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Fondo de recuperación: ¿Cómo se fraguaron las negociaciones del mayor impulso financiero de la UE?

Noticia Documentos TV 

  • La Unión Europea no estaba preparada para una pandemia como la del COVID-19
  • 92 horas de bloqueos, desavenencias y amenazas dieron paso al acuerdo financiero europeo de recuperación más importante de la historia de la Unión
  • El documental nos muestra cómo se desarrollaron entre bastidores esas negociaciones
  • Ya puedes ver "El momento hamiltoniano de Europa" en RTVE.es y a las 23.55 en La 2 de TVE

Por
Angela Merkel, Emmanuel Macron, Charles Michel y su asesor, Frédéric Bernard
Angela Merkel, Emmanuel Macron, Charles Michel y su asesor, Frédéric Bernard

En marzo de 2020, Europa se enfrenta a la pandemia del COVID-19, una de las mayores crisis de su historia. La Unión debe impulsar un rápido y eficaz plan de recuperación económica. Sin embargo, las divergencias existentes entre los 27 miembros se ponen de manifiesto. Después de tres meses de reuniones por videoconferencia y tras una cumbre de 92 horas no exenta de bloqueos, desavenencias y amenazas; el 21 de julio, el Consejo Europeo llegaba a un histórico acuerdo que algunos calificaron de momento hamiltoniano.

No recomendado para menores de 12 años Documentos TV - El momento hamiltoniano de Europa - Ver ahora
Transcripción completa

El Consejo Europeo es el centro del poder en Europa.

27 líderes diferentes.

27 intereses nacionales diferentes.

27 historias diferentes.

Y todo en una única sala.

Como presidente del Consejo Europeo, Charles Michel debe poner de acuerdo

a países del norte y del sur, del este y del oeste,

de derechas y de izquierdas, austeros y despilfarradores.

Podemos negociar lo que nos parezca accesorio, pero debemos mantenernos

firmes en lo esencial.

Y con dinero, es más fácil ser convincente.

Es como “House of Cards”.

La situación en Italia es angustiosa.

Los médicos se ven obligados a elegir quién debe morir.

En Europa es “sálvese quien pueda”

cargamentos de mascarillas desviados en aeropuertos,

material médico requisado.

Al principio de la crisis del coronavirus la Unión Europea

estaba desbordada.

Era una catástrofe.

Cada país actuaba por su cuenta.

La Unión Europea se derrumbaba ante nuestros ojos.

La Unión Europea no estaba preparada para hacer frente a una pandemia

como ésta.

Se cerraron las fronteras, no circulaban mercancías,

se confiscaba material de unos y otros.

¡fue prácticamente una guerra abierta!

Italia confía en China para recibir ayuda.

Fue como un accidente de tráfico a cámara lenta.

En aquel momento no eras consciente de lo que estaba pasando.

Debemos decirles la verdad.

Necesitamos contarles la verdad.

Va a ser largo, difícil y doloroso para las familias.

La primera prioridad es la salud.

También lo es mantener nuestro modelo de prosperidad en el futuro.

Pero, ante todo la prioridad es la salud.

En los últimos días hemos confirmado que el virus se está propagando

por todos los Estados Miembros.

Realmente, era una cuestión de débiles y fuertes.

¿Iban a permitir que sólo algunos países de la Unión Europea

sobreviviesen a la pandemia?

Si el sur de Europa y Francia se estancaban económicamente,

el euro no sobreviviría.

Francia propuso la idea de un fondo europeo de rescate.

Países Bajos frena cualquier iniciativa presupuestaria

extraordinaria, aunque tenga que iniciar una batalla jurídica

en el seno del Eurogrupo.

El gobierno de Mark Rutte mueve ficha para cortar de raíz cualquier intento

de mancomunar la deuda europea.

Marc Rutte pretende ser la representación

del protestante neerlandés, agarrado.

El discurso de los países del norte es el de la austeridad.

Estados como Alemania, Países Bajos, Dinamarca, Suecia, Austria,

cómo olvidarla, y Finlandia.

Es legítimo que en Europa los países económicamente fuertes

como nosotros paguemos más y otros reciban más.

Así es como funciona la Unión Europea.

Pero hay que mantener un equilibrio y ser comedidos

para que las dos partes puedan soportarlo

los beneficiarios y los pagadores.

El representante permanente de Países Bajos

ha solicitado que la declaración del Eurogrupo,

que intentaron debilitar a toda costa, no pueda ser modificada

por ningún jefe de Estado ni de gobierno.

¿Entonces Países Bajos ha debilitado la declaración?

Entre otros, sí

¿Quién más?

Los daneses también han contribuido, pero sobre todo Países Bajos.

Creo que Países Bajos empieza a hacer mucho daño a Europa.

Vamos a cortar esto.

No estoy en absoluto de acuerdo con esta afirmación.

De ningún modo.

Países Bajos tiene una visión de Europa basada en la idea

de que el establecimiento de un mercado interior próspero,

capaz de hacer frente a las crisis, como la del Covid, es tarea de todos.

El Jefe de gobierno italiano Giuseppe Conte sugiere la creación

de “Coronabonos”.

La Unión Europea nunca se ha endeudado

por cuenta de los Estados.

Recibí una carta firmada por varios líderes europeos

que cayó como una bomba, diciendo: debemos invertir juntos

y por tanto endeudarnos juntos con el fin de financiar

lo que sea necesario para la recuperación económica.

