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El futuro de 'The Washington Post' tras la oleada de despidos: "Es una tragedia, me preocupa que caiga en decadencia"

  • El periódico estadounidense fundado en 1877 ha despedido a un tercio de su plantilla y aplicará cambios editoriales
  • Martin Baron, director del Post entre 2013 y 2021, se lamenta por el devenir: "Será un medio de ambiciones mermadas"
El futuro del 'Washington Post' tras la oleada de despidos
Miembros del sindicato del 'Washington Post' y simpatizantes se reúnen en una manifestación para "salvar el Post" frente a la sede del periódico tras el anuncio de despidos masivos. Ken Cedeno (Reuters)
JUAN CALLEJA

Joshua Partlow, con una trayectoria de 22 años como periodista del The Washington Post, es uno de los cientos de empleados del diario de Jeff Bezos, fundador de Amazon, que fueron despedidos el pasado miércoles. Según una noticia publicada por el diario, la reducción afecta a un tercio de la plantilla de "prácticamente" todos los departamentos. "Me impactó la forma en la que ocurrió. Es inconcebible que se hayan producido esta serie de recortes y de esta forma. Algo que no ha ocurrido en las más de dos décadas que he trabajado en el periódico", confiesa Partlow al otro lado del teléfono.

Este periodista canadiense, de 48 años, y cuyo rol en el periódico que publicó el escándalo del Watergate en 1973 era el de corresponsal nacional en la sección de Clima, cuenta que recibió un correo electrónico anunciando su despido después de conectarse a una videoconferencia con el responsable de la redacción y de la cobertura de noticias, Matt Murray, y con Wayne Connell, director de recursos humanos. Ambos informaron a toda la redacción durante poco más de 10 minutos de los cambios editoriales y, sobre todo, de los recortes de personal provocados por un replanteamiento estratégico "para fortalecer el medio" y afrontar los cambios tecnológicos y los nuevos hábitos de los usuarios.

Medios como The Guardian o publicaciones como Columbian Journalism Review, que han tenido acceso al audio de la videoconferencia, informaron que los despidos y cambios afectaban principalmente a la sección de Deportes, que se cierra "en su forma actual", aunque varios de sus periodistas se iban a Reportajes para cubrirlos como "fenómeno cultural y social". Y en la sección de Internacional, que reduce su presencia con reporteros en "cerca de una docena de lugares" —la oficina de corresponsales y editores de Oriente Medio y de Ucrania, por ejemplo, desaparecen al completo— y que pondrá el foco en "cuestiones de seguridad nacional".

Los despidos también afectan a los redactores de Mesa digital y a la sección de Metro (o local), que cubre Washington D. C. , Maryland y Virginia y que también sufrirá una restructuración. Y se cierra la sección de Libros y el pódcast Post Reports.

Trabajadores afectados por los despidos del 'Washington Post' y miembros del sindicato del periódico se manifiestan frente al edificio de oficinas del periódico el 5 de febrero de 2026. '

Trabajadores afectados por los despidos del 'Washington Post' y miembros del sindicato del periódico se manifiestan frente al edificio de oficinas del periódico el 5 de febrero de 2026. ' GETTY / Heather Diehl

Aunque The Washington Post no revela la cifra real de despidos ni tampoco el número total de periodistas que conforman la redacción del diario fundado en 1877, medios como The New York Times arrojaban el dato de 300 periodistas a la calle de un total de casi 800. Una cifra que miembros de The Post Guild, el histórico sindicato de periodistas de la cabecera, han confirmado en redes sociales estos días.

Este sindicato denunció en un mensaje publicado en la red social X que la plantilla del Post se había reducido en 400 personas en los últimos tres años. En 2023, la compañía de casi 2.500 empleados (había 980 periodistas en la redacción en aquel momento) sufrió unas 240 bajas incentivadas en los meses anteriores. Otra parte se acogió a otro proceso de bajas incentivadas anunciado en mayo de 2025.

