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Opinión

El Tribunal Supremo tumba al fiscal general en un caso sin precedentes

  • Supuesta corrupción también en el Partido Popular de Andalucía
  • Ignorancia y desinterés al cumplirse 50 años de la muerte del dictador
El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz
El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz Mariscal / POOL / AFP

"Sin precedente" es una de las palabras más repetidas en las informaciones sobre la condena al fiscal general del Estado. Lo es sin duda, ya que nunca habían sentado en el banquillo a un FGE. Tampoco hay precedente de que se haya acusado a ningún otro fiscal o juez por las frecuentes filtraciones de otros muchos casos.

El Supremo condena a Álvaro García Ortiz. La presidenta de Madrid, Ayuso, y su jefe de Gabinete han ganado al fiscal general del Estado basándose en un bulo.

Sí, todo empezaba con un bulo, con una información falsa, según reconoció el propio Miguel Ángel Rodríguez ante el Alto Tribunal. Sin información, sin fuentes, MAR filtró de forma tergiversada el email en el que el abogado del novio de Ayuso reconocía los fraudes fiscales de su cliente. El asesor de Ayuso fue, según su propio relato, el primer filtrador. Hasta ese momento no se sabía nada del caso.

Por casualidad, o no, en fecha tan señalada como el 20-N, el aniversario de la muerte del dictador, el Supremo hacía público su fallo: 2 años de inhabilitación para García Ortiz.

El fallo ha sido 5 a 2. Ganan los llamados conservadores y pierden las magistradas consideradas progresistas que emitirán un voto particular en contra de la condena.

Exactamente, lo que decían los periodistas de tribunales desde el primer día. Así las cosas, muchos se preguntan si hay independencia judicial. Grave duda sobre la Justicia, sobre uno de los tres poderes del Estado. Malo, muy malo, para la institución.

En un juicio al que tantas veces se ha calificado de histórico se debería, tal vez, haber dedicado más tiempo de reflexión hasta conseguir un fallo unánime por el bien de esa institución. Hay juristas que dicen que una semana únicamente para analizar 40 declaraciones hace pensar que algunos ya tenían una opinión previa, ¿O no? Y añaden, una condena basada en indicios y no en pruebas no habla bien del alto tribunal.

Ningunear a los periodistas que publicaron la información y que negaron rotundamente que García Ortiz fuera su fuente es difícil de compartir. La prensa y el respeto a su labor es fundamental en democracia. Los buenos informadores, la inmensa mayoría, no mienten, aunque Miguel Ángel Rodríguez admitiera que en su calidad de periodista, sí lo hizo, que no tenía fuentes para hacer lo que hizo. No es un ejemplo en la profesión, afortunadamente.

Para conseguir entender la opinión del presidente Sánchez, siempre defensor del FGE, había que releer sus palabras en un acto público. Evitaba el choque frontal y abierto entre Poderes del Estado. Pero aseguraba que seguirá defendiendo "la soberanía popular y la democracia frente a los que se creen con la prerrogativa de tutelarla o amoldarla". Y hasta ahí.

Oficialmente, el Gobierno por boca del ministro de Justicia decía respetar pero no compartir el fallo del Supremo.

En privado se muestran indignados. Creen que es una condena en la que se ha hurtado la verdad. Una condena sin pruebas. Y en público, la vicepresidenta Yolanda Díaz es rotunda. Cree que la condena a García Ortiz es "política".

La primera reacción del líder del PP era clara y no nos sorprendía. De nuevo, como casi todas las semanas, Feijóo pedía la dimisión de Sánchez y elecciones por lo que consideraba una operación política contra el PP, contra Ayuso y por "abuso de poder".

Y luego está la declaración institucional de la presidenta de la Comunidad de Madrid. Una pregunta, de las que Ayuso no ha dejado hacer a los periodistas: si siempre se refiere a su novio como "un particular" ¿Qué motivo hay para utilizar las dependencias oficiales y públicas que pagamos todos? En esa declaración, que no rueda de prensa, la presidenta madrileña, ha usado un lenguaje guerracivilista que da miedo, tal vez ese sea su objetivo. "El 20 de noviembre de 2025 pasará a la historia por ser un día histórico.

Pues en esa convocatoria oficial ha asegurado que "no es el fiscal general sino Sánchez quien se ha sentado en el banquillo." Que todo este caso "es propio de una dictadura". Ustedes dirán.

Al otro lado los socios de Gobierno, durísimos contra el fallo del alto tribunal. Hablaban de golpismo judicial, nada más y nada menos, de guerra contra el Gobierno.

