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Los presidentes de China, Xi Jinping, y Estados Unidos, Donald Trump, se han reunido este viernes por segundo día consecutivo, en el marco de la visita oficial del estadounidense a Pekín. Si el jueves las conversaciones estuvieron dedicadas a la relación bilateral, la economía y Taiwán, en esta ocasión se han centrado en la guerra de Irán.

"Tenemos una opinión muy similar sobre Irán - ha declarado Trump - Queremos que se acabe y no queremos que tengan un arma nuclear y queremos que el estrecho de Ormuz se abra". En una entrevista el jueves con la cadena Fox, Trump ha asegurado también que Xi se ha comprometido a no enviar equipo militar a Teherán y que "le encantaría ayudar" a resolver el conflicto.

Xi no ha hecho declaraciones, pero su Ministerio de Exteriores ha mostrado en un comunicado el malestar de China por la guerra. "Esta guerra, que no debería haber ocurrido, y no hay ninguna necesidad de que continúe", ha indicado Exteriores.

China ha pedido reabrir Ormuz cuanto antes y que no se cierre la puerta al diálogo. Pekín defiende que las partes deben consolidar la actual "tendencia de distensión" y mantener la vía de una solución política.

Foto: Evan Vucci / POOL / AFP

El Departamento de Justicia de EE.UU. ha puesto en marcha una investigación para comprobar si se utilizó información privilegiada tras varios anuncios del presidente norteamericano Donald Trump, sobre Irán.

Minutos antes de estos anuncios, se realizaron una serie de inusuales operaciones de compraventa de crudo con las que se consiguieron beneficios muy elevados.

Los expertos apuntan a que se habría usado información privilegiada. Tal y como explica Alexis Ortega, profesor de EAE Business School, "tenemos un mercado altamente sensible con los asuntos geopolíticos, el origen de las informaciones ahora no viene del mercado sino de los políticos, y por eso, se hace más difícil de controlar".

Aunque el regulador de competencia de EE.UU. ya alertó de esas presuntas prácticas especuladoras en marzo, el Departamento de Justicia no ha abierto hasta ahora la investigación.

  • La red de empresas permitía a Irán obtener los sistema de defensa aérea MANPADS, según el Tesoro de EE.UU.
  • Otras empresas con sede en Hong Kong, Dubái y Bielorrusia, intermediarias, ocultaban los vínculos con Teherán