Trump reivindica su gestión y enumera sus logros un año tras asumir el cargo en el país "más atractivo del mundo"
- "El 60% de los miembros del ICE son hispanos. Me encantan, son gente emprendedora", ha dicho Trump
- Sobre los aranceles: "Sería difícil reembolsar los derechos ya cobrados sin perjudicar a mucha gente"
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha hecho este martes un balance de su primer año en la Casa Blanca con un discurso centrado en inmigración, economía y política comercial, en el que defendió los principales ejes de su gestión y cargó contra la administración liderada por el expresidente Joe Biden, el más "corrupto y dormilón" que nunca ha tenido Estados Unidos.
Trump ha abierto su intervención poniendo el foco en la política migratoria y ha asegurado que su Gobierno ha logrado frenar por completo la entrada irregular de inmigrantes. Según ha afirmado, durante los últimos ocho meses de su mandato “no ha entrado nadie de forma ilegal” en el país, una situación que describió como inédita tras años de una "política de fronteras abiertas" bajo el mandato de su predecesor.
Mientras mostraba fotos de delincuentes condenados, el presidente ha acusado a la anterior administración demócrata de haber permitido la entrada de delincuentes y bandas criminales y ha sostenido que muchos de ellos acumulan múltiples condenas, "hasta 24", ha mencionado, mientras sujetaba la foto de un presunto reo. "Es un asesino, ¿por qué no los sacamos de aquí? (...) Es gente peligrosa y todos vienen de fuera del país", ha dicho el republicano.
En ese contexto, Trump ha defendido la actuación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la patrulla fronteriza, a los que calificó de "patriotas" y cuya labor consideró "peligrosa, pero necesaria" para garantizar la seguridad del país. "El 60% son hispanos, son gente increíble. Me encantan los hispanos, son emprendedores", ha remarcado al tiempo que reivindicaba sus resultados electorales en estados fronterizos donde "nunca antes un presidente republicano había obtenido apoyos similares".
Trump también se ha referido a protestas y episodios de violencia recientes, que ha atribuido a la acción de "agitadores profesionales" con el objetivo, ha dicho, de desestabilizar suelo estadounidense. A pesar de ello, Estados Unidos sigue siendo "el país más atractivo del mundo", ha subrayado, para añadir que su gobierno "no permitirá que esa posición se vea amenazada".
Sin embargo, Trump ha suavizado la respuesta respecto de lo sucedido con Renee Nicole Good, la mujer de 37 años y madre de tres hijos fallecida tras recibir un disparo de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el estado de Minneapolis. En un cambio de tono respecto de declaraciones previas, el mandatario ha descrito el tiroteo fatal como “algo horrible" después de conocer nueva información sobre el entorno familiar de la víctima. "Su padre era totalmente pro Trump. Amaba a Trump, y es terrible”, expresó el presidente ante los periodistas.
El reconocimiento público se produjo sin que el republicano retirara explícitamente las acusaciones previas contra Good, pero sí representó un giro significativo respecto de afirmaciones proferidas por su propio vicepresidente, JD Vance, quien se afanó, en las horas posteriores al incidente, en desacreditar a la víctima como una "activista radical".
La líder opositora venezolana, María Corina Machado, habla este viernes en la Heritage Foundation, un influyente grupo de expertos conservador, en Washington AP Photo/J. Scott Applewhite
Venezuela: Corina, "quizá partícipe" de su futuro
Antes de seguir con los logros económicos de su mandato, Trump ha hecho mención a la situación de Venezuela, ese lugar de donde llegaban "delincuentes a EE.UU. porque habrían las cárceles" al país que ahora "gusta mucho" al presidente, especialmente por la figura de una de sus nacionales, Corina Machado, sobre la que el norteamericano se ha vuelto a deshacer en elogios una vez que la venezolana le obsequiara con su medalla del premio Nobel de la Paz. "Está haciendo un trabajo increíble, también estamos hablando con la presidenta (Delcy Rodríguez) y con el resto de la gente en Venezuela. Nuestras empresas se están preparando para hacer inversiones allí", ha afirmado Trump.
Desde la Casa Blanca, su principal inquilino ha aprovechado la coyuntura para lanzarle un mensaje al Comité Noruego del Nobel, responsable de otorgar los galardones anuales. "Considerando que su país decidió no darme el Premio Nobel de la Paz por haber detenido ocho guerras más, ya no siento la obligación de pensar puramente en la paz".
En ese sentido, el mandatario se ha referido expresamente al conflicto entre Armenia y Azerbaiyán, donde ha asegurado haber logrado avances diplomáticos que ninguna otra administración ha conseguido. "Putin me dijo que logré en poco tiempo lo que él no pudo conseguir en diez años", ha asegurado Trump en referencia a una conversación telefónica que ambos habrían mantenido.
María Corina Machado entrega su premio Nobel de la Paz a Donald Trump Casa Blanca
Economía: inflación, crecimiento y retorno de la inversión
Tras el bloque dedicado a la inmigración, Trump ha pasado a reivindicar los logros económicos de su administración. El presidente afirma haber alcanzado "los niveles más altos en décadas" y ha defendido que el crecimiento económico actual es sólido y sostenido. "El PIB del cuarto trimestre va a superar el 5% y podría llegar a un 20% si lo hacemos bien. Tenemos los mejores planes de pensiones de la historia, la gasolina está bajando hasta los 60, 70 céntimos de dólar por litro (...). Hemos sacado a 1.6 millones de ciudadanos de los cupones de alimentación (...). Son 52 récord históricos en estos 12 meses", ha alardeado el presidente.
Además, miles de nuevas empresas se están creando, según Trump, y numerosas fábricas que antes se deslocalizaban han decidido permanecer en Estados Unidos o trasladar su producción al país. "Las plantas de Canadá están cerrando y se vienen aquí. Lo mismo pasa con las de Alemania, Japón,..., es lo que hacen los países inteligentes. Bajo mi liderazgo, se están construyendo fábricas como en ningún otro momento en la historia de nuestro país".
Asimismo, ha asegurado que la inversión empresarial continúa aumentando en todo el territorio nacional, lo que, en su opinión, refuerza la fortaleza estructural de la economía estadounidense.
Aranceles y política comercial
Trump también ha hecho un alegato en favor de su política de aranceles, que ha calificado como una herramienta clave para proteger la seguridad nacional y la economía estadounidense. El presidente sostiene que estas medidas han contribuido a reducir el déficit comercial "en un increíble 77%", según sus estimaciones.
Aunque los aranceles han generado críticas tanto dentro como fuera de EE.UU., Trump ha insistido en que son preferibles a la pérdida de empleos y a la desindustrialización, señalando que su aplicación ha permitido fortalecer sectores estratégicos y recuperar capacidad productiva.
El presidente ha concluido su discurso reiterando que su primer año de mandato ha servido para revertir políticas que, en su opinión, habían debilitado a Estados Unidos, y ha defendido que su Gobierno ha devuelto al país el control de sus fronteras, una economía en crecimiento y una posición más firme en el comercio internacional. "No sé qué va a hacer la Corte Suprema... Para mí, es muy claro. No podría ser más claro", ha declarado Trump sobre la decisión judicial pendiente acerca de la legalidad de su política arancelaria. "Sería difícil reembolsar los derechos ya cobrados sin perjudicar a mucha gente".