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MasterChef 10

MasterChef 10: Patricia es la repescada y Julia abandona las cocinas

  • Patricia conquista a los jueces con un helado de vino y vuelve a MasterChef
  • Julia no logra replicar el plato de Pepe Rodríguez y es la última expulsada
  • Vuelve a ver MasterChef 10 en RTVE Play

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Julia se despide de MasterChef 10

MasterChef 10 nos ha regalado el programa más especial de la edición con una emocionante repesca en la que Patricia no ha perdido su oportunidad de reengancharse al concurso, y con una prueba de expulsión en la que Julia no ha estado a la altura. Se la ha jugado replicando uno de los platos estrella de Pepe Rodríguez, y finalmente no ha podido conseguir el objetivo.

Por otro lado, Patricia ha sido sin duda la mejor de la repesca, elaborando un pedazo de helado de vino, que ha maravillado a los jueces. Se ha ganado de nuevo su delantal blanco y ha asegurado que piensa aprovechar esta segunda oportunidad al máximo. Y más allá de la expulsada y de la repescada, el aspirante que más ha destacado esta semana ha sido Luismi. Capaz de lo peor y de lo mejor, nos vuelve a dejar a todos descolocados y se lleva una advertencia de los jueces.

RESUMEN DEL PROGRAMA 7 DE MASTERCHEF 10:

Para empezar la primera prueba de la noche, le dimos la bienvenida a dos mujeres que hicieron historia en MasterChef. Ellas son Carmina Barrios, del último Celebrity, y Carmina BarriosLuna Zacharias. Saben muy bien lo que significa cocinar en estos fogones y también conocen a la perfección el reto al que se enfrentaron los aspirantes. La famosa prueba del robo, presente en todas las ediciones, pero en esta ocasión, había una singularidad: sólo podían robar los ingredientes Luismi y Claudia.

La anécdota de Carmina Barrios con su entrenador personal

¿Por qué sólo ellos? Pues porque fueron los mejores en la prueba por equipos anterior y así lo decidieron los jueces.

Ambos tuvieron carta blanca para robar hasta 25 ingredientes de las cestas de sus compañeros. Podían hacerlo como quisiesen, sin saber que el resto de aspirantes les veían y escuchaban desde la bodega.

Empezó Luismi, y como viene haciendo a lo largo del concurso, nos dejó a todos descolocados. Tenía la gran ventaja y oportunidad de poder fastidiar a sus compañeros, pero el iba a lo suyo. Y para ser equitativo, decidió robar lo mismo a todos. Así que uno a uno, fue retirando los garbanzos. Pero no suficiente con eso, también se quitó los suyos propios, para que la igualdad fuera total.

Algunos aseguraban que no entiendíó la prueba, otros que no sabe ser malo, e incluso Carmina le llamó Luisma en vez de Luismi (en referencia al famoso personaje que interpretaba su hijo Paco León en la serie Aída).

En el turno de Claudia, ella sí tenía las cosas más claras y decidió perjudicar a sus compañeros. A unos más que a otros. Por lo pronto, retiró el ingrediente principal de todas las cestas. Es decir, la dorada. A partir de ahí, se puso más selectiva y se centró en los ingredientes de Adrián y Verónica. A ella, por llevar el pin de la inmunidad, prácticamente le vacíó toda la cesta hasta dejarle únicamente los huevos y el hojaldre.

Pero aquí no acabaron los condicionantes. La caja sorpresa de las encimeras escondía el ingrediente común de cada aspirante: el kimchi. Para quién no lo conozca, es el plato más tradicional y representativo de la gastronomía coreana, y cada día está más presente en los restaurantes españoles. El objetivo era preparar un plato con kimchi y los ingredientes de sus cestas en 75 minutos. Y para animar el cocinado, Carmina Barrios se unió al resto de aspirantes en la prueba.

Enésimo tirón de orejas a Luismi, felicitaciones para David

Era la primera prueba de la noche y como suele pasar, algunos de los aspirantes prefirieron improvisar antes que ir a lo seguro. Y claro, pasa lo que pasa. Desde el inicio del cocinado, Claudia sufrió con la dorada, Luismi quiso hacer tallarines y raviolis con el hojaldre, y Yannick no tenía claro lo que iba a presentar hasta el momento del emplatado. Ellos fueron los peores de la prueba, y se llevaron un ultimátum de los jueces, que no permiten este tipo de fallos a estas alturas del programa.

Luismi, bendecido con el don de la creatividad

En la otra cara de la moneda estaban Verónica, Jokin y David, que interpretaron el cocinado a la perfección, usando el kimchi de una manera original, resolutiva, y sabrosa. Jokin fue muy resolutivo, ya que su plato era sencillo y sin ningún fallo. Verónica presentó una elaboración muy completa a pesar de tener sólo dos ingredientes a su disposición. Y David, el mejor de la prueba, se llevó la felicitación de los jueces por cocinar una receta única y original.

¡Repesca: Jokin recibe a Eva con un beso!