Para los alemanes la idea de una deuda conjunta es un tabú.

Porque es una mutualización de la deuda.

Y me dirán ustedes que no es muy generoso por su parte.

Es cierto, pero detrás hay una razón democrática.

Es dar dinero a otro país

cuando no se ha elegido a sus dirigentes.

Es decir que los impuestos alemanes financian los gastos griegos

y el ciudadano alemán no puede controlar el gasto

de los griegos.

¡Si usted le habla hoy en Alemania a cualquier responsable político

de deuda conjunta, prepárese!

¡Es cómo enseñarle un ajo a un vampiro!

Los países del sur eran los más afectados

por la pandemia.

Italia realizó el primer confinamiento.

Desgraciadamente, la pandemia se sumó al debate financiero

ya existente.

La reunión es virtual pero el enfrentamiento es muy real.

Los países en primera línea frente al virus

piden una respuesta europea fuerte.

Tenemos que articular un gran Plan Marshall,

un gran plan de inversiones públicas para el conjunto de la UE.

Sí, ya he visto y puedo entender

Cuando se entra en una espiral de desconfianza,

el elemento más pequeño se puede interpretar de tal forma

que alimenta aún más la espiral negativa.

Yo debo intentar cambiar las cosas.

Tenemos que trabajar para intentar llegar a un acuerdo.

Eso vendrá después.

La petición de Italia, España y Francia

de un nuevo plan Marshall ha chocado con un muro.

“Si lo que estás esperando son coronabonos,

no van a llegar nunca.”

dijo la canciller, según unas declaraciones

aparecidas en la prensa.

Nosotros no queremos una deuda conjunta.

Porque mutualizar la deuda no conduce a la riqueza de la Unión Europea.

La deuda conjunta conlleva un endeudamiento cada vez mayor

de los Estados y eso desencadenaría una espiral peligrosa.

En este contexto, el ministro de finanzas neerlandés

ha llegado a sugerir la apertura de una investigación europea

para aclarar por qué determinados países no disponen

de margen presupuestario para afrontar la crisis sanitaria.

¡Menudo insulto!

¡La gente se estaba muriendo!

¡La gente se moría y llega un neerlandés y dice:

“Antes de ayudaros vamos a investigar cómo habéis administrado

vuestro presupuesto!”.

Y no era nada nuevo.

Durante la crisis griega el ex ministro de finanzas neerlandés

declaró que los países del sur habían despilfarrado el dinero

en mujeres, corrupción, fiestas, champán

“No se puede gastar todo el dinero en alcohol y mujeres

y después pedir ayuda”.

Es su declaración.

¿Va a disculparse?

No, en absoluto.

Y no necesita leerme la declaración porque la conozco.

Salió de mi boca.

Sólo que ahora, con la pandemia nadie había fallado.

¡Era un virus!

Y por primera vez, el sur respondió.

Este discurso es repugnante dentro de la Unión Europea.

¡Es la palabra adecuada: repugnante!

Por fin se dijo la palabra.

Pero para los frugales, lo repugnante era la idea de la deuda conjunta.

La propuesta les exasperaba, les parecía una muy mala idea.

Cuanto más pienso en el concepto del Plan Marshall,

más sensato me parece, pese a lo que digan algunos.

¿Por qué?

Por la idea de poner los medios, porque sabemos que hay un retorno

al abrir las fronteras en términos de desarrollo económico.

De hecho, es exactamente la misma cuestión que se ha planteado

de momento para los contribuyentes netos de la Unión Europea.

Para Alemania, para Países Bajos.

Si están de acuerdo que digan:

Estamos aportando recursos porque es un acto de solidaridad,

pero también es un acto de interés nacional

para estos países, ya que el hecho de alimentar el mercado interior

es indispensable para ellos a medio y largo plazo.

¿Todo el mundo está listo?

Me gustaría que reflexionáramos sobre nuestra comunicación.

Sabemos que nos arriesgamos a que se nos vea muy divididos

en los próximos días.

Pero creo que es fundamental evitarlo,

aunque no estemos de acuerdo en todo.

Europa tiene que demostrar que es la casa

de todos los ciudadanos europeos.

No estamos escribiendo una página de un manual de economía.

Estamos escribiendo una página de un libro de historia.

Lo que estamos pidiendo a la UE es lo mismo que nos estamos aplicando

a nosotros mismos, coordinación y, en segundo lugar,

la mayor movilización de recursos económicos y materiales

de la historia, porque Europa está en guerra contra el coronavirus.

La principal batalla que Italia debe librar en las reuniones europeas

es la de un fondo que sea financiado con una participación económica

del esfuerzo, por ejemplo, en forma de eurobonos.

Yo no digo esto para oponerme al sur de Europa

ni para evitar ser solidario.

Insisto, creo que los eurobonos rompen el equilibrio de la zona euro.

Hubo un momento de sinceridad que permitió que determinados líderes

abandonasen, no voy a decir sus principios

porque los mantuvieron, pero sí el tono.

Ya no era agresividad lo que tenía frente a mí, no era mezquindad,

sino alguien dispuesto a hacer lo mejor para su país.

Países Bajos sólo existe porque existe la Unión Europea.

La incapacidad de la clase política para decírselo a su pueblo explica

esta posición tan extremista.

¡Por favor, no les dé dinero a los italianos ni a los españoles!

¡Oh! ¡No, no, no, tomo buena nota!

