tras el 'no' de Sánchez al uso de Morón y Rota en la ofensiva contra Irán

La inversión en la OTAN, la mayor china en el zapato

Sin duda, la mayor desavenencia de la Administración Trump con el Gobierno español tiene que ver con la repetida insistencia del magnate con que los miembros de la Alianza Atlántica deben aportar más dinero, al menos un 5% de su producto interior bruto, para compensar el gasto mayor que hace Estados Unidos.

Una demanda que España descarta implementar al considerar que el 2,1% que aporta actualmente es suficiente. "Es suficiente y compatible con nuestro modelo social", defendió Sánchez en junio pasado, tras haber obtenido de la OTAN "flexibilidad" para cumplir con los objetivos de capacidades militares pese a haber firmado la declaración final en la cumbre de La Haya que contemplaba el aumento del 5%.

Este hecho no gustó a su homólogo estadounidense, como ha quedado demostrado en múltiples ocasiones, incluyendo amenazas de imponer aranceles adicionales a los productos españoles.

"Tengo compromisos de prácticamente todos los aliados de la OTAN para aumentar su gasto en defensa al 5% del PIB. Todo el mundo salvo España. No sé qué pasa con España, por qué no lo hacen. Quieren que les salga gratis, creo. Todo el mundo salvo España ha aumentado al 5%. No lo sé, hablaremos con España", expresó en el Foro Económico Mundial de Davos a finales de enero pasado.

Ya en octubre había llegado a sugerir ante el presidente finlandés, Alexander Stubb, que España debería ser expulsado de la OTAN por su gasto en defensa limitado. Sin embargo, pocos días después, Sánchez y Trump se saludaron públicamente por primera vez desde el regreso del mandatario estadounidense a la Casa Blanca en Egipto, durante la ceremonia de la firma del acuerdo de paz para Gaza.

El presidente estadounidense fue agradeciendo a los mandatarios uno por uno. Cuando se dirigió públicamente a Sánchez para agradecerle que España está "haciendo un trabajo fantástico", aprovechó para interpelarle por el gasto en defensa: "¿Estáis trabajando aquí sobre el tema del PIB? Ya llegaremos a eso. Estáis haciendo un trabajo fantástico", dijo.

El lapsus: "España es una nación BRICS"

La relación de Trump con el Gobierno español empezó ya con el pie izquierdo nada más volver a la Casa Blanca el 20 de enero del año pasado. Ese mismo día, cuando se disponía a reprochar la baja aportación de varios países a la Alianza Atlántica, incluido España, el republicano lo confundió con un país miembro de los BRICS, organización que agrupa a economías emergentes como Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.

"España es una nación BRICS. ¿Sabes qué es una nación BRICS? Lo descubrirás. Si los países BRICS quieren hacer eso, está bien, pero impondremos al menos un arancel del 100% a los negocios que hagan con Estados Unidos", respondió Trump a un reportero. Cuando este le aclaró que España no forma parte de ese grupo, Trump insistió en que impondría aranceles a esos países.

Confusión o no, el Gobierno optó por eludir la confrontación y afirmó que España es un "socio fiable" y "principal motor económico" en la UE.

Trump confunde a España con un país de los BRICS y amenaza con aranceles del 100%

"Aranceles", la palabra favorita de Trump

El 2 de abril de 2025, que el inquilino de la Casa Blanca bautizó como "el Día de la Liberación", Trump declaró su guerra comercial con lo que denominó "aranceles recíprocos amistosos". En concreto, una tarifa universal del 10% y porcentajes adicionales a diversos territorios. El 20 % en el caso de la Unión Europea, incluido España. Sin embargo, en verano se llegó a un acuerdo con Washington por el que se aplicaría un arancel fijo a las importaciones comunitarias del 15% y una reducción de hasta el 0% para algunos productos estadounidenses. Ese pacto está ahora en el aire desde la sentencia del mes pasado del Tribunal Supremo estadounidense contra la política arancelaria de Trump.

Ya en su primer mandato, entre 2017 y 2021, el republicano echó mano de los "aranceles", que él mismo define como su palabra favorita.

En 2019, ya con Pedro Sánchez en la Moncloa, impuso impuestos del 25% a ciertos productos agroalimentarios europeos, entre ellos, el aceite de oliva, el vino, el queso, y otros productos emblemáticos españoles, en represalia por las ayudas públicas europeas a la empresa Airbus. Esta medida perjudicó gravemente a los exportadores españoles hacia el país norteamericano.

Con la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca en 2021, varios acuerdos acabaron suspendiendo temporalmente algunos de esos aranceles.

Trump también ha llegado a amenazar con imponer impuestos a los gobiernos extranjeros que apliquen tasas digitales a las empresas estadounidenses, al acusarlos de ejercer una "autoridad extraterritorial" sobre gigantes tecnológicos como Google o Facebook. Una tasa que en España es del 3%.

El jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, saludándose por vez primera al coincidir en la cumbre de la OTAN en Bruselas en 2018 EFE/Horst Wagner

Trump señala a Sánchez su asiento: "Tienes un buen sitio"

El primer saludo entre el jefe del Gobierno español y el estadounidense se produjo en julio de 2018, en la cumbre de la OTAN en Bruselas. Y fue, según dijo entonces Sánchez, "cordial y diplomático". Ya al año siguiente, el gesto de Trump al líder socialista, en el que le parecía que le mandaba sentarse, se convirtió en una de las anécdotas de la cumbre del G20 de Osaka (Japón).

Al inicio del plenario, Trump y Sánchez se saludaron con un apretón de manos y después, cuando el español quiso volver a dirigirse al estadounidense, éste le hizo un gesto señalando su asiento con la mano, a lo que Sánchez reaccionó riendo y sentándose. Fuentes de la Moncloa calificaron ese gesto como una broma y explicaron que el republicano le ha dicho: "Tienes un buen sitio".

Trump 'saluda' a Pedro Sánchez durante el G20 y le señala su asiento