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El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha emitido en su último día del curso judicial dos fallos de elevada carga política y social. En uno de ellos, ha tumbado uno de los pilares de la agenda migratoria del presidente Donald Trump, sentenciando que el Gobierno no puede anular la ciudadanía por nacimiento, es decir, que quien nace en Estados Unidos se convierte automáticamente en ciudadano estadounidense.

En otro de sus fallos, el Supremo ha avalado las leyes que impiden a las niñas y adolescentes transexuales formar parte de equipos femeninos, en línea con las tesis conservadoras esgrimidas por Trump.

Foto: SAUL LOEB / AFP

Estados Unidos fue la cuna de la lucha por la conquista de los derechos de las personas LGTBI y trans, pero eso no quita para que en los últimos años el país haya retrocedido de forma importante al respecto. TVE habla con personas trans estadounidenses que han decidido instalarse en España ante el acoso de la Administración Trump: "Nos han puesto muy difícil existir".

Donald Trump ha cargado contra varios países europeos, calificando a España de aliado "horrible". El expresidente estadounidense ha mostrado su descontento con el nivel de implicación de naciones como Reino Unido, Alemania y Francia en el gasto de defensa y en el conflicto con Irán.

Frente a las críticas, los líderes europeos escenificaron un mensaje de unidad en una reunión paralela. El canciller alemán ha abogado por la cooperación y ha asegurado el compromiso de los Estados miembros para alcanzar una inversión en defensa del 3,5% para el año 2029.

Los líderes de Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Polonia (grupo conocido como E5) se han reunido este miércoles en Berlín para "fortalecer el pilar europeo de la OTAN" de cara la próxima cumbre de la Alianza Atlántica, que se celebrará en Ankara en julio, en medio de nuevas tensiones con Washington en torno a su implicación en su guerra en Irán. Los europeos empiezan a asumir que el presidente estadounidense quiere poner menos soldados en Europa y menos recursos para la alianza.

Foto: Michael Kappeler/DPA via AP

El magnate Elon Musk ha alcanzado esta semana un patrimonio de un billón de dólares tras la salida a bolsa de SpaceX, convirtiéndose en la persona más rica de la historia de la humanidad. Una cifra que supera el PIB de países como Arabia Saudí o Suiza.

El fundador de Tesla, SpaceX y X —la antigua Twitter— lleva más de una década redefiniendo los límites de lo que puede acumular un solo individuo. Pero su ascenso a este nuevo récord no es solo una historia empresarial: es el resultado de una confluencia inédita entre capital privado, tecnología militar y poder político en la Casa Blanca de Donald Trump.

¿Qué hay detrás de la cifra? ¿Cuánto vale realmente el imperio Musk? ¿Y qué significa para el resto del mundo que una sola persona controle la infraestructura de comunicaciones de más de 150 países?