"Salió bastante gente. Y, claro, si haces este plan de bajas incentivadas, no te esperas tantos despidos", cuenta otra periodista del medio, mucho menos veterana que Partlow y que prefiere mantener su condición de anonimato al verse afectada por los recortes de plantilla.

"Había rumores desde comienzos de año, pero ha sido un baño de sangre. Todavía estoy en shock por mí, por mis compañeros, porque lo que está sucediendo en Estados Unidos está cambiando el orden mundial, nuestra manera de ver el mundo… Y que pase esto en el Post, un icono del periodismo, es muy grave y preocupante", subraya.

Dimisión del editor Will Lewis tres días después de anunciar los despidos

Al anuncio de oleada de despidos se sumó la dimisión del editor y consejero delegado del Post, Will Lewis, tras dos años al frente del periódico. El veterano editor británico se encontró a su llegada con una mala situación financiera, una pérdida de audiencia y suscriptores.

La compañía editora del diario responsable de investigaciones como los papeles del Pentágono (1971) o el caso Snowden entró en números rojos en 2022 y perdió 77 millones de dólares en 2023. Las pérdidas aumentaron hasta los 100 millones en 2024, según The Wall Street Journal.

Will Lewis en una imagen de archivo.

Will Lewis en una imagen de archivo. Matt McClain AP / Matt McClain

En un escueto comunicado de despedida enviado a la plantilla, Lewis agradecía a Bezos "su apoyo y liderazgo" y señalaba que The Post no podría tener mejor propietario". "Durante mi mandato, se han tomado decisiones difíciles con el fin de garantizar el futuro sostenible deThe Post, para que pueda seguir publicando durante muchos años noticias imparciales y de alta calidad a millones de clientes cada día", escribía el que fuera también editor del Wall Street Journal entre 2014 y 2020.

Probablemente, una de las decisiones a las que se refería en su nota es la de la no publicación del endorsement para pedir el apoyo a la candidata demócrata, Kamala Harris, pocos días antes de las elecciones presidenciales de 2024. El endorsement es una pieza editorial que desde 1976 —a excepción de las elecciones de 1988— aparecía en las páginas de la cabecera norteamericana semanas antes de los comicios para mostrar su respaldo a uno de los dos candidatos.

"La decisión de no publicar el respaldo presidencial ahuyentó a cientos de miles de lectores leales", explica Martin Baron, director del Washington Post entre 2013 y 2021, época que coincidió con la llegada de Bezos como propietario en 2013 y la primera presidencia de Trump (2017-2021). "Y muchos más cancelaron sus suscripciones debido a los cambios en las páginas de opinión", añade el prestigioso periodista estadounidense de 71 años a propósito de la decisión de virar los editoriales y columnas de opinión "en apoyo y defensa de dos pilares: las libertades personales y el libre mercado", tal y como anunciaba Bezos en un mensaje publicado en su perfil de X el 26 de febrero de 2025, ya con Trump de vuelta en la Casa Blanca.

"La cobertura sobre la Administración Trump no se ha alterado, afortunadamente. No ha habido injerencias. Sin embargo, las páginas de opinión y editoriales han cambiado por completo. Han suavizado sus críticas hacia Trump y han endurecido las dirigidas a los demócratas", sostiene el también exdirector del Miami Herald (2000-2001) y The Boston Globe (2001-2012).

Debido a esos dos cambios editoriales, más de 370.000 lectores cancelaron su suscripción durante el año pasado, lo que impactó negativamente en la cuenta de resultados de la cabecera.

Bezos y Trump, ahora la paz y no la guerra

Bajo la batuta de Martin Baron, el trabajo periodístico de la redacción del Post fue reconocido con 11 Premios Pulitzer, se alcanzaron los mayores beneficios económicos de la era Bezos y se registró uno de los mayores picos de audiencia: más de 111 millones de usuarios únicos en enero de 2021, coincidiendo con el asalto al Capitolio. Todo ello, con Trump en el poder.

