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La batalla, desde dentro: así sobrevivió España a la dureza y al imponente ambiente de los uruguayos

  • La selección española se llevó los tres puntos, pero puede perder a Nico Williams y Yeremy Pino
  • La contundencia charrúa llevó al límite a los jugadores de la Roja
Mundial 2026 | Nico y Yeremy, con problemas físicos tras el partido ante Uruguay
ADRIÁN HERRERO (ENVIADO ESPECIAL AL MUNDIAL 2026)

La selección española ya está en dieciseisavos de final tras sobrevivir a lo que podríamos llamar 'La batalla de Guadalajara'. Y es que este nombre se acerca más a la realidad que a la hipérbole después de la dureza empleada por los uruguayos, que llevaron al límite a España durante los noventa minutos.

Pese a todo, el cuadro de Luis de la Fuente consiguió llevarse los tres puntos y amarrar el liderato del grupo H tras un partido bronco que tuvo más contacto que fútbol y en el que España tuvo que lidiar con los nervios para no desconectarse del juego.

La contienda ante la Celeste dejó dos tocados: Nico Williams, que se marchó cojeando tras una entrada de Nico de la Cruz; y Yeremy Pino, que se fue del estadio con el brazo en cabestrillo y podría tener una fractura en la clavícula, según las palabras de Luis de la Fuente al término del choque.

Uruguay enciende el partido desde los himnos

El ambiente que se respiraba en Guadalajara era festivo, pero también tenso. Los uruguayos eran conscientes de lo que se jugaban. Quedar fuera de un Mundial en fase de grupos cuando eres bicampeona del mundo es algo doloroso, y más para una hinchada tan pasional.

Dicho sentimiento se notó en la afición charrúa, que pese a ser minoría trató de meter el primer gol desde la grada en el Estadio Guadalajara. Nada más sonar el himno de Uruguay se palpaba que eso iba a ser más una batalla que un partido de fútbol, y así fue. La dureza de los uruguayos provocó que el buen rollo entre aficiones dejara paso a cierta tensión, con los mexicanos decantados por el bando español con cánticos como "Uruguayo el que no bote" o "Cabo Verde, Cabo Verde" celebrando la eliminación charrúa.

Los jugadores uruguayos iban al límite en cada acción mientras el colegiado Ismail Elfath realizaba un arbitraje excesivamente permisivo. En vez de cortar por lo sano desde el inicio, el árbitro consintió el contacto. Aunque parezca difícil de creer, Uruguay y España realizaron las mismas faltas (14). Pese a la contundencia de sus entradas, los charrúas solo vieron tres amarillas.

El encuentro supuso un reto a nivel físico y mental para los españoles, obligados a mantener la calma y no perder los nervios tras recibir entradas que en algunos casos ponían en peligro su integridad.

La expulsión de Canobbio, la gota que colmó el vaso

El Estadio Guadalajara presenció poco fútbol. Prueba de ello es que solo hubo once disparos entre ambos equipos en todo el partido. El paso de los minutos encendió aún más a los pupilos de Bielsa, que veían que el resultado les dejaba fuera del Mundial.

Una entrada de Sanabria sobre Lamine nada más comenzar la segunda parte terminó de prender la mecha en los banquillos, que comenzaron una batalla dialéctica que adquirió su punto más alto tras la expulsión de Agustín Canobbio tras una entrada criminal sobre Cubarsí.

Un problema 'extremo'

Pese a recibir la falta más violenta, el central no fue el peor parado. Yeremy Pino aguantó los últimos minutos con mucho dolor en su hombro tras un choque con un futbolista uruguayo y abandonó el campo con el brazo en cabestrillo. Luis de la Fuente reconoció tras el partido que podría tener la clavícula rota.

Nico Williams fue el otro gran perjudicado. Salió en el minuto 76' en pleno apogeo y se marchó cojeando tras una acción con Nico de la Cruz que el extremo le recriminó con un contundente "Estás loco". Tal fue el cabreo del '17' que Unai Simón se recorrió medio campo para tratar de calmar a su compañero.

Las posibles bajas de Yeremy y Nico Williams dejan un panorama desolador en la parcela ofensiva de la selección española. Con Víctor Muñoz aún entre algodones, la ausencia de otros dos extremos dejaría esa posición con solo un ala natural: Lamine Yamal. Bien es cierto que tanto Ferran como Baena pueden desenvolverse en esa posición, pero el hecho de solo contar con un especialista podría suponer un problema para la Roja.

España cierra la primera fase sin encajar un gol por primera vez

La selección española ha echado el cerrojo a su portería en esta fase de grupos. El conjunto de Luis de la Fuente no ha recibido ni un solo gol en los tres primeros partidos de un Mundial por primera vez en su historia. De hecho, solo ha concedido tres remates a puerta en todo el campeonato, uno en cada encuentro.

Con Unai Simón en portería, Cubarsí y Laporte como pareja de centrales y Cucurella como lateral izquierdo, la defensa solo deja hueco para una duda: la posición del lateral derecho. Llorente jugó en el debut ante Cabo Verde, Pedro Porro salió frente a Arabia y Luis de la Fuente volvió a apostar por el madrileño contra Uruguay.