Cuba, el nuevo anhelo de Trump: el presidente impone aranceles a los países que proporcionen petróleo a la isla
- México, principal suministrador, podría haber suspendido sus envíos a la isla, según recogen medios internacionales
- La Habana denuncia un "brutal acto de agresión contra Cuba", sometida "al bloqueo económico más prolongado"
Capturado el líder venezolano Nicolás Maduro y apaciguadas las aguas del Ártico tras la amenaza de Donald Trump de apropiarse por la fuerza de Groenlandia, Cuba se ha convertido en el nuevo anhelo del presidente norteamericano, Donald Trump.
Este jueves firmaba una orden ejecutiva que establece que su país podrá imponer aranceles a los bienes procedentes de aquellos que vendan o proporcionen petróleo a la isla caribeña.
"Considero que la situación con respecto a Cuba constituye una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de EE.UU., y por la presente declaro una emergencia nacional con respecto a esa amenaza", ha argumentado el mandatario en la enésima orden ejecutiva que firma desde que llegara por su segunda vez a la Casa Blanca.
Trump señala en el documento que el régimen cubano “se alinea con numerosos países hostiles, grupos terroristas transnacionales y actores malignos adversarios de los Estados Unidos”. Entre ellos, el Gobierno de la Federación de Rusia, la República Popular China (RPC), el Gobierno de Irán, Hamás y Hezbolá, “a los que presta su apoyo”. Estos actores, reza el texto de la orden, juegan "en contra de los intereses y la política exterior de Estados Unidos". El régimen cubano, "apoya el terrorismo y desestabiliza la región", continúa el texto.
Cuba responde: "Es un brutal acto de agresión"
Poco después llegaba la respuesta de Cuba. "Condenamos en los términos más firmes la nueva escalada de Estados Unidos contra Cuba", ha escrito este viernes en redes sociales el canciller cubano, Bruno Rodríguez, que argumenta que la medida se basa, "en una larga lista de mentiras que pretenden presentar a Cuba como una amenaza que no es". "Denunciamos este brutal acto de agresión contra Cuba y su pueblo, al que durante más de 65 años se ha sometido al más prolongado y cruel bloqueo económico jamás aplicado contra toda una nación", ha subrayado Rodríguez.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y el secretario de Estado de los EE. UU., Marco Rubio Mauro Pimentel y Jim Watson / AFP
El tono llegado de La Habana se incrementaba con respecto a las declaraciones difundidas tras la captura del venezolano, Nicolás Maduro. El 16 de enero, durante un acto de homenaje a los 32 cubanos que murieron en la operación militar lanzada por Estados Unidos en Venezuela a comienzos de año, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel dijo que es "importante" que Washington entienda que Cuba "siempre" estará dispuesta "al diálogo y al mejoramiento de las relaciones entre los dos países".
Un mensaje conciliador que de poco le sirvió a La Habana. La caída de su Gobierno lleva años en el punto de mira del actual secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, de ascendencia cubana. Así quedó confirmado el pasado miércoles durante su comparecencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado para informar de los planes de la Administración en Venezuela donde dijo que a la administración Trump le "encantaría" ver un cambio de "régimen" en Cuba, aunque matizó que eso no significa que Washington vaya a provocarlo.
A Cuba le quedan '15 ó 20 días de reservas', según FT
Provocado o no, lo cierto es que las cosas se complican, y mucho, para el país comandando durante décadas por los hermanos Castro. Sin el petróleo y los ingresos llegados de Venezuela para satisfacer su demanda doméstica, la caída del régimen podría ser solo cuestión de tiempo.
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Según una información publicada por el británico Financial Times, basada en datos de la firma Kpler, el país contaría con suficiente petróleo para 15 a 20 días más con los actuales niveles de demanda y producción interna una vez que su único proveedor actual, México, podría haber cancelado un reciente envío a la isla.
De acuerdo a la publicación, Cuba recibió 84.900 barriles en un solo envío mexicano el 9 de enero. A esta cantidad se le sumarían los aproximadamente 460.000 barriles que tenía el país en inventario a comienzos de 2026, cita el diario.
Claudia Sheinbaum, presidenta de México, comparece en rueda de prensa EFE/David Guzmán
Capturado Nicolás Maduro, y con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, a merced de los dictados de Washington, México se ha convertido en el principal proveedor de petróleo de la isla. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, no negó el martes pasado la suspensión de los envíos de petróleo a Cuba y dijo: "Es una decisión soberana y se toma en el momento que es necesaria".
Horas después, rectificaba asegurando que nunca había confirmado la suspensión de los envíos a Cuba. "La ayuda humanitaria, al igual que a otros países, continúa", afirmó. Esa “ayuda” también incluye los envíos de petróleo.
Dependencia total del exterior
La presión sobre México desde Washington coincide con la revisión este año del tratado comercial que sostiene con Estados Unidos y Canadá (T-MEC). De acuerdo con un estudio facilitado a EFE por el economista cubano Miguel Alejandro Hayes, una caída en seco del 30 % de la disponibilidad de combustible en la isla (que representa el vacío que ha dejado Caracas) se reflejaría en una caída del 27 % del producto interno bruto (PIB), un repunte del 60 % en los precios de los alimentos, del 75 % en los del transporte y una caída del 30 % del consumo de los hogares.
Además, la isla depende de la importación de carburantes para echar a andar su endeble sistema eléctrico. Desde la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, los apagones, un problema crónico, se han intensificado. En amplias zonas del país superan las 20 horas diarias.
Así las cosas, si la situación preocupa a los cubanos, su economía, sumida ya en una profunda crisis, le quita al sueño al régimen, aunque es difícil saber cuánto porque desde hace años atesora como uno de sus secretos mejor guardados los datos sobre la recepción de carburantes y sus contratos con países aliados.
En consecuencia, la pregunta ahora podría ser no tanto si se va a desmoronar el régimen fundado por los Castro, sino cuándo podría producirse su caída definitiva.