Segovia fue el enclave para vivir una prueba de exteriores en la que los jueces mandaron una importante advertencia a los aspirantes. “Las chapuzas en MasterChef se han acabado. A partir de ahora, quien presente un plato catastrófico o fallido, pagará las consecuencias de la expulsión”, sentenciaba Pepe.

Además, era uno de los momentos más emocionantes de la edición ya que los exaspirantes volvían a las cocinas para encarar la famosa repesca. Berto, Giraldo, Iván, Paula, Eva, Patricia y Teresa se enfundaron sus delantales negros sabiendo que sólo uno de ellos tendría la oportunidad volver con el resto de compañeros.

Jokin estaba esperando este momento con muchas ganas para volver a encontrarse con Eva. Nada más verse, se fundieron en un romántico beso que se llevó la ovación de toda la familia MasterChef. Porque efectivamente, parece que ha surgido una nueva pareja.

David elige a su “Dream Team”

David fue el mejor de la prueba anterior y por consiguiente, también fue el capitán de su equipo. Además de elegir a los suyos, también pudo elegir al capitán del equipo rival.

Por lo tanto, lideró al equipo azul compuesto por María Lo, Verónica, Jokin y Adrián. Su "dream team” particular para cocinar dos platos principales: Carpaccio de espárragos y trucha en semisalazón con sus huevas de primero, y una lasaña de corzo con crema de garbanzos de Valseca con chiles de segundo.

Paralelamente estaba el equipo rojo liderado por Claudia, y formado por Yannick, Luismi y Julia. También tenían que replicar dos platos: Un tartar de morcilla y chorizo con crema de judiones, y una terrina de ternera morucha con cigala.

Siete postres diferentes para los exaspirantes

Si los aspirantes se encargaron de los entrantes y platos principales, los exconcursantes teníanla tarea de endulzar el cocinado con un postre cada uno:

Patricia tuvo que replicar un helado de vino tinto con yogur de leche de oveja.

Giraldo se enfrentó a un coulant de chocolate con crema de piñones.

Eva le dió el toque tropical con una sopa de maíz con sorbete de piña y galleta.

Iván tuvo en frente una tarta de queso azul con crujiente de remolacha.

Paula, sin saber exactamente qué era, tenía que preparar una tarta Saint Honoré.

Teresa, un apetitoso cilindro de chocolate

Y Berto, primer expulsado de la edición, tenía como misión elaborar una tarta de fresas un tanto especial.

Todos los platos de este menú fueron ideados y elaborados por el chef Óscar Hernando, del restaurante Maracaibo, Casa Silvano con un sol Repsol, que estuvo presente en la prueba para aconsejar a los aspirantes en la medida de lo posible.

Luismi se vuelve a descontrolar en la prueba de exteriores

Como suele ocurrir en las pruebas de exteriores, ambos equipos se organizaron a su manera. Por un lado estaba David, capitán del equipo azul, que no acababa de arrancar a la hora de tomar decisiones y los nervios le sobrepasaron al inicio de la prueba.

En frente estaba Claudia liderando al equipo rojo con unas ganas tremendas de demostrar que pese a ser inferiores en número, podían sacar un mejor cocinado. Estaba “hasta las narices” que haya aspirantes creyéndose mejores y quería darle la vuelta a la situación.

Claudia le pone límites a Luismi como capitana

Hasta aquí todo parecía relativamente normal, hasta que Luismi entró en escena para hacer de las suyas una vez más. Cuando le pedían las cuentas de las raciones, repitió su técnica de dibujar sobre el azúcar moreno. Más tarde, se hjizo un lío al volcar el agua en el fregadero hasta desencajarlo. Después, siguió con su revolución particular tomando sus propias decisiones y cuestionando las de Claudia. Le dijo que parecía un “niño desbocado”, y sus gritos y discusiones protagonizaron el cocinado.

David delega su capitanía en María Lo

Del otro lado vimos a un David prácticamente mudo, que dejó toda la responsabilidad en María Lo para tomar las riendas del equipo. Y así, paso a paso y siguiendo las órdenes de una líder improvisada, fueron sacando las elaboraciones adelante.

Los exaspirantes se pierden con los postres

De la parte dulce del menú se encargaron los exaspirantes. Los postres siempre son temidos en MasterChef, y más en una prueba de repesca en la que sólo uno de ellos puede volver con el grupo. Al que más se le complicó la cosa fue a Iván, que tuvo problemas con el horno y su tarta no cuajó. Plato fallido.

Giraldo luchó contra viento y marea para sacar adelante su coulant. Lo logró. Sí, pero sólo sacó unas pocas unidades. Insuficiente.

Tanto Paula como Teresa se vieron superadas por el tiempo y sus elaboraciones quedaron incompletas y a medio hacer. De hecho, al ver que los comensales se iban a quedar sin postre, decidieron unir sus elaboraciones para crear un plato conjunto. Era la primera vez que sucedía algo así en la historia del programa, y aunque no fue suficiente para los jueces, el plato se pudo servir.

