La Nobel de la Paz iraní Narges Mohammadi, trasladada a un hospital en Teherán
- Los familiares y médicos de la activista habían solicitado su traslado "urgente" a la capital iraní
- La Fundación Narges Mohammadi ha explicado que han suspendido su condena a cambio de una "elevada fianza"
La activista y premio Nobel de la Paz iraní Narges Mohammadi fue ingresada el domingo en un hospital de Teherán, capital de Irán, para recibir tratamiento por sus "múltiples enfermedades" tras pasar diez días hospitalizada en la ciudad de Zanjan, donde cumplía condena. Sus familiares y médicos habían solicitado su traslado "urgente" a la urbe iraní. La Fundación Narges Mohammadi ha explicado que se ha suspendido la condena a la activista por "motivos médicos" tras el pago de una fianza. La activista fue trasladada de urgencia el pasado 2 de mayo a un hospital en Zanjan tras sufrir un grave deterioro de salud, que incluyó dos episodios de pérdida total de conciencia en un solo día, una crisis cardíaca y fuertes fluctuaciones de presión arterial.
"Narges Mohammadi, premio Nobel de la Paz, tras diez días de hospitalización en Zanjan, obtuvo la suspensión de su condena por motivos médicos al pagar la fianza. Su traslado en ambulancia ya se ha completado y ahora se encuentra en el Hospital Pars de Teherán, donde está siendo atendida por su propio equipo médico", afirma un comunicado de la Fundación Narges Mohammadi.
La activista, que fue galardonada con el Premio Nobel en 2023, fue condenada a principios de febrero por un Tribunal revolucionario iraní a siete años y medio de prisión por varios cargos de conspiración y propaganda contra el sistema. Aquella era la décima sentencia contra Mohammadi desde 2021, año en el que fue encarcelada en la prisión iraní de Evin. En total, ha pasado cerca de 10 años en la cárcel por distintos motivos relacionados con su activismo.
Su familia solicita la libertad incondicional
Tanto la familia de la activista como su fundación, han agradecido la "inquebrantable solidaridad" de la comunidad internacional, aunque han subrayado que "una suspensión" de la condena "no es suficiente", ya que Mohammadi necesita atención "especializada y permanente". "Debemos garantizar que nunca regrese a prisión para cumplir los 18 años que le quedan de condena. Ahora es el momento de exigir su libertad incondicional y la desestimación de todos los cargos", afirman en un comunicado en el que sostienen que "ningún activista por los derechos humanos y de las mujeres debería ser encarcelado por su labor pacífica".
La movilización, añaden desde la fundación, debe continuar para exigir "el archivo de los cargos" contra Mohammadi, así como la liberación de "todos los presos políticos detenidos arbitrariamente". Por ello, hacen un llamamiento a "todas las diplomacias del mundo" para que mantengan la presión sobre las autoridades de Irán y exijan "el fin de las ejecuciones que continúan en el país". Solo en 2025, Irán ejecutó a al menos 1.639 personas, de las cuales solo 113 fueron anunciadas por canales oficiales. La cifra supone un 68% más que el año anterior y es la más elevada en el país desde 1989, según el informe anual de la ONG noruega Iran Human Rights (IHRNGO) y de la francesa Ensemble contre la Peine de Mort (ECPM).