Irán muestra sus triunfos frente a Estados Unidos e Israel pero, a nivel interno, el régimen de los ayatolás restringe al máximo la información que llega a los ciudadanos.
Los apagones de Internet afectan a la vida cotidiana de los iraníes. Por ejemplo, la agenda de Fátima está repleta de nombres. Enseña español online, pero hace más de 50 días que perdió a todos sus alumnos extranjeros. Ahora, ingresa la mitad que antes. Solo unos pocos privilegiados tienen acceso global y no a todos los contenidos: miembros o afines al gobierno, periodistas extranjeros o personas que pagan una fortuna.
El gobierno corta internet cada vez que hay protestas masivas, pero este bloqueo, según Netblock, es el apagón virtual impuesto más largo registrado nunca. El 99% de la población, incluso con el alto el fuego, permanece desconectada.
Foto: AFP