Fotografía de la educación en Aragón: la falta de recursos y de personal, un problema común en la escuela rural y urbana
- Los profesores, llamados a la huelga durante tres jornadas por los conciertos en la educación no obligatoria
- Los Colegios Rurales Agrupados (CRA) aglutinan varias escuelas pequeñas en zonas rurales para compartir recursos y profesores
La niebla es habitual en los fríos días de invierno de Paracuellos del Jiloca. Esta localidad zaragozana, con menos de 600 habitantes, es famosa por su balneario, el más antiguo de Aragón. A las nueve de la mañana las maestras del Colegio Rural Agrupado (CRA) Tres Riberas desafían las bajas temperaturas y reciben a sus alumnos en la puerta, donde intercambian impresiones con las familias. La calidez de las docentes recuerda a las aguas termales que emanan en este municipio. “La relación con las familias es muy cercana”, cuenta a RTVE Lorena Hostalot, directora del centro y maestra de los más pequeños (infantil y primero y segundo de primaria).
La clase empieza siempre con música y una asamblea en que los alumnos comparten experiencias y reúnen las habilidades necesarias para la vida. Después, los más pequeños se ocupan del proyecto en que trabajan actualmente: las flores. Y descubren qué hay en la caja de sorpresas que ha preparado la tutora para la ocasión. Es, según Hostalot, un aprendizaje cooperativo con “una atención personalizada” para los alumnos, poniendo énfasis en las habilidades emocionales.
La directora y maestra se muestra orgullosa de la enseñanza en el entorno rural, con pocos alumnos, que “favorece metodologías de trabajo mucho más innovadoras que un aula masificada”. Para ampliar el foco, se reúnen una vez al mes se reúnen con los alumnos del resto de municipios del CRA (Mara, Miedes de Aragón, Terrer, Paracuellos de Jiloca, Maluenda, Morata de Jiloca y Villafeliche). Encuentros que fomentan la relación de niños de diferentes edades y poblaciones cercanas.
Exterior del Centro Rural Agrupado Tres Riberas, en Paracuellos de Jiloca (Zaragoza) CRA Tres Riberas
En Vinaceite (Teruel) dos docentes se ocupan de los diez alumnos del CRA Bajo Martín. Los de infantil y primer ciclo de primaria ocupan un aula, y los mayores, desde cuarto hasta sexto, la otra. Inés Salvador, una de las maestras, explica a RTVE que a veces reorganizan las asignaturas para que coincidan los contenidos de los distintos cursos y luego se adaptan a cada nivel. Así lo ha hecho, por ejemplo, con las fracciones, en el caso de los mayores. A pesar de ser el mismo contenido, "está adaptado a cada ciclo".
Trabajar con estas aulas multinivel "supone algo más de trabajo", reconoce a RTVE la otra profesora, Adela Capapé, pero para para los chavales, señala "es muy enriquecedor compartir espacio con alumnos de distintas edades".
Un tipo de aprendizaje que, aseguran, crea fuertes vínculos entre los niños a pesar de tener edades tan dispares: "Los mayores respetan mucho a los pequeños y se lo ponen muy fácil, adaptándose siempre a ellos. Por su parte, los pequeños también aprenden mucho de los mayores como modelos y se crea un clima muy familiar, como hermanos".
El reto, para los chavales, llega a la hora de pasar secundaria: "se han acostumbrado a una forma de trabajo que cambia mucho cuando acuden al instituto" y necesitarían "un acompañamiento o periodo de adaptación para preparar ese cambio y entender otra forma de trabajar".
Entre las dificultades que señalan las maestras están los desplazamientos. Reconocen que hay una alta rotación de docentes "si no eres de la zona, acabas marchándote y no acaba de asentarse del profesorado" con lo cual el proyecto educativo no se consolida del todo.
La falta de personal, un problema común en colegios rurales y urbanos
La escuela rural tiene también otras carencias, similares a las de los centros en las capitales: baja inversión pública que deriva en falta de recursos materiales y, sobre todo, de personal. Lorena Hostalot habla del “desgaste por parte de las familias y del profesorado”. Todo esto “incide en la calidad de la educación”.
Denuncia que “no se cubren las bajas de forma eficaz” y los coles adolecen de una falta de personal administrativo que obliga al resto de personal a asumir “muchas más responsabilidades que no son del ámbito docente”. Los profesores itinerantes (aquellos que se desplazan por distintos colegios rurales para dar asignaturas más especializadas) suman el hándicap de los desplazamientos por carretera, la falta de horas para preparar las clases y el escaso tiempo de descanso, que según Hostalot se ha visto recortado.
En Zaragoza capital, la falta de personal afecta a centros como el IES Pablo Gargallo de Zaragoza, donde "hace diez años había tres administrativos, hoy solo una". Esa persona “tuvo que coger unos días justo antes de Navidad y vinieron unos alumnos nuevos fuera de plazo que no se podían inscribir”. Lo cuenta a RTVE Adriana Jiménez, orientadora del centro. Este instituto del barrio de San José de la capital aragonesa tiene, dice, “mucho alumnado vulnerable al que siempre damos las notas en papel” porque por distintos motivos, las familias no pueden acceder a la plataforma informática. Durante la baja de la administrativa “no se pudo hacer”, cuenta la orientadora, y algunas familias no recibieron las calificaciones de sus hijos hasta la vuelta de las vacaciones navideñas. También falta personal de limpieza, conserjería, etc.
