La Guardia Civil pide detalles a la CIAF sobre las "incongruencias" en la soldadura del accidente de Adamuz
- Los investigadores aprecian discrepancias técnicas en los datos aportados
- Cuestionan aspectos relacionados con el proceso de ejecución, su supervisión y los controles de calidad
La Guardia Civil ha solicitado información exhaustiva a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) tras detectar “incongruencias” en relación con la soldadura del carril implicado en el accidente ferroviario ocurrido el 18 de enero en Adamuz, en el que murieron 46 personas.
La soldadura afectada conectaba un carril instalado en 1989, con grado R260, y otro colocado en 2023, de grado R350HT, dentro de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. La intervención fue ejecutada la noche del 24 de mayo de 2025 por un trabajador con cinco años de experiencia de la empresa Maquisaba, y habilitado con el permiso necesario para este tipo de trabajos, según la documentación difundida por el Ministerio de Transportes.
Sin embargo, la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil en Córdoba recibió el pasado 10 de febrero un escrito de la CIAF que advertía de posibles discrepancias en el informe elaborado por la ingeniería Ayesa, encargada de la supervisión de la instalación de las soldaduras en el tramo donde se produjo el siniestro. Por ello, en el segundo informe remitido por la Guardia Civil al juzgado de instrucción de Montoro (Córdoba), para informar sobre los avances de la investigación, se informa de la petición a la CIAF para que amplíe información sobre las referidas "incongruencias".
"Con fecha 10-02-26, se recibió correo electrónico con carta del presidente de la CIAF en la que se ponía en conocimiento que del análisis de la documentación presentada por Ayesa, relativa a las soldaduras, se habían detectado distintas incongruencias. Dado que la citada CIAF son técnicos expertos, se solicitó la ampliación de la información, concretando las incongruencias denunciadas, estando actualmente pendientes de la respuesta", describe el texto.
Discrepancias técnicas en los datos aportados
De acuerdo con el documento, los investigadores aprecian discrepancias técnicas en los datos aportados sobre el estado y las características de la soldadura situada en el punto del siniestro. Estas diferencias afectarían tanto a la documentación técnica como a los resultados de las inspecciones realizadas con posterioridad al accidente.
En concreto, la Guardia Civil cuestiona aspectos relacionados con el proceso de ejecución de la soldadura, su supervisión y los controles de calidad aplicados, al considerar que la información disponible no resulta plenamente coherente. Por ello, ha requerido a la CIAF aclaraciones detalladas que permitan determinar si existieron fallos en la instalación o en el mantenimiento de la infraestructura ferroviaria.
El informe también subraya la relevancia de estos extremos para esclarecer las causas del descarrilamiento y delimitar posibles responsabilidades. La correcta caracterización técnica de la soldadura y su estado previo al accidente se consideran elementos clave dentro de la investigación judicial en curso.
Con esta petición, la Guardia Civil busca completar el análisis técnico del siniestro y contrastar la información disponible antes de cerrar sus conclusiones definitivas sobre lo ocurrido en el tramo afectado en Adamuz.
18 maquinistas no reportaron nada extraño
En el mismo informe, la Guardia Civil ha constatado que solo uno de los 19 maquinistas que el pasado día 18 de enero pasaron por el lugar de accidente antes de que se produjese (de las tres operadoras, Renfe, Ouigo e Iryo) reporta un golpe en el lado derecho y el resto no comunica "ningún tipo de incidencia o sensación extraña".
La documentación detalla que las investigaciones están abiertas en distintos frentes: un problema en la infraestructura ferroviaria (carril o soldadura defectuosa); el estado general de la vía; algún fallo del propio tren; si hubo conducción temeraria o negligente y otras causas como falta de prevención o mantenimiento. No descartan ni corroboran ninguna de las líneas de investigación "al completo" porque entienden que falta información sobre los datos de las "cajas negras" de los trenes y sobre las soldaduras y rieles.
El informe cita como primera vía de investigación un problema en la infraestructura ferroviaria, aunque no determina si fue la rotura del carril lo que dio lugar a la de la soldadura o viceversa.
Otras hipótesis
La segunda línea de investigación de la Guardia Civil se centra en el tren siniestrado por si hubiera algún incidente en su estructura, como la caída de una pieza o enganche con la infraestructura ferroviaria.
En este punto están estudiando el informe solicitado a Iryo sobre la última inspección técnica y están pendientes de la extracción de los datos del Registrador Jurídico (RJU), conocido comúnmente como "caja negra", del Alvia y del Iryo.
Una tercera vía que manejan los agentes es la conducción temeraria o imprudente. El maquinista del Alvia murió en el accidente pero no se observa, "a priori, y a falta de los datos del RJU", "ninguna actuación anómala, negligente o imprudente" porque el accidente fue "totalmente sorpresivo y sin tiempo de reacción para el maquinista".
Al maquinista del Iryo se le hicieron pruebas de alcoholemia y drogas, con resultado negativo, y su actuación tampoco evidencia imprudencia o negligencia como causa del descarrilamiento, pese a lo cual han pedido a la compañía información de los últimos cinco servicios prestados por el conductor, incluidas posibles incidencias.
Entre otros supuestos incluyen si el siniestro fue producto de un sabotaje o una actuación terrorista, aunque lo consideran "altamente improbable".
La falta de prevención es otra de las líneas de trabajo y en este punto incluyen las averiguaciones con maquinistas sobre posibles anomalías, que no arrojan "ningún tipo de información relevante". Tampoco los reportes de trenes anteriores lo indican.
La jueza autoriza el análisis de las cajas negras
Este lunes, además, el Tribunal de Instancia de Montoro número 2 ha autorizado el acceso, extracción y análisis del contenido de las cajas negras de los dos trenes siniestrados.
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha informado en una nota de que, además, la jueza que instruye el caso también ha autorizado el acceso y extracción de los datos contenidos en las cámaras de seguridad instaladas en el interior del tren Iryo. La jueza autoriza, en un auto fechado el pasado viernes y notificado este lunes a las partes, el empleo de cualquier programa informático que verifique "la integridad de los archivos, su fecha de creación, manipulación o cualquier otro dato de interés".