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Deporte y feminismo

Elisa Aguilar y otras mujeres que han roto el techo de cristal en órganos de presidencia deportiva

  • De las 66 federaciones deportivas españolas tan sólo tres están lideradas por mujeres. Es decir, el 4,5%

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Las grandes estructuras de poder en el mundo del deporte en España tienden a estar lideradas por hombres. Este lunes se ha vuelto a romper un techo de cristal con el nombramiento de Elisa Aguilar como presidenta de la Federación Española de Baloncesto: la tercera mujer que lidera un órgano federativo en España. Sin embargo, las desigualdades prosiguen y es difícil encontrar mujeres al mando órganos de poder dentro del deporte.

De las 66 federaciones deportivas españolas tan sólo tres están lideradas por mujeres. Es decir, el 4,5%. Ellas son Asunción Loriente, presidenta de la Federación Española de Remo, Isabel García Sanz, presidenta de Salvamento y Socorrismo y muy recientemente, Elisa Aguilar, presidenta de la Federación de Baloncesto.

En el ámbito internacional destaca la presidencia de Marisol Casado, la única mujer miembro del Comité Olímpico Internacional, al mando, desde 2008, de la Unión Internacional de Triatlón.

Responsabilidad al mando de clubes

En un mundo tan masculinizado como el fútbol, los puestos al mando de clubes se contagian de lo que ocurre en las federaciones. En España se pueden encontrar tres mujeres presidentas: Layhoon Chang, que afronta su segundo mandato en el Valencia CF, Sophia Yang, con la que el Granada ha logrado su ascenso a Primera División, y Amaia Gorostiza, una de las presidentas con mayor presencia en el fútbol español, a los mandos del Eibar desde 2016.

De igual maneras, en baloncesto destaca Isabel Iturbe, presidenta del Bilbao Basket desde 2020 y la tercera mujer en dirigir un club de basket en la élite.

El condicionante de la paridad

El problema de la representación femenina en los altos cargos se contagia a la paridad dentro de las estructuras deportivas. Es decir, la representación equilibrada entre hombres y mujeres. A partir del 1 de enero de 2024, según la Ley de Igualdad, se obligará a las federaciones a tener una composición equlibrada en la que el conjunto de representantes no supere el 60% ni sea menos del 40% entre hombres y mujeres sobre el total de componentes.

Unas cifras a años luz en la realidad en algunas federaciones, muy a la cola del resto. En la Real Federación Española de Fútbol, por ejemplo, solo el 9% de su plantilla (38 de sus 411 miembros) son mujeres; En la Real Federación Española de Golf, su principal órgano directivo está formado por 43 personas de las que solamente 7 son mujeres y en la Real Federación Española de Voleibol sólo hay 7 mujeres en la Junta Directiva formada por 36 personas.