Las manifestaciones contra el ICE se multiplican por todo Estados Unidos
- Decenas de miles de manifestantes participan en una jornada convocada en 250 ciudades de Estados Unidos
- Bruce Springsteen se une a las protestas en Mineápolis acudiendo por sorpresa a un concierto benéfico
- Así funciona el ICE, la policía antiinmigración de Trump
Miles de manifestantes salieron a las calles de Mineápolis y estudiantes de todo Estados Unidos realizaron paros el viernes para exigir la retirada de los agentes federales de inmigración de Minnesota tras los disparos mortales que acabaron con la vida de dos ciudadanos estadounidenses.
Estudiantes y profesores abandonaron las clases desde California hasta Nueva York en una jornada nacional de protesta, que tuvo lugar en medio de mensajes contradictorios de la administración Trump sobre si reduciría la intensidad de la Operación Metro Surge.
En el marco de una ofensiva nacional contra la inmigración, el presidente Donald Trump ha enviado 3.000 agentes federales al área de Mineápolis, que patrullan las calles con equipo táctico, una fuerza cinco veces mayor que la del Departamento de Policía.
En protesta por el despliegue y por las tácticas empleadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), varios miles de personas se concentraron en el centro de Mineápolis a temperaturas bajo cero, entre ellas familias con niños pequeños, parejas de edad avanzada y jóvenes activistas.
Katia Kagan, vestida con una sudadera que decía “No ICE” y sosteniendo un cartel que exigía que la agencia abandonara la ciudad, dijo que era hija de judíos rusos que emigraron a Estados Unidos en busca de seguridad y una vida mejor.
“Estoy aquí porque voy a luchar por el sueño americano por el que mis padres vinieron”, afirmó Kagan.
Kim, una instructora de meditación de 65 años que pidió no usar su apellido, calificó el despliegue como “un ataque fascista total de nuestro gobierno federal contra sus propios ciudadanos”.
En un barrio de Mineápolis, cerca de los lugares donde Alex Pretti y Renee Good, dos ciudadanos estadounidenses, fueron abatidos este mes por agentes federales de inmigración, unas 50 personas —entre profesores y personal de escuelas locales— salieron a marchar.
En una de las manifestaciones donde los participantes desafiaron temperaturas de ´-14 grados, miles de personar formaron la señal de socorro 'SOS' sobre la superficie congelada del lago Bde Maka Ska, en Mineápolis, como parte de las protestas a nivel nacional contra la ofensiva del presidente Donald Trump contra la inmigración ilegal.
Manifestantes protestan en Minesota contra la política de inmigración de Trump formando un SOS en el lago Bde Maka Ska en Mineápolis GETTY / JOHN MOORE
Los organizadores dijeron que la señal de auxilio, visible desde el aire, tenía como objetivo atraer la atención mundial hacia lo que describen como actuaciones muy desproporcionadas por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y otras agencias federales. Los participantes planeaban iluminar el mensaje al atardecer para que destacara sobre la nieve y el hielo, informó CBS.
También este viernes se llevaron a cabo marchas y concentraciones en el centro de Mineápolis y en otras ciudades de Minesota como parte de las acciones coordinadas que exigen cambios en la política migratoria y en las formas de actuación de los agentes federales.
Springsteen se suma a masivas protestas en Minnesota contra la política migratoria de Trump
El cantante Bruce Springsteen apareció este viernes por sorpresa en Mineápolis en un concierto protesta contra las políticas migratorias de la Administración Trump. Springsteen interpretó por primera vez en público su canción de protesta 'Streets of Minneapolis' ("Calles de Mineápolis"), compuesta como respuesta a las muertes de Renée Good y Alex Pretti y como homenaje a los ciudadanos de Minnesota por su resistencia a las redadas anti inmigrantes.
El concierto, cuyos beneficios están destinados a las familias de Good y Pretti, se celebró en el marco de una convocatoria de protesta masiva este viernes contra los agentes migratorios de la Agencia de Aduanas y Control de la Inmigracíon (ICE) y la Patrulla Fronteriza desplegadas en el estado de Minnesota.
Es el segundo viernes de enero en que los ciudadanos se lanzan de manera masiva a las calles a protestar, pese a las gélidas temperaturas que están atravesando Estados Unidos.
No trabajar, no ir a clase y no comprar
Los organizadores habían convocado una jornada de paro que implicaba no trabajar, no ir a clase y no comprar, como continuación de la huelga general que se había convocado el pasado viernes en Minnesota, un día antes de la muerte de Pretti.
En Mineápolis, se celebraron marchas y concentraciones a lo largo de todo el día, que han incluido un gran mitin y protestas cerca del centro de detención y de los juzgados de inmigración de la ciudad.
Tras la conmoción por los disparos mortales a Pretti, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha tratado de apaciguar su gestión en los operativos con un cambio de titularidad, retirando al responsable de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino, y enviando en su lugar a Tom Homan, el 'Zar' de la frontera de la Casa Blanca, que ahora dirige el despliegue en Mineápolis.
También está en entredicho la gestión de la Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, que apuntó a "terrorismo doméstico" en el caso de Pretti antes de que se hicieran públicas las imágenes en las que se veía cómo recibía los disparos, y a quien los congresistas demócratas pretenden realizar un juicio político.
El Departamento de Justicia ha abierto este viernes una investigación sobre la muerte a tiros de Pretti por violación de los derechos civiles.
San Francisco protestó este viernes contra las redadas de agentes federales en el 'Nationwide Shutdown'. Stephen Lam Stephen Lam
El periodista Don Lemon en libertad bajo fianza
El periodista Don Lemon, expresentador estrella de la cadena CNN, fue puesto en libertad bajo fianza este viernes, tras ser arrestado en Los Ángeles por supuestamente violar la ley federal mientras cubría una protesta en una iglesia de Saint Paul (Minesota) contra las redadas migratorias del Gobierno de Donald Trump.
