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Otra derrota al límite que deja fuera a España

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España se estrella con Serbia

Seis años después, tras la séptima plaza de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, España vuelve a la clase media del baloncesto internacional al tener que disputar los puestos cinco al ocho del Mundial de Turquía, enfrentándose en primera instancia con Eslovenia. No se repitió la historia del Europeo de 2009, cuando una España que avanzaba en el alambre creció tras la victoria ante Lituania y encadenó con sucesivas palizas un gran título ante Serbia.

Ahora, ese rival, crecido, nos ha empujado del alambre en el que la selección se movía, y el batacazo ha dolido. Rebobinando lo ocurrido en la tarde del 8 de septiembre en el Sinam Erdem nos encontramos con la reedición de un capítulo ya visto recientemente. España acusó el peso psicológico de ir por detrás en el marcador durante todo el partido, hasta que el fantástico triple de Teodosic dejó a todos mudos.

La selección de baloncesto se quedó sin opciones de renovar título en el mundial de Turquía al caer ante Serbia en los cuartos de final...Después de la séptima plaza de los Juegos de Atenas 2004, España vuelve a la clase media del baloncesto internacional al tener que disputar los puestos 5º al 8º.

Pero aunque fue un golpe épico, una resolución dramática, queda la sensación de que algo más pudo hacerse, la molesta duda de un 'deja vu' hiriente, porque ante una genial y completa Serbia se vivió la redifusión de un capítulo ya visto. Un partido a resolver sobre la bocina, con posesión para España, una mala ejecución de una estrategia que, aunque no se pueda decir que estaba mal diseñada, no tuvo el desenlace deseado.

A falta de tres segundos, Navarro sacaba desde el centro del campo tras el último tiempo muerto. La idea, muy posiblemente, que la recibiera Garbajosa, botara y se la volviera a dar rápido a Navarro para que el capitán de la selección, que tiró del carro patrio del partido con sus 27 puntos, decidiera para bien o para mal. Y sin embargo, el balón se le resbaló al madrileño. Verso truncado, fin de la historia.

Otros finales mal ejecutados

Por desgracia, recuerda inevitablemente a otras estrategias recientes y fallidas de Sergio Scariolo. La última vez, ante Estados Unidos en el premundial. En la Caja Mágica, Durant puso dos tapones seguidos a un Rudy Fernández que no encontró hueco ni para tirar. 85-86, y sin venganza de la final olímpica de Pekín, pero tampoco aprendimos la valiosa lección de ganar sobre la bocina. 

La selección española de baloncesto perdió por 85-86 frente a EEUU en la caja Mágica en eúltomo partido de preparación antes del mundial de Turquía.

Ante Lituania, en la primera fase, Raúl López no encontró a Ricky Rubio para lanzar un triple, con seis segundos para el final y 73-76 en el marcador. Es verdad que antes se había desaprovechado una renta de 18 puntos, pero de nuevo la última oportunidad volvió a fallar. De nuevo, ¿cable rojo o cable azul? Y nos explotó entre las manos.

Y en el imaginario de los últimos triunfos se ha arrinconado la polémica creada en el Europeo de Polonia, que pudo dinamitar la convivencia del grupo, después de que Sergio Llull, entonces un recién llegado a La Roja, el que se jugara la última posesión con un 61-60 en el marcador ante Turquía. Falló y provocó una antideportiva que dio el triunfo a los turcos, 63-60.

Marc Gasol protestó públicamente la decisión de Scariolo -"Teniendo a Pau, si se la juega el chico que ha llegado el último pasan estas cosas", dijo entonces-, aunque las disculpas posteriores y otros conciliábulos internos lograron impulsar al equipo.

A fin de cuentas, ya vivimos el mismo desasosiego con la canasta fallida por el añorado Pau Gasol en la final del Eurobasket de 2007 ante la Rusia de Kirilenko (59-60). Entonces, Pepu Hernández dictaba los pasos en la pizarra y el tiro de dos de Gasol fue escupido del aro sin poder contrarrestar la canasta anterior de Holden.

Puede ser ventajista e injusto pedir ahora una rendición de cuentas al entrenador italiano, por qué esa opción y no otra. O darle la vuelta a la tortilla y plantearnos el problema de la última defensa que permite las ventajas definitivas del rival, aunque el tiro de Teodosic desde nueve metros del aro fue estratosférico, superior a cualquier defensa en zona o al hombre. De todas maneras, seguramente se abrirá un debate cuando la selección retorne a España.

Son lances del juego. Las decisiones de un seleccionador son geniales y acertadas en la victoria y cuestionadas en la derrota. Ahora se podrá discutir la convocatoria de algunos jugadores -Raúl López vino en lugar de Calderón, pero jugó menos que Sergio Llull-, la mala suerte con las lesiones -Calderón, los problemas físicos de Reyes-, el rendimiento de otros o la mala suerte.

No se quiere hablar de fin de ciclo

En lo que respecta a la familia de la selección, no se quieren lamer las heridas ni se habla de divorcio. "No es el final de ningún ciclo", declaró nada más acabar el partido el presidente de la FEB, José Luis Sáez.

Está claro que la selección está tocada. Los jugadores y el cuerpo técnico son los primeros decepcionados con la derrota. Todos, jugadores, técnicos y aficionados se habían acostumbrado a jugar por medallas, a conseguirlas, y ahora hay que jugar por una clasificación menor.

"Hay que levantar la cabeza y ganar los dos partidos que nos quedan", fue el comentario unánime de los jugadores que comparecieron en la zona mixta, que se pelearán ahora por la honrilla de un intrascendente quinto puesto, ante Eslovenia, este viernes (17:00h). Si se gana ese partido, España jugará por el quinto puesto el domingo a las 17:00h con el vencedor del duelo que reúna a los otros dos equipos apeados de cuartos.

Por de pronto, el viernes por la mañana, horas antes del partido, todos volverán a reunirse en una cancha de baloncesto. Aunque ya no sea lo mismo.