Máxima tensión en embajadas occidentales: urgen la salida de Irán y amplían la alerta en Israel ante una posible escalada
- El embajador de EE.UU. en Israel insta a salir "hoy" al personal no esencial de su delegación
- China, Europa, Reino Unido o Canadá instan a sus ciudadanos a "dejar inmediatamente" Irán
La tensión entre Estados Unidos e Irán ha entrado en una fase de máxima fricción diplomática, con advertencias consulares explícitas y un despliegue militar estadounidense en Oriente Medio similar al que precedió a la guerra de Irak. EE.UU., China, Reino Unido, Canadá o Francia, entre otros, han pedido a sus ciudadanos y personal diplomático no esencial que abandonen cuanto antes la República Islámica ante el riesgo de una escalada bélica regional.
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha emitido uno de los mensajes más contundentes. En su última actualización pública pide a los ciudadanos estadounidenses que no viajen a Irán y que quienes se encuentren allí “salgan ahora”, subrayando que la capacidad de asistencia consular dentro del país es “extremadamente limitada”, no pudiendo garantizar evacuaciones si la situación se deteriora de forma repentina.
Advertencia de viaje a Irán del Departamento de Estado de EE.UU. Departamento de Estado de EE.UU.
En la mañana de este viernes, Washington autorizaba, además, la salida voluntaria de personal no esencial y familiares de su embajada en Israel, citando un "aumento de las tensiones regionales". El mensaje trasladado a los ciudadanos estadounidenses en el país fue claro: "Reconsideren cualquier desplazamiento" y, si optan por marcharse, "háganlo mientras existan vuelos comerciales disponibles" ante la posibilidad de restricciones posteriores.
La decisión coincide con la llegada del portaaviones Gerald R. Ford a la costa israelí como parte del refuerzo militar estadounidense en Oriente Medio. Se trata del mayor portaaviones del mundo y su despliegue se enmarca en un movimiento más amplio que incluye destructores y aeronaves de combate en las proximidades de la República Islámica, donde el portaaviones Abraham Lincoln lleva semanas apostado. Fuentes estadounidenses describen este despliegue como un dispositivo disuasorio ante un posible escenario de escalada.
En paralelo al incremento de la presión militar, Irán y Estados Unidos concluyeron este jueves en Ginebra su tercera ronda de negociaciones de este año sobre el programa nuclear iraní. Ambas partes fijaron una nueva cita para la próxima semana en Viena y los mediadores hablaron de avances técnicos, aunque persisten diferencias sustanciales en torno al nivel de enriquecimiento de uranio, el calendario de verificación y el levantamiento de sanciones.
Llamados a abandonar Irán "lo antes posible"
Las advertencias no se limitan a Washington. La embajada de China en Teherán instó a sus nacionales a "salir del país lo antes posible", aludiendo al "deterioro de la situación de seguridad" y recomendando utilizar vuelos comerciales y pasos fronterizos aún operativos.
En Europa, los Ministerio de Exteriores de Polonia y Serbia pidieron a sus ciudadanos abandonar Irán lo antes posible. También el de Suecia advirtió contra todo viaje al país y señaló que no puede garantizar asistencia consular para evacuaciones si la situación de seguridad se complica. Por su parte, Alemania instó igualmente a sus nacionales a salir mientras las conexiones comerciales sigan funcionando.
Canadá también ha desaconsejado todo viaje a Irán y recomienda evaluar la salida. Por último, el Reino Unido, en un mensaje de su Oficina de Exteriores, actualizó su aviso oficial para advertir contra cualquier desplazamiento al país, aconsejando a los británicos abandonar el territorio. Otros países con alertas parecidas son India y Australia.
Francia y EE.UU. amplían la alerta a Israel
La escalada de advertencias se ha extendido también a Israel. Francia actualizó su sección oficial de consejos a viajeros para desaconsejar expresamente cualquier viaje a Israel, Jerusalén y Cisjordania, citando la situación de seguridad derivada de la crisis con Irán y el riesgo de un deterioro regional.
Horas antes, ya lo había hecho el Departamento de Estado de Estados Unidos.