“Tenemos frío” es otra de sus quejas. Según Jiménez “no nos da para pagar la calefacción y si llueve, hemos tenido que cerrar algún aula por goteras”. La orientadora se reconoce cansada. Por eso ha acudido a la huelga que esta semana ha convocado CGT en Aragón. “No estoy luchando por mis derechos, yo tengo plaza fija”. Y continúa “estamos aquí por el alumnado, para conseguir una educación digna para todos los alumnos, para que tengan las mismas oportunidades”.
Concentración en la plaza España de Zaragoza en la última jornada de huelga en la educación pública en Aragón CGT ARAGÓN LA RIOJA CGT ARAGÓN LA RIOJA
Justifican los paros porque dicen que el actual Ejecutivo autonómico “quiere concertar el bachillerato cuando no se necesita”. Según Jiménez esto se hizo “hace cuarenta años porque había muchos alumnos que no cabían en los colegios públicos, pero ahora sobran plazas, sobre todo en Bachillerato”. Reclaman que el dinero que se dedicará a estos conciertos en etapas no obligatorias (en torno a 20 millones de euros) se destine a mejorar las instalaciones y paliar la falta de personal.
Y califican la movilización de la escuela pública aragonesa estos últimos días como "histórica y sin precedentes". Miles de personas pusieron el broche a tres jornadas de huelga en una gran manifestación que recorrió la capital aragonesa bajo el lema "Dinero público para la pública".
Desde el Ejecutivo autonómico se dicen abiertos al diálogo para mejorar el sistema educativo, pero rechazan las acusaciones de recortes y aseguran que la inversión en la pública es "la mayor de la historia". Defienden que la plantilla de docentes se ha incrementado en 2.000 profesionales, y destacan un acuerdo de 126 millones hasta 2027 para mejorar las condiciones laborales y salariales del profesorado. También afirman que se incorporarán 400 docentes para garantizar apoyos y desdobles. Respecto a las infraestructuras, el Gobierno de Jorge Azcón señala una inversión de 77 millones de euros, con 98 intervenciones en centros y atribuye el cierre de aulas a la caída de la natalidad.
Las AMPA, al rescate de los centros
El Colegio Zaragoza Sur, en la zona de Valdespartera, es un colegio moderno situado entre dos barrios jóvenes de reciente creación.
Ha pasado de ser un centro de educación infantil y primaria (CEIP) a ser un centro público integrado (CPI). Esto significa que ahora tienen también alumnos de la ESO. Con esta ampliación, dice a RTVE Rubén Lafuente, presidente del AMPA, "nos han dado un edificio vacío: un laboratorio sin material de laboratorio o una sala de ordenadores sin ordenadores". En este centro, la Asociación de Madres y Padres ha tenido que comprar este material y más, incluso colchonetas para las clases de gimnasia de la ESO. Pese a todo, Lafuente celebra el hecho de que en su cole hay fondos porque el 80 por ciento de los padres son socios del AMPA. "Otros colegios no tienen estos recursos" porque tienen menos socios.
Una madre del IES Pedro de Luna, en el casco antiguo de Zaragoza, también ha hablado a RTVE del mal estado de las instalaciones: "Las aulas son muy antiguas, el mobiliario viejo y hay problemas con el aislamiento térmico, en verano es insoportable estar en las aulas".
Además, menciona la falta de personal como otro problema frecuente. En este último instituto denuncian el "colapso de la secretaría": "la ventanilla estuvo cerrada durante meses por falta de personal administrativo. De los tres puestos de administración que debería tener (un jefe de oficina y dos auxiliares), el centro ha pasado largos periodos con solo una persona o incluso ninguna". Las consecuencias, explica, son el "bloqueo en la tramitación de expedientes, problemas en el proceso de matriculación". "La situación llegó a tal extremo que el director del centro presentó su dimisión en señal de protesta por el desgaste de tener que realizar tareas administrativas que no le correspondían", desvela esta madre, que habla también de la falta de personal de limpieza.
"A veces empieza el curso sin profesores", desvela a RTVE el padre del CPI Zaragoza Sur, y "no cubren las bajas o tardan mucho en hacerlo". El curso pasado, en sexto de primaria, su hijo llegó a tener cuatro tutores diferentes a lo largo del curso.
A pesar de los inconvenientes, las familias exculpan a los profesores de estas cuestiones: "Son problemas de gestión de recursos públicos", dicen. "La calidad en general del profesorado me parece bien, el inglés es muy bueno y los chicos salen muy bien preparados", concluyen.
Según las estadísticas del ministerio de Educación, de los 131.000 niños y niñas que cursaron educación obligatoria en Aragón en el curso 2024/2025, cerca de 92.000 estudian en centros sostenidos con fondos públicos. El resto, en torno a 39.000 asisten a colegios privados.