Las mejores opciones de la repesca las tenían Berto, Eva y Patricia, que sí cumplieron con los tiempos, y presentaron los postres que se les requería. Jokin no perdió la oportunidad de asomarse a la cocina de Eva, para ver cómo lo llevaba y de paso, plantarle un beso de ánimos.

María Lo brilla con fuerza, y Patricia vuelve a MasterChef

Después de ver cómo se desenvolvieron los aspirantes en sus respectivos equipos, la valoración era evidente. Jordi definió al equipo azul como un "caos", y le reprochó a Luismi su actitud una vez más. A pesar de todo, Claudia demuestró que es consecuente con sus ideas y decisiones y aclaró que no se arrepientía de la elección de su equipo.

La valoración del equipo rojo fue más positiva, porque han sido mejores. Pepe definió la capitanía de David como “insegura”. Pero menos mal que entre todos tiraron del carro, sobre todo María Lo, que se llevó una mención especial y la felicitación de los jueces por ser la mejor de la prueba. Por supuesto, el equipo rojo ganó la prueba de exteriores y David, María Lo, Adrián, Verónica y Jokin se libraron de la expulsión.

Patricia es la repescada de MasterChef 10

En cuanto a la repesca, Berto, Eva y Patricia estaban al borde de un ataque de nervios. Cada uno tenía su pequeña posibilidad, pero había un postre que prácticamente estaba calcado al original. Ese era el helado de vino de Patricia, que casi sin creérselo, se ganó de nuevo el delantal blanco y se unió a sus compañeros para seguir con su experiencia en MasterChef.

Despedimos así a Berto, Giraldo, Iván, Paula, Teresa y Eva, que nos han regalado momentos fantásticos en esta edición, y siempre serán parte de la familia MasterChef.

Prueba de eliminación: replicar un plato de Pepe Rodríguez

La prueba de eliminación era algo especial porque a estas alturas del programa las cosas se ponen serias. El nivel de cocina es alto y cualquier fallo puede suponer la expulsión. Para calmar los nervios, y animar la noche, llegó a Almudena Gandarias, ganadora de MasterChef Abuelos 2. A sus 87 años, demostró que la cocina no entiende de edades y es sin duda un ejemplo a seguir para los aspirantes.

Las cajas sorpresa de MasterChef son todo un clásico. Y en esta ocasión la sorpresa fue más especial si cabe. Había un cronómetro nuevo, que restaraba el tiempo de cocinado de los aspirantes. Antes agotarlo, tenían que replicar un plato del mismísimo Pepe Rodríguez. Su sopa al cuarto de hora, una receta de pescado tradicional, transformada a la época contemporánea.

Hablamos de un plato tan especial, que lo presentó con tal mimo y tanta dedicación que incluso Luismi se emocionó. Se le escaparon las lágrimas al escuchar a Pepe y su receta única. De hecho, le prometió a él y al resto de jueces que iba muy en serio con la prueba.

Las normas del cocinado tenían su peculiaridad. Quién acabase primero, tendría una importante ventaja la siguiente semana. El resto, disponía de un minuto más para emplatar. Y si el primer aspirante que levante la mano tenía un plato fallido, tendría que esperar cinco minutos para poder retomar el cocinado.

Yannick brilla y Julia se despide de MasterChef

La prueba fue más complicada de lo que esperaban, porque era una receta de varias elaboraciones en la que había que cuidar mucho los detalles. Yannick, Luismi y Claudia empezaron a la par con la base del plato: el sofrito para el caldo.

Sin embargo, Julia ha empezó con el pescado, y comenzó su carrera a contrarreloj. Cortó mal la lubina, no limpió bien las chirlas, y tampoco entendió la cocción justa de las gambas. Además, el desorden cada vez se hacía más grande en su cocina y la tormenta que se avecinaba era inevitable.

Mientras tanto, Yannick iba empalmando elaboraciones sin parar el ritmo, Claudia le intentaba seguir a rebufo, y Luismi gestionaba su propio tiempo. A veces más lento, otras salía disparado por el plató, y también tuvo tiempo para dedicarle unos minutos a “Doña Almudena” para decirle lo mucho que le recordaba a su abuela.

Yannick acabó primero la prueba y condicionó al resto de compañeros. Además, a Pepe le gustó mucho su caldo, la base del plato, y era obvio que ganaría esta prueba de expulsión. Además, esta victoria conllevaba también una ventaja que podrá disfrutar en el próximo programa.

Luismi se emociona al recordar a su abuela

Sorprendentemente para todos, y también para él mismo, Luismi consiguió una réplica decente del plato de Pepe. Ha demostrado a lo largo de la edición que es capaz de lo mejor y de lo peor, y en esta ocasión, volvió a brillar. Además, disfrutó mucho la prueba y volvió a emocionarse con la cata de los jueces.

La decisión final estuvo entre Claudia y Julia. A la primera le faltó finura y a la segunda pulcritud. Y como en MasterChef el mínimo fallo te deja fuera, esta vez fue el turno de Julia. Se despide con un plato complicado, un reto exigente, y unas eternas palabras de agradecimiento: “Ha sido como un renacer para mí, me ha dado un soplo de aire fresco y ha sido una experiencia brutal”.