Magyar suspenderá los informativos de los medios públicos por "la propaganda" de Orbán y pide al presidente que dimita
- Gracias a la supermayoría de su partido Tisza, Magyar está en condiciones de enmendar la constitución del país
- Magyar ha adelantado que el Parlamento redactará una nueva ley de prensa
Cerrar los servicios de noticias de los medios públicos de Hungría, controlados hasta ahora por el saliente Gobierno del ultranacionalista Viktor Orbán, será una de las primeras medidas que aplicará el futuro Ejecutivo encabezado por el conservador Péter Magyar, según ha prometido este martes. Asimismo, ha pedido la salida del presidente del país, próximo a Orbán.
"Después de formar gobierno, una de las primeras medidas será suspender el servicio de noticias de este medio propagandístico”, ha afirmado Magyar en declaraciones a la radio pública Kossuth al referirse a la forma en la que el partido Fidesz de Orbán logró controlar la mayoría de los medios de comunicación, incluidos los públicos, durante los últimos 16 años.
Además, Magyar también ha anunciado que el presidente Tamas Sulyok, jefe de Estado de Hungría, convocaría a la nueva Asamblea Nacional a principios de mayo, tras una reunión privada. "Le reiteré que, a mi juicio y al del pueblo húngaro, no es digno de encarnar la unidad de la nación húngara, incapaz de garantizar el respeto a la ley (...)", ha declarado el nuevo primer ministro.
De lo contrario, ha prometido utilizar el mandato otorgado por los votantes para reformar la Constitución húngara y destituirlo, "así como a todos los títeres designados por el sistema de Orbán para puestos clave, ya sea el Fiscal General o el Presidente del Tribunal Constitucional».
Sulyok ha indicado que "la sesión inaugural de la Asamblea Nacional podría celebrarse el 4 de mayo, después del puente festivo del Primero de Mayo, pero en realidad, las fechas más probables son el 6 o el 7 de mayo", ha declarado Magyar a los medios de comunicación a las afueras del palacio presidencial, añadiendo que había recalcado que cuanto antes, mejor.
Durante esta sesión inaugural del Parlamento, Sulyok le ha informado que le encomendaría la formación del gobierno y lo propondría como primer ministro, ha continuado Peter Magyar. El político electo le había pedido Sulyok, estrecho colaborador del Primer Ministro nacionalista saliente, Viktor Orbán, que dimitiera en cuanto asumiera el nuevo gobierno, "para preservar lo que queda del Estado de derecho y la democracia".
Según Peter Magyar, el presidente ha respondido "enigmáticamente" a esta petición, afirmando que "naturalmente desea preservar el Estado de derecho y la reputación internacional de Hungría" y que quiere examinar sus "argumentos para su dimisión". Gracias a la supermayoría de dos tercios que su partido Tisza obtuvo en las elecciones parlamentarias, al conseguir 138 de los 199 escaños, Magyar está en condiciones de enmendar la constitución del país, cuyas instituciones Viktor Orbán ha bloqueado de facto desde su regreso al poder en 2010.
Acabar con el "sistema Orbán"
Magyar ha prometido desmantelar el llamado "sistema Orbán" y nada más ganar las elecciones exigió la dimisión de "todos los títeres" que el Ejecutivo de Orbán instaló en altos cargos. Entre ellos destacó al presidente de la Corte Suprema, el fiscal general, el presidente del Tribunal Constitucional, el jefe de la autoridad de medios, y los responsables de la Oficina de Auditoría del Estado y de la Autoridad de Competencia. "Váyanse, no esperen a que los echemos. Porque los vamos a echar. Porque este sistema se ha acabado", ha dicho Magyar.
Según Magyar, en ese periodo los servicios noticieros de los medios públicos han funcionado de una manera “que le habría encantado a Goebbels (Joseph, ministro de Propaganda del Tercer Reich) y a Corea del Norte”.
El futuro primer ministro ha denunciado que, a pesar de haber sido el claro líder de la oposición, con su partido, Tisza, favorito en los sondeos previos a las elecciones legislativas del pasado domingo en las que se impuso al Fidesz, la televisión pública húngara no le ha invitado ni una vez, no sólo durante la campaña electoral, sino desde hace más de año y medio.
Magyar ha adelantado que el nuevo Parlamento redactará una nueva ley de prensa que, entre otros, determinará que los medios públicos “deben servir a los húngaros” Concretamente, anunció que suspenderá los servicios informativos de los medios estatales, como la agencia de noticias MTI y la televisiones M1, M2 y Duna, "hasta que se creen las condiciones de un funcionamiento imparcial".
Orbán, primer ministro desde 2010, cimentó su poder promoviendo legislaciones que centralizaron el Estado. Una de sus muchas polémicas normativas, apodada por sus críticos como 'ley mordaza', creó el consejo de medios, que controla el funcionamiento de la prensa, formado por figuras leales al Gobierno de Orbán.
La entrevista de en la radio pública se ha desarrollado en un ambiente tenso, el reportero interrumpió repetidas veces a Magyar, una situación que llamó la atención por el contraste que supuso frente a los frecuentes programas de la misma radio en los que Orbán habló, durante años y regularmente cada viernes, largo y tendido sin recibir preguntas incómodas o ser interrumpido.