Y ahora, con la vuelta del mandatario estadounidense al Despacho Oval, ¿por qué no se repite la misma situación de éxito de audiencias y beneficios económicos? "En mi opinión, por dos razones. Por un lado, el comportamiento de Bezos ha perjudicado mucho la imagen y la marca del Post. A pesar del excelente periodismo de la redacción, Bezos ha hecho mucho para reparar sus relaciones con Trump y a los lectores leales del Post les parece que se está doblegando", argumenta Baron.

"Por otro lado, hay una desconexión informativa entre los lectores. Están evitando las noticias de Trump o reduciendo su consumo de información para proteger su salud mental", añade el veterano periodista.

Además de la no publicación del endorsement y el cambio de rumbo en Opinión –departamento que en la redacción opera de forma independiente a la cobertura de noticias diarias, siguiendo una antigua tradición del periodismo estadounidense—, Bezos ha sido objeto de críticas por su asistencia en las primeras filas junto a otros multimillonarios como Mark Zuckerberg, de Meta, o Tim Cook, de Apple, a la toma de posesión de posesión de Trump. Para ella, Amazon donó un millón de dólares, siguiendo el ejemplo de Meta, y la retransmitió por Prime Video (un servicio valorado en un millón de dólares).

A Bezos también le han llovido críticas y las sospechas de acercamiento al presidente de EE.UU por el documental Melania sobre la primera dama, Melania Trump, coproducido por la propia primera dama y por el que Amazon ha desembolsado 75 millones de dólares (40 por la adquisición de los derechos y 35 en marketing).

Dos días antes de que saltase a las portadas de medios de todo el mundo que The Washington Post iba a recortar un tercio de su plantilla, Jeff Bezos invitaba al secretario de Defensa, Pete Hegseth, a un ver una prueba en Cabo Cañaveral de un vuelo espacial de un avión de combate F5 construido por su compañía aeroespacial, Blue Origin.

Jeff Bezos y Pete Hegseth

El secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth (derecha), junto al director ejecutivo de Blue Origin, Jeff Bezos, durante su visita a Blue Origin en Cabo Cañaveral, Florida, el 2 de febrero de 2026. MIGUEL J. RODRIGUEZ CARRILLO (AFP)

Entre otros contratos con el Gobierno de Estados Unidos, Blue Origin, Space X (la compañía espacial de Elon Musk) y United Launch Alliance han obtenido contratos por un valor total de 13.500 millones de dólares hasta 2029 para el lanzamiento de cohetes de la Fuerza Espacial de EE. UU.

Martin Baron relata en su libro de memorias de su etapa como director del Post, Frente al poder: Trump, Bezos y el Washington Post (La Esfera de los Libros, 2024), cómo Trump declaró la guerra a Bezos durante su primer mandato. Llamaba al periódico "Amazon Washington Post" en sus redes sociales, les acusaba de publicar noticias falsas e, incluso, intervino en contratos multimillonarios entre el Gobierno y Amazon para perjudicar al gigante del comercio online.

Sin embargo, Baron asegura que Bezos siempre se mantuvo firme para que sus intereses empresariales no interfiriesen en la línea editorial. "Bezos nunca intervino en el periodismo del Post durante mis más de siete años de dirección, incluso cuando la cobertura informativa sobre Amazon no presentaba a la empresa de un modo muy favorable", escribe.

En otro de los pasajes de Frente al Poder, el impulsor de la investigación del Boston Globe sobre el escándalo de pederastia en el seno de la Iglesia católica del estado de Massachusetts y que narra la oscarizada Spotlight (2015) relata cómo fue el fundador de Amazon el que impulsó y aprobó el ya histórico lema que reza debajo de la cabecera del medio: "Democracy Dies in Darkness" ("La democracia muere en la oscuridad", en su traducción al castellano). Y afirmó que no era un eslogan, sino "una declaración de intenciones".