"No voy a ser silenciado", dijo Lemon, de 59 años, a los reporteros tras quedar en libertad. El periodista fue puesto en libertad sin necesidad de pagar una fianza en efectivo y con permiso para viajar dentro y fuera del país, a pesar de enfrentar dos cargos: conspiración para violar los derechos constitucionales y violación de la Ley FACE, que prohíbe interferir, mediante el uso de la fuerza o amenazas, en el derecho de una persona a practicar su religión.
Lemon fue detenido el jueves por la noche en Los Ángeles mientras trabajaba cubriendo los preparativos de la gala de los Premios Grammy.
"En los últimos 30 años he estado cubriendo las noticias. La Primera Enmienda de la Constitución protege este trabajo, tanto para mi como para innumerables periodistas que hacen lo mismo que yo... no me silenciarán. Espero con ansias mi día en el tribunal", insistió el reconocido comunicador.
La fiscal general, Pam Bondi, informó en un breve mensaje en redes sociales que Lemon y otras tres personas fueron arrestadas por "orden" suya, un hecho que generó sorpresa dado que un juez había rechazado los cargos presentados contra el periodista.
El pasado 19 de enero, Lemon estuvo en una protesta en la que un grupo de manifestantes interrumpió un servicio religioso en una iglesia para manifestarse contra su pastor, quien también trabaja para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), y corearon consignas como "¡Fuera ICE!".
El Departamento de Justicia del Gobierno de Trump intentó presentar cargos contra ocho personas, incluido el periodista, invocando una ley que protege a quienes participan en servicios religiosos en lugares de culto.
Sin embargo, un juez que revisó las pruebas solo autorizó los cargos contra tres personas y rechazó los presentados contra Lemon y los otros acusados por considerarlos insuficientes.
Posteriormente, la fiscalía solicitó a una corte federal de apelaciones la emisión de órdenes de arresto, pero estas fueron denegadas.
El abogado de Lemon, Abbe Lowell, subrayó en el comunicado que la Primera Enmienda de la Constitución, que garantiza la libertad de expresión, "existe para proteger a los periodistas cuyo trabajo es arrojar luz sobre la verdad y exigir rendición de cuentas a los poderosos".
El líder de los demócratas en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, declaró en redes que "no hay ningún motivo" para arrestar a Lemon y había exigido su "inmediata liberación".
La campaña de redadas masivas llevada a cabo en las últimas semanas en Minesota, un estado de mayoría demócrata, ha provocado numerosas protestas, que fueron reprimidas por fuerzas federales. Agentes de inmigración mataron a disparos a dos manifestantes de nacionalidad estadounidense, unos hechos que desataron una enorme indignación y forzaron a Trump a relevar el mando operativo y prometer una "desescalada".
El jefe local del FBI, destituido
Mientras tanto, los acontecimientos en Minneapolis resonaban en el gobierno federal.
El jefe interino de la oficina del FBI en Minneapolis, Jarrad Smith, fue destituido de su cargo, según dos fuentes familiarizadas con la decisión. Smith fue reasignado a la sede del FBI en Washington, según una de las fuentes.
La oficina de Minneapolis ha participado tanto en el despliegue federal como en las investigaciones sobre el tiroteo de Pretti y sobre una protesta en una iglesia que llevó a cargos contra el ex presentador de CNN Don Lemon.
El New York Times, citando un memorando interno de ICE que revisó, informó el viernes de que los agentes federales fueron instruidos para detener personas sin orden judicial, ampliando la capacidad de agentes de menor rango para realizar redadas y detener a inmigrantes indocumentados que encuentren.
Cambio en la opinión pública
Semanas de vídeos virales que muestran las tácticas agresivas de agentes fuertemente armados y enmascarados en las calles de Mineápolis han llevado el apoyo público a la política migratoria de Trump a su nivel más bajo de su segundo mandato, según una reciente encuesta de Reuters/Ipsos.
A medida que crecía la indignación por la operación de ICE, el “zar de la frontera” de Trump, Tom Homan, fue enviado a Mineápolis, afirmando que sus agentes volverían a operaciones más específicas, en lugar de las amplias redadas callejeras que han provocado enfrentamientos con manifestantes.
En sintonía con el sentir de los manifestantes, el gobernador demócrata de Minnesota, Tim Walz, cuestionó el viernes que eso fuera a ocurrir y afirmó que se necesitaban cambios más drásticos.
“La única manera de garantizar la seguridad del pueblo de Minnesota es que el gobierno federal reduzca sus fuerzas y ponga fin a esta campaña de brutalidad”, dijo Walz en X.
Trump dijo a principios de esta semana que quería “rebajar un poco la tensión”, pero cuando los periodistas le preguntaron el jueves si estaba retirando fuerzas, respondió: “En absoluto”.
En Aurora, Colorado, las escuelas públicas cerraron el viernes debido a la previsión de grandes ausencias de profesores y estudiantes. El suburbio de Denver sufrió intensas redadas migratorias el año pasado después de que Trump afirmara que era una “zona de guerra” invadida por bandas venezolanas.
En Tucson, Arizona, al menos 20 escuelas cancelaron las clases ante la previsión de ausencias masivas.
En la Universidad DePaul de Chicago, los carteles de protesta decían “campus santuario” y “fascistas no sois bienvenidos aquí”.
Estudiantes de secundaria con pancartas contra ICE realizaron un paro en Long Beach, California. En Brooklyn, una larga marcha de jóvenes manifestantes recorrió las calles coreando insultos contra ICE.