Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Siete meses después de que las llamas devoraran 10.000 hectáreas en el este de Ourense, el paisaje sigue ofreciendo una estampa desoladora. El incendio, que tardó dieciocho días en extinguirse, no solo cortó carreteras y vías de tren, sino que calcinó el patrimonio de comunidades vecinales como Pixeiros.

Ante la pérdida total de la cubierta vegetal, la Xunta de Galicia ha desplegado la técnica del acolchado con paja en las zonas más críticas. El objetivo no es fomentar el crecimiento inmediato de hierba, sino proteger la estructura del suelo frente al impacto directo de la lluvia, evitando así escorrentías y la pérdida de nutrientes.

La jefa del Servicio Provincial de Incendios, Sandra Martínez, advierte que los suelos quemados pierden su capacidad de filtración, aumentando el riesgo de erosión severa. Para mitigar este arrastre de materiales, además del acolchado, se han construido albarradas en puntos estratégicos de la provincia.

Sin embargo, la recuperación real de montes como los de Viana do Bolo, donde ardieron tres mil hectáreas, sigue pendiendo de un hilo. El éxito de estas medidas de urgencia dependerá ahora de la resiliencia natural del ecosistema y, sobre todo, de que el fuego no vuelva a ensañarse con una tierra ya debilitada.

Siete meses después de que todo ardiese volvemos a Palacios de Jamuz, entre León y Zamora y a las Médulas en León. Sufrieron el incendio más grande en lo que va de siglo en España con más de 37.000 hectáreas calcinadas y dos personas muertas. En toda la comunidad fueron cinco los fallecidos. Ahora entre una población de no más de 100 habitantes a orillas del río Jamuz, los residentes aseguran que se han sentido abandonados por los gobiernos autonómico y central y viven con escepticismo el proceso electoral del 15 de marzo.

Te invitamos a conocer el mapa negro de Valencia y así vamos a vivir la semana grande de las Fallas en Al margen de la ley, recorriendo la ruta Camins Criminals con César Guardeño. Escúchalo este sábado a medianoche, una hora menos en Canarias, en RNE y Radio 5.

La violencia de género está detrás del incendio en el que han muerto tres mujeres en Miranda de Ebro, en Burgos. Desde el primer momento la policía supo que había sido provocado, horas después detuvieron al responsable y ahora se ha sabido que es la expareja de una de las víctimas. Dolores, Antonia y Laura, así se llamaban las tres víctimas del incendio. Tenían 58, 78 y 23 años. El caso se investiga como violencia de género porque Dolores era la expareja del presunto autor del fuego. También ha muerto la madre de ella y una vecina. No constaban denuncias previas.

El fuego comenzó en el portal, donde se acumulaban colchones y otros enseres y se extendió rápidamente. La policía sospechó desde un principio que había sido provocado y buscaba a un hombre que esta mañana se entregó. El detenido niega lo hechos. El incendio dejó además cuatro heridos, entre ellos dos niños de 11 y 7 años. Todos han sido ya dados de alta. La localidad burgalesa está consternada. FOTO: EFE / SANTI OTERO

El subdelegado del Gobierno en Burgos, José Carlos Donoso, ha confirmado esta mañana que el incendio que ha segado la vida de tres personas en Miranda de Ebro fue "provocado". Según ha explicado De la Fuente en una comparecencia de urgencia, la Policía Judicial ya trabaja en todas las pesquisas necesarias para "dilucidar de qué manera y con qué motivaciones" se originaron las llamas. El presunto autor de los hechos, un hombre que ya contaba con antecedentes delictivos previos, se ha personado voluntariamente en las dependencias policiales durante las primeras horas de este miércoles y permanece bajo custodia.

Por su parte, el comisario jefe provincial, Pedro de la Fuente, ha subrayado la solidez de la línea de investigación actual: "Vamos a aportar las pruebas de que el incendio ha sido provocado", ha aseverado ante los medios. Aunque el sospechoso ya era conocido por las fuerzas de seguridad en la localidad por otros hechos delictivos, Donoso ha pedido cautela, señalando que "todavía no se puede descartar ninguna hipótesis" sobre los motivos que le llevaron a iniciar el fuego en el inmueble del casco antiguo.