Atraen a empresas extranjeras con impuestos particularmente bajos.

Air France-KLM tiene su sede en Países Bajos,

Fiat tiene su sede en Países Bajos.

Es una fuente de ingresos, aunque los impuestos sean bajos.

Y luego Rotterdam es el puerto de entrada del mercado interior,

los neerlandeses recaudan los derechos de aduana

en nombre de la Unión Europea.

Pero se quedan con una parte.

Con el pretexto de que es mucho trabajo se quedan con un 15%

como mínimo.

Se enriquecen a nuestras espaldas.

Propongo que respetemos la tradición.

David, tienes la palabra.

Por favor David

Los componentes de la industria automovilística alemana

se fabrican en gran parte en Italia.

Si se quiere apoyar a la industria alemana también se debe apoyar

a la industria italiana que fabrica los componentes.

Si se derrumba Italia, la industria alemana se derrumba.

Gracias a ese Consejo Europeo conseguimos acabar con uno

de los tabúes que existían hasta entonces,

la idea de invertir juntos.

Soy consciente de que no está todo resuelto.

Todavía tenemos muchas dificultades por delante.

Te rogamos Señor hoy por Europa para que crezca unida.

La unidad de la fraternidad.

Buenos días Santo Padre.

Gracias por darme la oportunidad de hablar por teléfono con usted.

Permítame hablar.

Se necesita poesía creativa

para reactivar la economía

después del desastre de la pandemia.

La prioridad de Europa es reducir la propagación del virus.

Para ello hemos tomado medidas excepcionales de restricción

de las libertades

Más despacio y un poco más alto, no se le escucha muy bien.

De acuerdo

Repito.

La confianza entre las personas es un elemento importante

para resolver problemas y conflictos.

Por tanto, debemos tratar de aumentar la confianza

no sólo entre los líderes políticos, sino también entre los pueblos.

Cuando los pueblos desconfían unos de otros generan conflictos

que pueden llegar a ser muy graves y difíciles de resolver.

Es hermoso lo que acaba de decir.

Muy hermoso.

Gracias.

Yo pienso que podemos ir por este camino.

Giro inesperado en la cumbre de la Unión Europea

La pareja franco-alemana propone la creación

de un fondo europeo de 500.000 millones de euros.

Europa tiene que ser solidaria.

Necesitamos una rápida recuperación económica.

Por eso queremos crear un fondo temporal de 500.000 millones

de euros.

El anunció pilló a todo el mundo por sorpresa

y tal vez sirvió de recordatorio a los políticos

de “nunca digas nunca jamás”.

Alemania acepta el principio de deuda conjunta.

El bando de “los Frugales” pierde a su aliado más poderoso.

¡Todos se cayeron de la silla!

¡Angela Merkel tiró por la borda treinta años

de política presupuestaria alemana!

Era una revolución fundamental.

La proposición franco-alemana marcó el punto de inflexión.

La Unión Europea no está formada solamente por Alemania y Francia,

sino por 27 países miembros.

Es totalmente legítimo que los demás países también aporten sus ideas.

Sobre todo, los que al final tendrán que pagar.

La propuesta elaborada por la Comisión es un fondo europeo

de recuperación de 750.000 millones de euros.

500.000 millones en ayudas a fondo perdido

y 250 millones en préstamos.

Es el momento de Europa.

No va a ser sencillo para Charles Michel

conseguir un acuerdo de los 27.

Es muy prudente con las ayudas.

“Alerta de secuestro, el presidente del Consejo Europeo

ha desaparecido de las pantallas de radar de los medios.

¿Dónde se ha ido Charles Michel?”.

Está en la sombra.

Le hemos visto como el rey de Europa.

En realidad, su trabajo es echar carbón en 27 calderas a la vez

para que avance la maquinaria europea.

Un trabajo de precisión.

Y de momento, no está bien ajustado.

Con el cierre de fronteras no puede reunirse

con los demás dirigentes europeos.

Las imágenes de cumbres virtuales en las que se le ve solo

ante un mosaico de jefes de estado y de gobierno dan la impresión

de que sigue la crisis tras la pantalla

como un mero espectador.

Esas declaraciones y algún que otro mensaje de la prensa

en este momento son duros.

Para mí lo fundamental es pensar que el trabajo que se está haciendo

dará sus frutos.

Según nuestra información, el jefe de gabinete de Charles Michel

ha dimitido.

François Roux cedería su puesto a Frédéric Bernard hasta ahora,

asesor político del Presidente del Consejo Europeo.

Es normal que se produzcan ajustes en la organización del equipo.

Y es lo que ha sucedido.

Estamos a un mes de una cumbre decisiva para el futuro

del continente, así que estamos muy centrados en el objetivo.

Pensamos muy poco en todo lo demás.

Se acabó el tabú, los 27 aceptan la idea de la deuda conjunta

para financiar la recuperación.

Hemos unido las fuerzas de Europa para salir al mercado.

No se trata solamente de prestar más barato.

Se trata de repartir ayudas que se reembolsarán

de forma conjunta.

Eso es lo importante.

Y esto es lo que nos hace experimentar lo que se ha dado

en llamar “un momento hamiltoniano”.

¿Qué es el momento hamiltoniano?

En 1792, Estados Unidos era una confederación,

exactamente como ahora Europa.

Un secretario del tesoro muy joven llamado Hamilton

propuso crear préstamos conjuntos.

