Castellanomanchegos en Emiratos Árabes y Catar: "Nos piden buscar refugio en zonas bajas y evitar salir a la calle"
- Una familia toledana está atrapada con niños en un crucero de Dubái y un grupo de estudiantes MIR, en Doha.
- "Cuando las explosiones están lejos el ruido es similar al de una tormenta fuerte, pero cuando están cerca hemos visto temblar hasta las ventanas"
La crisis en Oriente Medio se intensifica con una serie de bombardeos y ataques simultáneos entre Estados Unidos, Israel e Irán. Las fuerzas estadounidenses y aliadas han golpeado cerca de 2.000 objetivos en territorio iraní, mientras Irán responde con lanzamientos de drones y misiles que han alcanzado incluso instalaciones diplomáticas en ciudades como Dubái. En este clima de violencia, países de la región han cerrado sus espacios aéreos, y el estratégico Estrecho de Ormuz se encuentra bajo control iraní.
Frente a esta situación, el Gobierno español ha comenzado las labores de repatriación y ya ha trasladado a decenas de españoles desde Abu Dabi hacia Madrid, mientras el resto aguardan opciones seguras de salida en un entorno donde las opciones de transporte siguen reduciéndose por las advertencias de seguridad. Una realidad que tiene un impacto directo sobre los castellanomanchegos que se encontraban en la región como turistas o, también, sobre aquellos que residen allí desde hace años.
"Las explosiones más fuertes han hecho temblar las ventanas"
Ana Cabarcos y su marido llevan año y medio viviendo en Abu Dabi. Concretamente, residen en la isla de Al Reem, muy cerca de la ciudad financiera donde trabaja su pareja. Desde que comenzaron los bombardeos de Estados Unidos a Irán el pasado sábado, la vida cotidiana se alterna con momentos de tensión y alertas que llegan a los teléfonos móviles.
"A veces las explosiones se escuchan muy lejanas. Es un sonido que se asemeja al ruido de una tormenta fuerte, pero cuando están más cerca hemos visto temblar hasta las ventanas. En esos momentos, se respira nerviosismo porque, además, suele coincidir con la llegada de una alerta por parte de las autoridades. Es similar al Es Alert que se utiliza en España y en el texto nos piden buscar refugio en zonas bajas y, sobre todo, evitar salir a la calle", explica Ana Cabarcos a RTVE Castilla-La Mancha y añade que una de las partes más peligrosas de los bombardeos son los residuos que estos dejan cuando son destruidos en la cúpula antimisiles del país. "Nos piden que nos quedemos en casa para evitar entrar en contacto con la metralla que se desprende".
El aspecto del cielo de la isla de Al Reem en Abu Dabi después de una explosión interceptada por la cúpula antimisiles A.Cabarcos
Cuando los bombardeos cesan, las autoridades vuelven a enviarles otro mensaje para informar de que los ataques han concluido por el momento. Es precisamente esta intermitencia lo que hace que, durante las horas del día en las que no llegan avisos, los residentes lleven una vida similar a la de siempre.
"Es cierto que como medida de seguridad se han sustituido las clases presenciales por las online y se ha pedido a las empresas que prioricen el teletrabajo siempre que sea posible, algo que motiva que el tráfico y la cantidad de gente que camina por la calle se haya reducido. No obstante, la gente sigue yendo a la compra y en los supermercados no falta de nada", añade.
Una de las alertas recibidas en Abu Dabi durante una de las explosiones y facilitada por Ana Cabarcos A.Cabarcos
"Pedimos que nos evacúen cuanto antes porque tenemos tres niños pequeños"
En otra de las ciudades más importantes de los Emiratos Árabes, en Dubái, se encuentra una familia de la provincia de Toledo. Virginia Cogolludo y Adrián García son dos de las trece personas que el pasado viernes 27 de febrero salieron desde Abu Dabi para continuar la travesía marítima del crucero donde estaban de vacaciones. A raíz del inicio de los bombardeos, el barco decidió echar el ancla en el puerto, donde llevan atracados desde el sábado.
"La situación es complicada porque somos diez adultos y tres niños pequeños de tres, cuatro y año y medio. Esta noche hemos escuchado y visto varias explosiones desde el barco, lo que ha desatado una situación bastante caótica. Los niños estaban muertos de miedo y han comenzado a llorar y gritar", explica Adrián García, portavoz de la familia.
Aunque ahora mismo se encuentran bien, la incertidumbre es la parte que peor llevan. Tienen que abandonar el barco este viernes y, si no son evacuados para entonces, tendrán que buscar una alternativa por su cuenta: "Pedimos a la embajada, al Gobierno o a quien competa que nos saquen de aquí cuanto antes. Por ahora, lo único que hemos recibido por parte de la embajada es una respuesta de copia y pega", lamenta.
Un grupo de seis estudiantes de Ciudad Real, atrapadas en Doha
En una situación similar, pero a 700 kilómetros de distancia de Dubái, se encuentran seis estudiantes MIR de Ciudad Real. Tras pasar unos días de vacaciones en Bali, se han quedado atrapadas en Doha. El pasado sábado su avión con destino Madrid no pudo salir porque el espacio aéreo de Irán estaba cerrado.
Ante esta situación, les llegó un mensaje al teléfono móvil donde les pedían que se mantuvieran a salvo. "La aerolínea nos ofreció alojarnos en un hotel de Doha, pero cuando estábamos en ese proceso comenzamos a ver y a escuchar desde el aeropuerto cómo se estaban interceptando los misiles. Por miedo, decidimos quedarnos allí, pero en mitad de la madrugada nos despertaron para desalojarlo debido a los altercados que se estaban produciendo en Kuwait y Dubái", explica Carlota Forte.
Aunque ahora mismo están a salvo en la habitación del hotel, reconocen que la incertidumbre es lo que peor llevan:"La embajada nos ha pedido que mantengamos la calma, pero no sabemos cuánto tiempo vamos a tener que hacerlo. Queremos saber si vamos a volver a casa en cuestión de días o de semanas", concluye Forte.