Reacciones oficiales iraníes
Desde Teherán, las autoridades han rechazado las advertencias y el despliegue militar estadounidense, que se ha intensificado considerablemente en las últimas 24 horas. Altos cargos iraníes han descrito las amenazas como presión política y "guerra psicológica", reiterando que Irán no modificará su política nuclear bajo coacción externa y que cualquier acción militar sería respondida de manera decisiva. Al mismo tiempo, insisten en que prefieren una solución negociada siempre que se respeten lo que consideran sus derechos soberanos.
El presidente norteamericano, Donald Trump, también ha vuelto a reiterar este viernes su preferencia por una salida negociada a la actual crisis diplomática con Irán, pero sigue sin descartar una intervención militar que, según pasan las horas, parece cada vez más probable. "No quiero (emplear la fuerza militar), pero a veces tienes que hacerlo", ha dicho desde Washington en declaraciones a la prensa poco antes de partir para el fin de semana.
Donald Trump habla con la prensa antes de iniciar su fin de semana EFE
Rubio viajará a Israel en plena fase crítica
En este contexto de presión militar y diplomática, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, tiene previsto viajar a Israel los próximos 2 y 3 de marzo. Según el propio Departamento de Estado, la agenda incluirá reuniones con el Gobierno israelí centradas en la evolución de la crisis con Irán, la coordinación en materia de seguridad regional y el seguimiento de las conversaciones nucleares.
La visita se produce en un momento en el que Washington busca mantener el equilibrio entre disuasión y diplomacia. Rubio ha reiterado en los últimos días que Estados Unidos no permitirá que Irán obtenga un arma nuclear y ha señalado que cualquier acuerdo debe abordar no solo el enriquecimiento de uranio, sino también otros elementos que, a juicio de la administración, afectan a la estabilidad regional.
Por su parte, el vicepresidente, JD Vance, ha añadido matices a esa estrategia. En declaraciones recientes sostuvo que la Casa Blanca prefiere resolver la cuestión por la vía diplomática, pero advirtió de que el presidente está dispuesto a recurrir a otras opciones si considera que Irán se acerca a la capacidad de fabricar una bomba nuclear.
El republicano también afirmó que existen "indicios preocupantes" sobre la evolución del programa iraní, aunque evitó comprometerse con una acción militar inmediata, subrayando que el objetivo declarado de Washington sigue siendo "evitar una guerra prolongada en Oriente Medio".
Así, la combinación de advertencias consulares, despliegue naval, negociaciones abiertas y mensajes cruzados entre Washington y Teherán sitúa a la región en un punto de máxima tensión, con la visita de Rubio como próxima parada diplomática en una crisis que aún bascula entre el diálogo y la presión militar.
La ONU pide mantener la vía diplomática
En medio de este ruido de sables, el secretario general de la ONU, António Guterres, ha entrado este viernes en escena instando a estadounidenses e iraníes a continuar con la vía diplomática tras las últimas tensiones.
Además, ha subrayado que cualquier salida pasa por una supervisión “plena y exhaustiva” del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), cuyo papel se "considera decisivo". La verificación internacional, ha insistido, es una "condición indispensable para cualquier solución duradera sobre el programa atómico iraní".
António Guterres habla ante la Asamblea General ANGELINA KATSANIS
En la comparecencia diaria ante la prensa su portavoz, Stéphane Dujarric, ha explicado que en las últimas horas conviven "señales contradictorias". Por un lado, ha dicho, hay mensajes que apuntan a avances diplomáticos; por otro, movimientos militares “extremadamente preocupantes” en la región. “Son dos caminos posibles”, resumía, dejando claro cuál de ellos respalda el secretario general.
Desde la ONU se valora positivamente que continúen las conversaciones indirectas, con la mediación de Omán, entre Washington y la República Islámica, y se insta a ambas partes a perseverar “con determinación y buena fe” para alcanzar un acuerdo estable.
Por el momento Washington y Teherán se han emplazado a seguir negociando la próxima semana en Viena. Está por ver si esa nueva ronda negociadora tiene lugar antes de que se produzca una nueva confrontación militar, tal y como sucedió el pasado mes de junio, poco antes del comienzo de la "guerra de los 12 días".