Pero también asumir las deudas en que habían incurrido

los estados para financiar la guerra de la independencia.

Logró imponerlo, haciendo que Estados Unidos

pasara de confederación a federación.

Es un momento muy especial.

No es necesariamente un momento hamiltoniano, es un momento europeo.

Dice eso para tranquilizar.

Estamos hablando de 750.000 millones de euros.

Hablamos de una deuda conjunta masiva.

Estamos hablando de recursos propios.

De un posible impuesto europeo.

Lo que estamos viviendo es enorme.

Sí, es enorme y no

Sí, tiene razón, es enorme.

Pero yo no lo veo como una deuda sino como una inversión.

Ya se conoce la fecha de la mayor negociación de la historia

de la Unión Europea.

Será el 17 de julio en Bruselas.

Los países austeros rechazan en bloque el principio

de las ayudas, y confían en mantener sus descuentos en las aportaciones

al presupuesto.

¡Hola Pedro!

¡Hola Charles!

¿Qué tal?

Bien.

¿Y tú Pedro?

Eres capaz de resolverlo todo.

¡Estoy impresionado!

¡Felicidades!

Creo que si en julio no llegamos a un acuerdo, será un desastre.

Hola, mi nombre es Vanessa.

Soy la asistente personal del Presidente Charles Michel.

Sé que el Primer ministro intentó conectar con

Como recordarás en febrero propuse 1.094.000 millones de euros

para el Marco Financiero Plurianual.

Los Frugales querían 1.050.000 millones de euros.

Tengo la intención de proponer una cifra intermedia

Informo rápidamente al presidente

Disculpen por el retraso, lo siento.

¿Qué tal estás?

¡Eres muy popular en Países Bajos!

¡Estoy impresionado!

Sí, pero es temporal.

¡Pero eres muy fuerte!

Estoy seguro de que con semejante popularidad será fácil conseguir

un acuerdo en el Consejo Europeo.

Sí, sí.

¡Puede hacernos la vida más fácil, estoy convencido!

Los Frugales exigen que los países beneficiarios de ayudas

se comprometan a hacer reformas económicas.

Otra condición para el fondo de recuperación es el respeto

del estado de derecho.

En Hungría, los derechos de las personas homosexuales

retroceden.

Polonia ha provocado una acalorada polémica en Europa

con las denominadas “zonas libres de ideología LGTB”

decretadas por varios municipios.

¡Han creado zonas libres de LGTB!

No defiendo a los homosexuales porque soy homosexual,

sino por el hecho de que se está estigmatizando a una comunidad.

No olvidemos lo que ha pasado en nuestro continente.

Esto demuestra el desconocimiento de nuestra tradición.

A lo largo de los siglos hemos sido uno de los países más tolerantes.

Se trata sencillamente de movimientos radicales que hacen mucho ruido

por ambas partes.

En la izquierda y en la derecha.

Luego serán los judíos.

Las mujeres.

Los negros.

Los homosexuales.

Es importante establecer un Estado de derecho,

los valores de la Unión Europea como hilo conductor de todo.

Y con dinero, es más fácil ser convincente.

Rechazo de lleno cualquier acusación de este tipo.

Todos los seres humanos tienen los mismos derechos.

Las mujeres adquirieron sus derechos en 1918.

Polonia fue pionera en Europa.

No me apetece dejar de herencia a las futuras generaciones una Europa

en la que los derechos sólo estén en los libros de historia.

Y ahora tenemos a Sebastian Kurz.

¡Hola Sebastian!

¿Qué tal?

¿Nos oyes?

¡Hola!

¿Nos oyes?

Así debería funcionar mejor.

¿Nos escuchas ahora?

¡Ya está, ya os oigo!

Perfecto.

¿Qué tal Sebastian?

¡Bien!

Le he dicho que al final no habrá ni 500.000

ni 400.000 millones en ayudas.

Luchamos para que no haya ayudas de esta magnitud.

¡Bien!

¡Buenos días Charles!

¡Buenos días Emmanuel!

Hemos consultado a casi todos.

Hay bastantes puntos positivos, cuestiones que avanzan

en la buena dirección.

Y hay algunos temas preocupantes.

Con Marc Rutte se puede dialogar.

Sin embargo, con Kurz no ha sido fácil, ha rechazado todo.

Tenemos intención de publicar la Negobox a finales de la semana

que viene

La Negobox es el texto del acuerdo.

La llamamos así para decir que sigue abierto a negociación.

Se trata de un texto que va cambiando hasta el acuerdo final

que denominamos conclusiones.

La verdadera negociación comienza a partir del momento

en el que se mencionan los importes

y entonces se producen algunas tensiones.

La Comisión ha propuesto aumentar en 1500 millones de euros.

Necesitamos 2000 millones para el primer pilar que corresponde

a la propuesta de la Comisión y otros 500 millones

para lo que hemos prometido.

Me pregunto si en la rotación

no podrían desaparecer mil millones

No jugamos, intentamos encontrar un acuerdo.

Tenemos 27 intereses divergentes y debemos encontrar un equilibrio.

Lo que le das a uno, no se lo das a otro.

Me pregunto si no deberíamos recortar el paquete de Europa Digital.

Y también está el programa Erasmus que ha aumentado mucho.

Aunque es otra vaca sagrada.

¿Qué sería menos doloroso?

Sinceramente, estoy pensando en el Fondo Europeo de Defensa

y la movilidad militar.

