Irán advierte a EE.UU. e Israel que tomará represalias si les atacan: “Serán objetivos legítimos"
- El país persa vive dos semanas de manifestaciones multitudinarias frente a un fuerte control policial
- Israel ha activado la "alerta máxima" ante la posibilidad de una intervención estadounidense
El Gobierno de la República Islámica de Irán, asfixiado tras dos semanas de protestas multitudinarias en las calles, ha advertido este domingo al presidente estadounidense Donald Trump de que cualquier ataque sobre el país provocaría una respuesta contra los territorios ocupados de Israel y los centros militares, bases y barcos de EE.UU. de la región, consideradas "objetivos legítimos", según ha declarado el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, ante la cámara.
La advertencia se produce después de que Israel haya activado la "alerta máxima" ante la posibilidad de una intervención estadounidense en Irán, tras una conversación telefónica entre el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Los iraníes han vuelto a manifestarse este sábado en distintos barrios de Teherán contra el régimen, a pesar del bloqueo casi total de internet impuesto por las autoridades y del temor a una represión violenta, que deja ya casi 200 muertos. Las protestas, que comenzaron hace dos semanas, suponen uno de los mayores desafíos para la República Islámica en los últimos años.
Trump ha amenazado repetidamente con intervenir en los últimos días y ha advertido a los gobernantes que no utilicen la fuerza contra los manifestantes. El mandatario ha sostenido charlas preliminares sobre múltiples opciones para atacar Irán, incluyendo bombardeos, pero aún no ha decidido algo definitivo, según fuentes anónimas citadas por Axios, The New York Times, The Wall Street Journal y el Washington Post.
Por su parte, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, ha acusado a Estados Unidos e Israel de atacar la unidad entre países islámicos y crear división en el exterior "para cumplir sus siniestros objetivos". "El enemigo ha traído terroristas entrenados al país", ha dicho Pezeshkian en una entrevista concedida este domingo a una televisión de Irán.
Qalibaf también ha señalado que Irán está luchando simultáneamente en cuatro frentes: el económico, el cognitivo, el militar y el terrorista, contra Estados Unidos y e Israel, a quienes acusa de aprovecharse de las "legítimas" demandas económicas de los iraníes.
Ignorando las palabras de Teherán, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha asegurado este domingo que Israel e Irán volverán a ser "aliados leales" si las protestas que recorren el suelo iraní consiguen tumbar al régimen de los ayatolás.
"Todos esperamos que la nación persa se libere pronto del yugo de la tiranía, y que cuando llegue ese día, Israel e Irán vuelvan a ser aliados leales en la construcción de un futuro de prosperidad y paz para ambos", ha dicho Netanyahu en una intervención al inicio de su reunión de gabinete, difundida por su oficina.
La represión deja cientos de muertos
Según vídeos verificados por la agencia AFP, varias concentraciones se iniciaron este sábado en el norte de la capital, donde los manifestantes corearon consignas contra el Gobierno y golpearon cacerolas. En algunas zonas se lanzaron fuegos artificiales y se escucharon gritos en apoyo a la dinastía Pahlavi, derrocada tras la Revolución Islámica de 1979.
Otras grabaciones difundidas en redes sociales muestran protestas en distintos puntos de la ciudad, aunque no todas han podido ser verificadas de forma independiente.
Diversas ONG han denunciado este domingo que los muertos por la represión de las protestas en Irán se contarían por decenas desde el inicio de las manifestaciones el pasado 28 de diciembre, entre ellas nueve menores, y que cientos han resultado heridas. Según un testimonio de familiares de víctimas publicado este domingo por la página web de la ONG Iran Human Rights (IHRNGO), con sede en Oslo (Noruega), los cuerpos en las morgues llegarían a 192, la mayoría "jóvenes entre los 18 y los 22 años que recibieron disparos a corta distancia".
Por su parte, Human Rights Activists News Agency (HRANA), que opera desde Estados Unidos, habla ya de 538 muertos durante las manifestaciones, a pesar de la interrupción del flujo de información provocada por los cortes de internet. Esta organización ha indicado que, de ese número, 48 serían personal de seguridad iraní y 490 manifestantes, de ellos ocho menores de edad.
Además, hay más de 2.600 detenidos, según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos con sede en Estados Unidos.
Las movilizaciones comenzaron vinculadas al aumento del coste de la vida, pero han derivado en una contestación más amplia al poder. En varios barrios de la capital se han escuchado consignas contra el líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei.
Jamenei ha señalado una próxima represión, a pesar de las advertencias de Estados Unidos. Teherán intensificó sus amenazas el sábado, con el fiscal general de Irán, Mohammad Movahedi Azad, advirtiendo que cualquiera que participe en las protestas será considerado un “enemigo de Dios”, un cargo castigado con la pena de muerte.
La declaración transmitida por la televisión estatal iraní dijo que incluso aquellos que “ayudaron a los alborotadores” se enfrentarían al cargo.
Corte de internet y dificultad para verificar la información
Desde el jueves, gran parte del país permanece sin acceso a internet por decisión de las autoridades, según la organización Netblocks. Este bloqueo ha reducido drásticamente la salida de información al exterior y dificulta la verificación independiente de lo que ocurre sobre el terreno.
La televisión estatal iraní informa sobre bajas de las fuerzas de seguridad mientras reafirma el control sobre la nación. No se habla de los manifestantes muertos, a quienes cada vez más se refiere como “terroristas”.
Por otra parte, la televisión estatal reconoció que las protestas continuaron hasta la mañana del domingo, con manifestaciones en Teherán y en la ciudad santa de Mashhad, al noreste. Ese medio ha informado de la muerte de ocho miembros de las fuerzas de seguridad entre el miércoles y el jueves pasados por "ataques con armas de fuego" y otros objetos, con una cifra total de 30 muertos entre los agentes.
El humo sale de una hoguera que bloquea una calle de Teheran durante las protestas del 10 de enero DPA vía Europa Press DPA / EUROPA PRESS
Condena internacional y advertencias de Washington
La respuesta de las fuerzas de seguridad ha sido condenada por varios países occidentales. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha expresado el apoyo de la Unión Europea a los iraníes que reclaman libertad y ha denunciado la “represión violenta”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que Irán “aspira a la libertad” y ha advertido de una respuesta contundente si se produce una represión masiva.
Por su parte, el líder supremo iraní ha acusado a “vándalos y saboteadores” de actuar al servicio de intereses extranjeros, mientras que el Ejército ha prometido proteger el orden y los intereses nacionales.
Las actuales protestas son las más importantes desde las movilizaciones de 2022 tras la muerte bajo custodia de Mahsa Amini, detenida por incumplir el estricto código de vestimenta femenina. Se producen además en un contexto de debilidad para Irán, marcado por el conflicto con Israel el pasado junio, el deterioro de su influencia regional y el endurecimiento de las sanciones internacionales por su programa nuclear