Cerdán en la calle

Esta semana, también noticia de apertura la salida de la cárcel de Santos Cerdán. El juez parece haber cercado al exsecretario de Organización del PSOE. Por eso su libertad condicional. Según el instructor, está "seriamente mitigado el riesgo de destrucción de pruebas". Añade que se han reforzado los indicios tras el informe de la UCO.

La casualidad, o no, quiso que mientras Cerdán pisaba la calle, el presidente del Gobierno daba un mitin en Extremadura.

Justo a la misma hora a dos pantallas, pudimos ver esas dos imágenes en paralelo: Sánchez y Cerdán cada uno con su discurso. Una imagen vale más que mil palabras. Parece una sombra en la precampaña que ya ha arrancado. Una pesadilla para el PSOE. Tal vez una premonición.

Y cuando uno sale, otros dos corren riesgo de prisión. La Fiscalía Anticorrupción pide cárcel para Ábalos, el exministro y ex secretario de Organización del PSOE, para su asesor, Koldo García y para el comisionista Aldama también. El día 27 lo sabremos.

Los socialistas que daban por amortizado el caso ven como se reactiva contra ellos a cada paso judicial.

¿Todo esto influirá o no en la duración en la legislatura? Solo Pedro Sánchez lo sabe. Difícil es, como mínimo. Cada vez se aprecia más la incomodidad de los socios.

Corrupción también en el PP de Andalucía

Esta semana también se hablaba de corrupción en el PP de Juanma Moreno Bonilla, aunque no es comparable, por lo que se sabe.

Ha sido por otro informe de la UCO. La Guardia Civil detuvo al presidente de la Diputación de Almería, Javier Aureliano García Molina, a su vicepresidente segundo y al alcalde de Fines, todos del PP. Se les acusa de cohecho, malversación de caudales públicos, blanqueo de capitales y corrupción. También están implicados los empresarios supuestamente corruptores. El presidente y el vicepresidente de la Diputación de Almería ya han dimitido. Están en libertad con medidas cautelares.

Pero al igual que en el PSOE no sabían nada de lo que hacía Cerdán, pues en el PP tampoco tenían ni idea de lo que se dedicaban sus altos dirigentes en Almería. Ni Feijóo, ni siquiera el presidente de Andalucía. Y eso que García Molina es, era, del equipo de Moreno Bonilla que asegura que han actuado con "contundencia" y ya, sin más.

Lo más preocupante es la desafección de los ciudadanos. El "todos son iguales" injusto para la inmensa mayoría de los políticos que trabajan a pie de calle por sus conciudadanos.

Mazón, el hombre de la mochila

Otra noticia de primera: la comparecencia en el Congreso de Mazón. Obligado, por ley, a decir verdad ante la Comisión de Investigación sobre la dana de Valencia.

Por lo que contó, cuando terminó su famosa y larga comida, cuando ya habían muerto muchas de las 229 víctimas por la dana, echó el móvil a la mochila. Es su última versión a la pregunta del motivo por el que no cogió las llamadas de su consejera, Salomé Pradas, desde la reunión del Cecopi. Una contestación como mínimo llamativa.

Yo me pregunto, ¿cuándo ustedes están preocupados por la situación de alguien, llevan el teléfono a mano o lo echan a la espalda, en la mochila? Pues eso.

También resulta extraño que llegara al Ventorro con escolta y saliera sin ella. Por lo que sé, los escoltas están siempre cerca de su protegido. La jueza de Catarroja ha citado a esos escoltas.

50 años de aquel 20-N

Es verdad que Franco murió en la cama, pero no es menos cierto que siempre hubo quienes le plantaron cara a los 40 años de dictadura, aunque fuera desde la clandestinidad. Que no agacharon. Los que más los militantes del PCE, mal que le pese al PSOE.

Desde las minas, desde la universidad, desde las cárceles, desde algunas parroquias católicas, desde el exilio, etc. Miles de valientes españoles anónimos habían seguido arriesgando sus vidas para que a España volviera, sí, volviera, la democracia.

A ellos les debemos vivir en libertad. Y es muy doloroso y muy preocupante ver como los más jóvenes no son formados e informados de esa terrible parte de nuestra Historia. No les interesa y tal vez por eso no se dan cuenta de que algunos de los discursos de ese horrible pasado se están volviendo a escuchar, que están ganando terreno. Si no conocemos la Historia, corremos el grave riesgo de cometer, de blanquear, los mismos errores.

Ojalá me equivoque, ojalá. Y mientras, el emérito Juan Carlos, excluido de la conmemoración de su proclamación como rey, hace también 50 años. ¿Le ha merecido la pena manchar por dinero su papel en la Historia con mayúscula?