A los franceses no les va a hacer mucha gracia.

Puedo preguntar a los franceses:

¿Qué preferís la Política Agrícola Común o la Defensa?

Venga, retiramos mil millones del Fondo Europeo de Defensa.

Vamos a proponérselo al presidente.

Me recuerda el viejo dicho sobre la política

y la elaboración de salchichas.

Mejor no ver cómo se hacen

¿Ángela, cual es tu pronóstico para el final de esta semana?

No sé

Yo diría cincuenta por ciento.

No veo la posibilidad de conseguir 500.000 millones de euros

para ayudas.

Sería bueno que intercambiásemos opiniones sobre dónde fijar el límite

por abajo.

La línea roja que no hay que cruzar.

No podemos aceptar 300.000 ni 250.000

o lo que los países austeros consideren una buena oferta.

Para mí no sería aceptable.

Por eso quería hablar contigo y conocer tu opinión.

Para mí, el objetivo es 500.000 millones de euros

que es lo que decidimos nosotros dos.

Para mí 500.000 millones para ayudas no es el límite superior,

sino más bien el límite del que no debemos bajar.

Veremos lo que pasa el viernes por la noche

o el sábado por la mañana.

Si todo esto no conduce a nada y Mark es inflexible,

tal vez debamos aceptar un fracaso.

No sé

Todos ellos.

Todos los fallecidos permanecerán en nuestro recuerdo.

No los olvidaremos nunca.

Dejarán en sus familias un inmenso vacío en el alma.

Se avecina una cumbre rara, sin prensa, sin contacto

y con mascarilla.

Oficialmente dura dos días pero Charles Michel ha avisado

a las delegaciones para que metan más ropa en la maleta.

Los dos temas son el tamaño del presupuesto y los descuentos.

Primero debemos resolver estos puntos y luego las condiciones.

La primera ministra de Dinamarca Mette Fredericksen

tenía previsto celebrar su boda hoy.

La “Frugal” ha pospuesto la ceremonia

para participar en este Consejo Europeo extraordinario.

¿Qué tal está?

¡Un saludo con el codo!

Es un momento de verdad y ambición para Europa.

El mundo entero nos está mirando.

Hay mucho en juego.

Algunas decisiones del Consejo Europeo

se toman por unanimidad.

En ese sentido, hay un intercambio permanente de vetos

en cualquier Consejo europeo.

Comenzamos la cumbre y algunos países me habían comunicado unas horas antes

del inicio que en el tema de las ayudas no podían estar

de acuerdo, de modo que no saldrían adelante.

Así que al tocar la campanilla que marca el inicio de la cumbre

no tenía ninguna seguridad.

Aunque sean los cumpleaños de la canciller alemana

y del primer ministro portugués,

los 27 no les van a hacer ningún regalo en las negociaciones.

Entre los presupuestos y el fondo de recuperación la lista

de puntos a tratar es vertiginosa.

La forma de financiación, el reparto de ayudas,

las condiciones del pago de ayudas vinculadas a reformas económicas

y al estado de derecho.

Cuestiones climáticas,

por no hablar de los descuentos para los países ricos

Pero el tema central es el importe del fondo de recuperación

y el reparto para ayudas y préstamos.

Tenemos una estrategia.

Pero no tenemos un plan detallado que diga a tal hora de tal día.

Napoleón decía: “Si llegas al campo de batalla con un plan preconcebido

y no te adaptas, estás perdido.”

Los “Frugales” se han repartido el trabajo para atacar

en todos los frentes.

El canciller austriaco se concentra en el tamaño y la financiación

del fondo.

La primera ministra de Dinamarca

se encarga de los descuentos presupuestarios para los países

que más contribuyen.

Y el primer ministro neerlandés de las condiciones del pago de ayudas.

Incluso ha exigido un derecho de veto en los planes de recuperación

de los países del sur.

En lo referente a los préstamos, esperamos reformas

en los países beneficiarios.

El deseo de ciertos países es recibir ayudas, así que: ¡Chicos, necesitamos

más garantías de que vais a llevar a cabo reformas!

Está tocando una cuestión de soberanía elemental.

Resulta muy difícil que un primer ministro

o un jefe de Estado acepte tener que contar con la aprobación

de un tercer país para llevar a cabo las reformas que considere.

Soy consciente de que cuando se trata de temas complicados,

igual que en un ring de boxeo, la fase de observación es la fase

en la que cada cual recuerda con firmeza su posición de principio.

Buenas tardes.

¡Hasta mañana!

¡Hasta mañana!

Durante la negociación se pueden utilizar muchos trucos.

La firmeza, el humor, los tecnicismos,

hacer como que no se entiende la propuesta

cuando se ha entendido perfectamente.

La mesa es la Champion League de los negociadores europeos.

Sabíamos que la propuesta oficial de Alemania y Francia

era de 500.000 millones

y también sabíamos que Emmanuel Macron había declarado

que no aceptaría ninguna cifra por debajo.

Nos pareció que Angela Merkel sería algo más flexible,

y nosotros como “países austeros” lo aprovechamos enseguida.

La estrategia es dar un paso en su dirección, pero no más.

De este modo les involucramos y no les damos un pretexto

para cerrar la puerta.

El importe global sigue siendo 750.000 millones,

pero los estados más reticentes, encabezados por Países Bajos,

han conseguido incrementar la parte de préstamos reembolsables

en detrimento de las ayudas.

