Grupos de mujeres mayores en el 8M: espacios para sentirse válidas y escuchadas
- Grupos en Usera (Madrid) y Pioz (Guadalajara) combaten la invisibilidad de las mujeres mayores
- Expertas cuentan cómo empoderan a mujeres víctimas de violencia en grupos de iguales
“Para las mujeres de Pioz, la asociación supuso un antes y un después. Estamos supercontentas y orgullosas de haber fomentado la igualdad y la sororidad en las mujeres de aquí”. La presidenta de la asociación Las Candelas, Carmen Gómez, explica a Objetivo igualdad lo que supone para sus 95 asociadas que exista, desde 2004, este espacio para las mujeres del pueblo.
Han roto barreras como por ejemplo, comenta, la “tradición” de permanecer siempre junto al marido. “Había mujeres que a lo mejor no tenían la libertad de venir a hacer una actividad de todo un día, como una excursión. Les daba un poco de reparo dejar al marido”, relata.
Revela que ellas mismas se dieron cuenta de que “había que salir, tenían que hacer su vida, liberarse y salir a reunirse”. Carmen considera importante que con Las Candelas, las mujeres de Pioz tienen un sitio donde poderse reunir, tomarse un café y contarse “las alegrías, las penas, y un poco de todo”. “La mayoría de la gente nos dice que cuando sean mayores quieren ser como nosotras, tan activas, con tan buen humor”, remata.
Además, en la sede de la asociación en el Centro Cultural Miguel de Cervantes, las mujeres acuden todas las semanas a talleres diversos organizados en colaboración con el Ayuntamiento de Pioz: costura, cerámica, bolillos, jabones, teatro, bailes. También organizan actos en días señalados como el 8M y el 25N y en las fiestas patronales de Pioz. Carmen recuerda que recientemente hicieron, en colaboración con el centro de la mujer de Villanueva, un taller de autoestima y defensa personal. “Tuvimos que repetir otro día, porque a la gente le gustó bastante”, cuenta.
"Las mujeres se sienten identificadas, válidas y que su opinión también cuenta"
Por otra parte, en el Centro Municipal de Mayores de Zofio (Usera, Madrid), un grupo de mujeres funciona desde hace unos años de manera autogestionada guiado por Isabel Rodríguez. Esta jubilada voluntaria afirma que espacios como este sirven “para desahogo” y para que las mujeres se sientan “identificadas, válidas y que su opinión también cuenta”. “Cuando escuchas, demuestras que lo que te dicen te importa. Creo que eso ayuda a las personas que están solas”.
Es de la misma opinión la coordinadora de proyectos de Asociación Andecha, Marina Ortiz, que trabaja para prevenir la soledad no deseada. Comenta que este fenómeno se produce porque la “persona siente que no es tenida en cuenta y que no tiene un lugar en la sociedad”.
“Nos encontramos casos de mujeres que llegan a la vejez con una profunda sensación de invisibilidad“
“Nos encontramos casos de mujeres que han vivido muchos años de su vida ocultando una parte de sí mismas y llegan a la vejez con una profunda sensación de invisibilidad. Una vez pierden su red social o familiar, esa sensación se multiplica y perciben la soledad de manera muy fuerte”, subraya.
La violencia de género para algunas mujeres: "El matrimonio es esto"
Según afirma Isabel, por su experiencia, en las conversaciones también pueden surgir vivencias de violencia de género de las que hay mujeres que no son conscientes. “La violencia verbal, los insultos y las humillaciones están aceptados por las mujeres. Te puedo contar el caso de una mujer que, cuando se quiso divorciar, su madre le dijo ‘Ay hija, el matrimonio es esto’. Hemos normalizado situaciones impensables”, manifiesta.
“Mujeres de 70 u 80 años víctimas de violencia de género no van a denunciar“
Por su parte, la responsable de Igualdad de la Fundación Luz Casanova, Elena Valverde, celebra que cada vez más se hable, haya estudios e investigaciones sobre violencia de género en mujeres mayores. Señala que las mujeres de 70 u 80 años “no van a denunciar”: “Cuando una mujer quiere terminar la relación de violencia, no sabe qué puede hacer ni adónde ir. También tienen el problema añadido de la dependencia económica y social de las parejas”.
En la Fundación Luz Casanova acompañan a las mujeres maltratadas por sus parejas para que identifiquen las violencias y fortalecerlas. “Se empieza hablando de los buenos tratos hacia ellas y hacia otras personas de alrededor para luego dar cabida a los temas que ellas quieran quieran contar”, explica. “Hay mujeres que salen de esa situación y rompen con la relación de violencia, y otras que no, pero adquieren estrategias para poder afrontarla”, sentencia.
En la sesión de los martes en Zofio a la que acude Objetivo igualdad, el grupo dirigido por Isabel debate el personaje al que quieren homenajear en la celebración del 8M. Eligen a la abogada y defensora de los derechos de la mujer, Clara Campoamor: “Consiguió que se aprobara el voto femenino”, “luchó para que se reconociera a los hijos nacidos fuera del matrimonio”. Hay señal de asentimiento y consenso, Campoamor es uno de los modelos a seguir para estas mujeres del barrio.
Objetivo igualdad