El análisis preliminar de las cajas negras de los trenes implicados en el accidente de Adamuz revela que entre el primer síntoma de descarrilamiento del tren Iryo y la colisión con el tren Alvia pasaron solo quince segundos, según ha informado la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF).
La investigación recoge que a las 19:43:29 se produce una desconexión eléctrica del motor del tren, "la primera anomalía que se detecta como síntoma del descarrilamiento", mientras que quince segundos más tarde (a las 19:43:44) la caja negra del Alvia "deja de almacenar datos". Ese momento, por tanto, "corresponde presumiblemente al momento de la colisión entre ambos trenes", según el análisis.
FOTOGRAFÍA: J.J. GUILLÉN / EFE