Por último, dichos países han conseguido, no sólo mantener

el descuento que disfrutan en su aportación a los presupuestos,

sino que lo han incrementado, y eso que Emmanuel Macron

pedía la supresión.

Las cosas van en la buena dirección.

Todavía queda por solucionar un tema importante:

Asegurarse de que el dinero será bien empleado.

La tarde del sábado el ambiente era muy duro, realmente muy duro,

porque la mayoría de los Estados miembros

tenía la sensación de que el grupo de “los Frugales”

a los que se sumaba Finlandia,

no daba ningún paso en la dirección del compromiso.

En las cumbres se suele dormir una media de una hora como mucho

por la noche y alguna siesta de 15 minutos.

La fatiga influye en los nervios y en las tensiones.

La pareja franco-alemana, exasperada, abandona una reunión

con los frugales dejando a los demás dirigentes en el sitio.

Supuestamente Emmanuel Macron habría pedido que tuvieran preparado

su avión por si decidía regresar a París.

Podemos negociar lo que nos parezca accesorio,

pero debemos mantenernos firmes en lo que creamos esencial.

En ese momento pensé que tal vez se había acabado.

No iba a funcionar.

En momentos así es importante mantener la sangre fría

e intentar que todo el mundo permanezca en Bruselas.

Me alteré y cometí un error.

Dije: “Decidle a Mark que he pedido que preparen mi avión”.

Michel bromeó diciendo que conocía a la gente necesaria en Bélgica

para cerrar todos los aeropuertos.

Nadie iría a ninguna parte hasta que no hubiera acuerdo.

Nosotros no consentimos que nadie nos chantajee diciendo que se marcha

porque no obtiene el resultado deseado.

Se pueden gestionar las cosas de otra manera,

pero los países austeros no vamos a cambiar nuestra posición por eso.

Si en ese momento se hubiera producido una ruptura

habría sido muy difícil volver a poner una propuesta sobre la mesa

para poder continuar con las negociaciones.

Es posible que no lleguemos a ningún acuerdo hoy.

Nuestra táctica es poner siempre algo sobre la mesa.

Cuando pones algo sobre la mesa obligas a todos a posicionarse.

Si no pones nada, dejas que la gente imagine,

fantasee, se marche, hable, se queje y acaben con la reunión.

La táctica de algunas capitales es ejercer presión

sobre el Estado de derecho.

Un motivo más noble para la ruptura

que únicamente la cuestión financiera.

Viktor Orban salió súbitamente del Consejo Europeo

para hablar con la prensa y se dirigió al museo

de Historia de Europa.

¿Dónde estábamos?

¿Quiénes son los principales combatientes?

En la esquina roja, los neerlandeses.

En la esquinza azul, Hungría.

Es sencillo.

Empezó a explicar con la voz llena de emoción que se sentía herido

por lo que el Sr. Rutte estaba haciendo,

realmente no entendía a Hungría.

No sé por qué el primer ministro neerlandés me odia a mí o a Hungría

ni por qué nos ataca tan duramente

En su opinión, Hungría no respeta el Estado de derecho y por ello

debe ser sancionada económicamente.

Su posición es inaceptable.

El tema principal, el importe de las ayudas, sigue sin resolverse

En cuanto al fondo de recuperación llegaron a 400.000 millones.

Se centraron en 390.000 o 400.000 millones.

Al final se habló poco de dinero si nos fijamos en el paquete global,

sobre todo porque había un presupuesto

de más de un millón de millones, pero la simbología de que la cifra

comenzara por 3 o 4 influyó mucho.

Estábamos en una situación de cara o cruz.

Gano o pierdo.

Todo se centró en eso.

Subió el tono entre el presidente francés y el canciller austriaco.

Emmanuel Macron supuestamente habría dado un puñetazo en la mesa

y denunciado la mala voluntad de los Frugales,

reprochándole en especial a Sebastian Kurz el haber abandonado

la reunión para hacer una llamada telefónica.

No conozco a ningún jefe de Estado ni de Gobierno que permanezca

todo el tiempo en una reunión.

Todos tienen que hacer llamadas de vez en cuando,

todo el mundo tiene que ir al servicio,

creo que son necesidades normales.

Todo el mundo lo hace.

Había llegado el momento de la verdad.

Era todo o nada.

El presidente hizo una pregunta a la sala:

“¿Paramos ahora y se acabó o continuamos

y hacemos conversaciones bilaterales?

Quiero saberlo”.

Y el primer ministro sueco dijo: “No Charles, vamos a seguir”.

Me entrevisté con Mark Rutte a solas.

Y otra vez, el bloqueo.

Fue como jugar al póker mentiroso.

Ahora 390

¿Lo ves?

Mark Rutte me dijo la cantidad máxima que estaba dispuesto a aceptar.

Al comprobar que la cantidad era muy baja

informé a los servicios de protocolo para que recordasen

a todos los jefes de Estado y de Gobierno

que podrían regresar a sus casas.

La partida había terminado.

Mark Rutte salió de mi despacho.

Vi a su colega Stephan Lofve y le di la misma información.

Y entonces sucedió algo muy interesante.

Mark Rutte volvió a la puerta.

Pensé que era un gesto de alguien que no quiere romper la negociación.

Escribí al presidente y le dije:

“Rutte ha vuelto, está delante de la puerta”.

Recibo una información según la cual, Mark Rutte quiere hablar conmigo

antes de que comience la reunión.

