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Pilar Alegría, el regreso a Aragón de una candidata forjada como portavoz durante la etapa más convulsa del PSOE

  • Es la segunda vez que se enfrenta a Azcón en las urnas y busca mantener a los socialistas con las encuestas en contra
  • Reivindica sus raíces aragonesas y su visibilidad nacional para presentarse como una mujer de gestión y cerca del territorio
Elecciones Aragón 2026: Pilar Alegría vuelve como candidata tras ser portavoz
Pilar Alegría tras ofrecer su última rueda de prensa como portavoz del Ejecutivo, en Moncloa Marta Fernandez Marta Fernández / Europa Press

Pilar Alegría llegó con 31 años al Congreso de los Diputados, aupada por el expresidente de Aragón, Marcelino Iglesias. Fue una de las diputadas más jóvenes de la IX legislatura, cuando José Luis Rodríguez Zapatero se sentaba en el despacho presidencial de la Moncloa.

Nació el 1 de noviembre de 1977 en La Zaida (Zaragoza), un pueblo de la España vaciada que hoy no llega a los 500 habitantes. Se había afiliado al PSOE con 20 años y, más tarde, fue nombrada coordinadora de la Secretaría Federal de Educación y Ciencia del partido y secretaria de Educación en la Ejecutiva Regional.

Estudió magisterio, especialidad en educación primaria, en la Universidad de Zaragoza y desde el primer momento enfocó muchas de sus iniciativas parlamentarias a asuntos relacionados con la educación, como la reforma de la formación profesional, la atención al alumnado con altas capacidades o el plan de idiomas y plurilingüismo. Fue diputada en las Cortes Generales durante 7 años.

En 2014 alcanzó la secretaria de organización del PSOE aragonés, como persona de confianza de Javier Lambán. En las elecciones autonómicas de 2015 ocupó el número 2 de la lista por Zaragoza. Los comicios hicieron presidente de Aragón a Lambán, que la nombró consejera de Innovación, Investigación y Universidad de su ejecutivo. En esta etapa presentó los fundamentos del primer Pacto por la Ciencia, suscrito en diciembre de ese año, así como del proyecto de Ley de la Investigación e Innovación, aprobado en 2018.

También ocupaba ese cargo cuando el PSOE sufrió la grave crisis interna que desembocó en la dimisión de Pedro Sánchez el 1 de octubre de 2016. Incapaz de conformar Gobierno tras dos procesos electorales, el Comité Federal del partido buscaba una abstención para permitir que Mariano Rajoy se convirtiera en presidente.

El PSOE de Lambán apoyó a Susana Díaz en las primarias que llegarían después. En ese proceso Alegría tuvo un gran protagonismo. Junto a Eduardo Madina registró la candidatura de la andaluza y trabajó en su equipo como portavoz y coordinadora. Dijo entonces que Díaz tenía un "proyecto que no renunciaba a la historia del PSOE" y estaba "alejado de vaivenes ideológicos".

Pedro Sánchez ganó ese proceso interno y a pesar del apoyo de Alegría a Díaz, el hoy presidente fue dándole cada vez más responsabilidades orgánicas y e institucionales.

Alegría vs. Azcón: primer combate, por la alcaldía de Zaragoza

En 2019 Alegría fue la candidata del PSOE a las elecciones municipales de Zaragoza tras la renuncia de su rival en las primarias. Fue su primer enfrentamiento con Jorge Azcón, hoy presidente de Aragón y entonces candidato popular a la alcaldía de la capital aragonesa. El PSOE fue la formación más votada (el 28%) y Alegría obtuvo diez escaños. Pero el popular se hizo con el bastón de mando del ayuntamiento gracias sus ocho concejales, los seis de ciudadanos y los dos de Vox.

Después de esos comicios, Alegría ejerció de portavoz en la oposición de la Plaza del Pilar hasta febrero de 2020, cuando fue nombrada Delegada del Gobierno.

Ocupó esta responsabilidad, como representante del Gobierno central en Aragón, hasta julio de 2021. Un periodo en el que Alegría tuvo que gestionar las dificultades derivadas de la pandemia. A esa época corresponde también la polémica por la supuesta fiesta de José Luis Ábalos en el Parador de Teruel sobre la que Alegría fue interrogada en la comisión del caso Koldo en el Senado y por la que recibió ataques e insultos machistas en redes sociales.

Un nuevo viaje de ida y vuelta a Madrid

En 2021 Pedro Sánchez la nombró ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes. Fue la primera aragonesa en ostentar una cartera ministerial.

Su gestión inicial al frente de Educación estuvo marcada por la adopción de medidas inéditas a causa de la pandemia. Durante ese tercer año conviviendo con la Covid 19, se continuó con la semipresencialidad en las clases. También se aprobó la ley de FP Dual y el decreto de enseñanzas mínimas de educación infantil para crear 65.000 nuevas plazas gratuitas y públicas para niños de 0 a 3 años hasta 2023.

Además, llevó a cabo una campaña a favor del uso de las lenguas cooficiales en las escuelas y trabajó en la reforma de la EBAU, la prueba de acceso a la universidad que realizan los estudiantes de bachillerato.

Desde el principio se consideró que formaba parte del núcleo duro de Sánchez, que en 2023 la convirtió, además de ministra, en portavoz del Gobierno. Hace apenas unas semanas renunció a estos dos cargos en el Ejecutivo, con la encomienda de combatir a Azcón en los comicios autonómicos a quien las encuestas otorgan una holgada ventaja sobre Alegría.

Desde la mesa del Consejo de Ministros se ha ocupado cada semana de comunicar a los ciudadanos las políticas del gobierno de coalición. Pero también ha afrontado la obligatoria tarea de responder a las preguntas de los periodistas en un contexto cada vez más complejo por los casos de corrupción y acoso machista en torno al PSOE.

Desde el punto de vista orgánico, durante su segundo periodo político en Madrid, Alegría ocupó durante un año y medio, hasta enero de 2024, la portavocía de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE.

La etapa más reciente de su trayectoria política ha tenido sus claroscuros. Con orgullo, defiende que desde su ministerio se ha realizado la mayor inversión en Formación Profesional y que se ha reducido el abandono escolar. Pero desde el punto de vista orgánico ha sido objeto de criticas por su relación con el exsecretario de organización del PSOE, Santos Cerdán, acusado de corrupción. Al igual, que se cuestionado su cercanía con Francisco Salazar, alto cargo en Moncloa, acusado de actitudes machistas.

Asuntos que estarán presentes en la campaña electoral que ahora inicia con el dificilísimo objetivo de arrebatar a Jorge Azcón la presidencia de Aragón. Será la segunda vez que midan sus fuerzas. Alegría intentó evitar este choque electoral ofreciendo al popular la posibilidad de apoyar el techo de gasto y las cuentas de 2026, pero Azcón se negó y según la candidata socialista "mordió" la mano que ella le tendía.

Aprobado el adelanto electoral en Aragón, la Ministra vuelve a casa, porque como dijo “si Aragón llama, no pierdo un minuto”. Siempre ha reivindicado su localidad natal, La Zaida, incluso cuando ha ocupado los cargos de mayor relevancia a nivel nacional. Su objetivo ahora es "trabajar en la mejora social, económica y de derechos" de su tierra. Casada y madre de un niño, mantiene su vida privada con la máxima discreción.