Los artesanos llevan tiempo esperando la noticia, el damasquinado de Toledo, que consiste en la incrustación de hilo de oro o plata sobre acero maleable, ya es Bien de Interés Cultural. Un reconocimiento al talento, la entrega y el esfuerzo de unos maestros que han visto peligrar muchas veces su trabajo, una artesanía milenaria que crea piezas únicas.
Se trata de un proceso meticuloso, con un puesto de trabajo peculiar y unas herramientas que también son artesanales y suelen tener un importante valor personal. Las piezas creadas por los artesanos, principalmente con sus manos, son únicas gracias a su elaboración y sus materiales.
Debido a todo esto, uno de los logros indiscutibles es la puesta en valor del damasquinado de Toledo como Bien de Interés Cultural.
EFE / ISMAEL HERRERO
La Hora La 1