Eso le permite subir la oferta frente al primer ministro sueco.

Cuando Mark Rutte vuelve a mí, pongo sobre la mesa

el último margen de maniobra porque de lo contrario

era un fracaso.

Logramos llegar a un acuerdo sobre los 390

gracias a los descuentos.

Volvemos a la sala y preguntamos si podemos trabajar con 390.

La sala está de acuerdo, podemos trabajar con esa cifra.

Entonces se fija la cantidad simbólica global.

Lo que significa que vamos a poder tratar el resto.

Hemos venido para proteger los intereses de nuestros países,

no para asistir a los cumpleaños de unos y otros durante toda la vida.

El lunes por la mañana

había que convencer a Francia y Alemania

de que la propuesta no era tan mala.

En el Consejo Europeo no se puede humillar a nadie.

Pero hay perdedores y en esta ocasión los neerlandeses y los tacaños,

habían perdido.

Les recuerdo que llegaron al Consejo Europeo diciendo

“no a la deuda conjunta, no a la deuda conjunta”.

Ese fue el punto de partida.

Aceptaron la deuda conjunta enseguida y luego comenzaron las negociaciones

para saber si serían 750.000 millones de ayudas

o de préstamos, es decir que cayeron en su propia trampa

al entrar en una negociación de cifras cuando lo que rechazaban

era el principio de la negociación en sí.

En todas estas negociaciones no se trata solamente de determinar

el importe de las ayudas.

Se trata también de saber cómo se va a utilizar el dinero,

saber si el estado de derecho es un criterio a tener en cuenta

antes de conceder la ayuda.

Y por último determinar en qué zonas va a circular el dinero.

¿Irá exclusivamente al sur o también irá al este de Europa?

Todavía había que hacer muchos ajustes, ultimar precisiones,

incluso algún asunto complicado.

Polonia y Hungría rechazan que la concesión

del fondo europeo esté condicionada al respeto del Estado de derecho.

Los valores son muy importantes para todos nosotros.

Pero seamos honestos, cada país tiene unos valores diferentes.

Mateusz Morawiecki y Viktor Orban dicen que temen

una instrumentalización política de una herramienta así por parte

de la Comisión o de ciertos países occidentales.

Existe en efecto un problema de confianza.

Si los textos legislativos son ambiguos, si nos vemos expuestos

al chantaje en el futuro, si nos retiran las ayudas económicas

por estas ambigüedades, entonces ejerceremos

nuestro derecho de veto.

Hay países que quieren bloquearlo todo cuando hablamos

de Estado de derecho.

Pero saben que si lo bloquean, también bloquean cualquier ayuda

para los países que más necesitan el dinero en una crisis.

Y los que más necesitan el dinero en una crisis saben que si bloquean

el Estado de derecho, no recibirán dinero.

¡Ya casi está!

Según nuestras informaciones los 27 han llegado a un acuerdo

sobre el presupuesto y el plan de recuperación.

Un plan de recuperación europeo de 750.000 millones de euros.

390.000 millones irán destinados a ayudas

y 360.000 millones a préstamos.

También deberá adoptarse la condicionalidad vinculada

al respeto del estado de derecho, pero las modalidades de aplicación

se discutirán posteriormente.

No podemos decir que no hayamos peleado.

Las negociaciones fueron tan complicadas

Emmanuel Macron y Angela Merkel se encargaron de tratar

una serie de temas, concretamente los temas de clima

o de Estado de derecho.

Y en el momento del acuerdo en la sala, la delegación polaca

puso una enmienda sobre la mesa, entonces fui a ver a Emmanuel Macron

y a Angela Merkel para preguntarles si habían hablado de ello

con el primer ministro polaco.

¿Cómo?

¿El 50%?

Sí, sí, sí.

Me respondieron que habían hablado muy brevemente.

Mark estuvo de acuerdo

Mette estuvo de acuerdo

Sanna estuvo de acuerdo

Tenemos que encontrar a Mateusz.

Entonces fui a ver a la delegación polaca

para decirles que primero había que presentar la enmienda

en la sala ante todos.

Ahí estaba el primer ministro de Polonia en la última ronda;

todos contuvimos la respiración

Pensamos que podía ser un bombazo, pero llevábamos ya cuatro días

sin descansar, nadie había dormido, todo el mundo creía

que había un acuerdo.

Todos tenían una sonrisa de oreja a oreja

El primer ministro plantea la cuestión.

No hay ninguna objeción y el texto se valida.

Han sido necesarios cuatro días y cuatro noches para cambiar Europa.

92 horas de negociaciones.

Una de las cumbres más largas de la historia.

¡Lo hemos hecho!

Europa es fuerte.

Europa está unida.

¡Es un momento histórico para Europa!

¿Piensa que es un acuerdo histórico?

No es la palabra que yo utilizaría.

Hace sólo ocho días algunos miembros decían

“estamos en contra del principio de deuda conjunta”.

Han aceptado.

Vamos a ser solidarios y pagar para la recuperación.

Pero los países que reciban la ayuda

tendrán que emprender reformas estructurales

Lo que cuenta es que hemos llegado a un acuerdo.

La concesión del fondo europeo estará condicionada

al respeto del Estado de derecho.

No sólo hemos conseguido dinero,

hemos defendido también el orgullo de nuestras naciones.

Siento un alivio extraordinario.