David Folkenflik, corresponsal de medios de la National Public Radio (NPR) está de acuerdo con Baron en que cuando el fundador de Amazon adquirió el periódico en 2103 por 250 millones de dólares "lo salvó de la ruina financiera" y que durante muchos años ha invertido una gran cantidad de dinero en la redacción y en el área comercial para tratar de hacerlo autosuficiente.

Pero con el segundo mandato de Trump parece que esta visión no es la misma. "Creo que ha tomado la decisión consciente de que el Post ya no es una de sus prioridades, que es una distracción y que no quiere perjudicar los resultados de Amazon y Blue Origin, tanto en términos de contratación como de legislación fiscal y normativa", apunta Folkenflik.

Futuro o "espiral de decadencia"

"Creo que quieren ahorrar dinero y hacer algo para que el periódico sea rentable. Supongo que han llegado a la conclusión de que no hay ninguna posibilidad de crear un medio sostenible a largo plazo sin recortar drásticamente los gastos. ¿Cuál es la visión? Quizás haya una estrategia para reconstruir este medio icónico, pero todavía no han explicado cómo lo van a hacer", indica Martin Baron.

Para el laureado exdirector de periódicos ya retirado -las redacciones que dirigió obtuvieron 18 premios Pulitzer-, la nueva oleada de despidos "es una gran tragedia" porque el periódico no tendrá "la capacidad de cubrir lo que cubría antes". "Será un medio de ambiciones mermadas", se lamenta. "Me preocupa mucho que caiga en una espiral de decadencia", confiesa.

Martin Baron Washington Post

El exdirector del 'Washington Post', Martin Baron, durante una gala de la Fundación Clooney para la Justicia celebrada en el Museo de Historia Natural de Londres el 3 de octubre de 2025. Jeff Spicer (Getty Images)

"Necesitan corregir el rumbo, es lo adecuado, pero esto se va como una amputación de extremidades y no como una reducción de grasas", dice David Folkenflik. El experto en medios de la NPR ha podido hablar con los afectados por los recortes y con otros profesionales de la redacción y afirma que "ha habido lágrimas tanto por parte de los periodistas despedidos como de los que se quedan". "Hay una sensación de verdadero duelo por el Post y por lo que está por venir", revela.

El pasado mes de abril, el responsable de la redacción y de la cobertura de noticias del Washington Post, Matt Murray, anunció los tres nuevos departamentos en los que se iba a dividir la redacción y a los responsables de cada uno de ellos. Las áreas son las siguientes: Futuro, que estará centrada en tecnología, negocios, clima, salud y ciencia; Política y Gobierno, y Nacional, con el objetivo de informar sobre lo que pasa en "todos los rincones de Estados Unidos".

Según la explicación que dio Matt Murray a la redacción el miércoles pasado, el enfoque general para "un futuro inmediato" está más o menos en línea con la nueva estructura. Con la drástica reducción de plantilla, la cobertura informativa se centrará, principalmente, en las noticias nacionales y reportajes nacionales -especialmente con un enfoque en la cultura, la vida cotidiana y la vida en línea-; áreas de futuro como la ciencia, la salud, la medicina, la tecnología, el clima o los negocios; el asesoramiento y la salud y el bienestar; y las investigaciones.

"Quiero ser explícito en que el compromiso del Washington Post con el periodismo fascinante e impactante del más alto nivel, que hace rendir cuentas al poder sin temor ni favoritismos, que entretiene e informa, y ayuda a las personas a vivir mejor, sigue siendo tan sólido como siempre", aseveró Murray a través de una pantalla a toda la redacción, incluidos los profesionales que recibirían minutos después un correo con el asunto "Su puesto ha sido eliminado por la reducción de plantilla de hoy".