Es como la sensación que tenía al terminar los exámenes,

sólo que elevada a la enésima potencia.

Siento una alegría inmensa porque lo hemos conseguido.

Lo hemos superado.

Siento una gran satisfacción por haber cumplido mi misión,

lo hemos conseguido.

Tenemos algo parecido a un eurobono.

Enseguida nos daremos cuenta de que no nos costará nada devolver

el préstamo, porque se crearán impuestos europeos nuevos.

Y no serán los ciudadanos los que los tengan que pagar

sino por ejemplo, los chinos que importen productos

que no respeten el acuerdo de París, lo pagarán los gigantes digitales,

los mercados bursátiles

Los Frugales seguirán diciendo que todo esto se ha hecho

de forma excepcional para hacer frente a la crisis del coronavirus.

Un dinero que no cuesta nada y que no será reembolsado

por los europeos.

¡Es mágico!

En mi opinión, vamos a continuar con este sistema.

Estoy convencido de que hemos vivido un momento hamiltoniano.

No digo que lleguemos a una federación pronto,

pero en cualquier caso vamos hacia ella.

Documentos TV - El momento hamiltoniano de Europa - Ver ahora

Los frugales frente a los beneficiarios

La pandemia del COVID-19 cayó como un jarro de agua fría sobre la Unión Europea. Nadie estaba preparado para afrontar una situación semejante. En Europa, se instaló el sálvese quien pueda: cierre de fronteras descoordinado, material sanitario requisado, falta de ayuda mutua. "Era una catástrofe, cada país actuaba por su cuenta. Fue una guerra abierta", afirma el periodista, Jean Quatremer.

Ante esta emergencia, Europa necesitaba ofrecer a sus miembros una solución lo más rápida posible. Pero la evidente desunión de los países no auguraba un final feliz y mucho menos a corto plazo. 

Era una catástrofe, cada país actuaba por su cuenta. Fue una guerra abierta

Y así fue. Francia propuso la idea de un fondo europeo de rescate, España, un plan Marshall, e Italia, la creación de coronabonos. Pero los estados austeros, con Países Bajos a la cabeza frenan cualquier iniciativa financiera extraordinaria.

El primer ministro de los Países Bajos, Mark Rutte y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel por videoconferencia

El primer ministro de los Países Bajos, Mark Rutte y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel por videoconferencia

El giro inesperado de Alemania

El discurso de los países frugales es el de la austeridad. El canciller austriaco, Sebastian Kurtz, dice que "mutualizar la deuda no conduce a la riqueza de Europa". "Era una cuestión de débiles y fuertes", asegura el periodista David Herszenhorn, mientras se pregunta: "¿Iban a permitir que solo algunos países de la Unión Europea sobreviviesen a la pandemia?".

¿Iban a permitir que solo algunos países de la Unión Europea sobreviviesen a la pandemia?

Alemania, no. En un giro inesperado, la canciller Merkel afirma con contundencia que "Europa tiene que ser solidaria", e insiste, "por eso, queremos crear un fondo temporal de 500.000 millones de euros". Las conversaciones bilaterales del eje franco-alemán en mayo concluían con este golpe de efecto. Ante la incredulidad de los países frugalesAlemania ha aceptado el principio de deuda conjunta. Los austeros acaban de perder a su aliado más poderoso.

La tramitación del Plan de Recuperación europeo avanza hacia su aprobación

La cumbre hamiltoniana de 92 horas

Comienzan las negociaciones. "La propuesta elaborada por la Comisión es un fondo europeo de recuperación de 750.000 millones de euros", explica Ursula Von der Leyen, la presidenta de la Comisión Europea.

La verdadera negociación comienza cuando se mencionan los importes y entonces se producen las tensiones

Ahora tocaba acordar si los 500.000 millones propuestos por Macron y Merkel irían a fondo perdido y qué cantidad se destinaría a préstamos. Para Charles Michel, el presidente del Consejo Europeo, no iba a ser fácil poner de acuerdo a 27 intereses nacionales diferentes.

 Charles Michel, presidente del Consejo Europeo

Charles Michel, presidente del Consejo Europeo

Se avecina una cumbre rara, sin prensa y con mascarillas. “La verdadera negociación comienza cuando se mencionan los importes y entonces se producen las tensiones”, asegura el asesor de Michel, Frédéric Bernard. “Con Mark Rutte se puede dialogar, sin embargo, con Kurz no ha sido fácil, lo ha rechazado todo”, se quejan Charles Michel y Macron. Hay mucho de qué tratar: La forma de financiación, el reparto de ayudas, las condiciones del pago de las ayudas vinculadas a reformas. Pero el nudo gordiano es el importe del fondo de recuperación y el reparto de ayudas y préstamos.

Lo hemos hecho, Europa es fuerte, Europa está unida

92 horas de tira y afloja, bloqueos, amenazas de última hora y desavenencias concluyeron con un acuerdo histórico: 390.000 millones de euros se destinarían a ayudas y 360.000 irían en forma de préstamos.

Clásicos del Jazz y del Swing - 25/09/13 - escuchar ahora

“Lo hemos hecho, Europa es fuerte, Europa está unida”, dijo satisfecho Charles Michel. La Unión acordaba que se asumiera la deuda común. Lo mismo que en 1792 había logrado el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Alexander Hamilton, en su país. De ahí, que ese 21 de julio de 2020, muchos lo calificaran como de momento hamiltoniano de Europa.

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