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Pódcast 'Diario de Ucrania' | La caída de Orbán en Hungría, una oportunidad para Zelenski

  • Viktor Orbán era "una piedra en el zapato" para el presidente ucraniano Volodímir Zelenski
  • El presidente ruso, Vladimir Putin, ha perdido un gran aliado en Europa con la victoria de Magyar
Un cristal roto muestra el título "Diario de Ucrania" y el logo de la bandera ucraniana. A través del agujero, se ve a un hombre con traje y corbata sosteniendo una bandera tricolor, con un edificio de fondo.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha felicitado al conservador Péter Magyar por su «rotunda victoria» en las elecciones húngaras. Se abre una oportunidad para Ucrania de mejorar las relaciones con el país, tras 16 años de Víktor Orbán en el poder. "Orbán era una piedra en el zapato", dice Héctor Sánchez Margalef, investigador principal de CIDOB (Barcelona Centre for International Affairs), en el pódcast 'Diario de Ucrania'. Y aunque Péter Magyar salió del mismo partido, el Fidesz, ha ganado liderando Tisza con algunas ideas distintas, entre ellas una nueva relación con Europa y un nuevo enfoque sobre Ucrania.

El investigador de CIDOB explica lo que podemos esperar con este cambio. "Mientras Orbán ha utilizado a la Unión Europea como un saco de boxeo para para culparla de todos los males de Hungría y jugar, de acuerdo con el libreto populista, a tener un enemigo externo a quien culpar, se espera que Péter Magyar se comporte como un socio fiable y que actúe de buena fe." Por el momento Magyar se presenta con mejor talante para el diálogo. "Está más dispuesto a llegar a ciertos compromisos y no hacer chantaje. Orbán entendía la negociación como un espacio donde si él perdía, los otros ganaban y viceversa. Un poco al estilo Trump. En este sentido, lo que se espera de Peter Magyar es que las formas se suavicen", ha dicho.

Putin pierde un gran aliado en Europa

Con la salida de Orbán, Putin ha perdido un gran aliado en Europa. Según una investigación de varios medios húngaros, su ministro de Exteriores estaba informando a Rusia de movimientos de la Unión Europea relacionados con el camino de Ucrania a la adhesión. El nuevo gobierno tendrá que luchar contra esas estructuras, algo relativamente fácil con el paso del tiempo, según Sánchez Margalef. “Puede ser que Magyar copie un poco el estilo Meloni: dejadme hacer en casa a nivel interno lo que quiera, y a nivel externo con sus aliados europeos cerrar filas. Magyar ha dicho que no quiere un estado vasallo, es decir: distanciarse de Rusia. Quiere volver a alinear a Hungría con su política exterior tradicional, con la Unión Europea, Occidente y la OTAN”, explica.

Zelenski, Ucrania y la Unión Europea

Ucrania y la Unión Europea han estado muy presentes en la campaña, con fotos de sus líderes en las calles, con mensajes como “no les dejen decidir por nosotros”. Orbán ha atacado continuamente al presidente ucraniano. Hungría bloqueó un préstamo de 90.000 millones de euros de la Unión Europea, que finalmente salía adelante sin la aportación húngara. Según las palabras de Magyar, esto estaba ya acordado: Hungría no va a participar, queda al margen y eso no va a cambiar. “Yo creo que el gesto está en no bloquear ese dinero. Seguramente se desbloquee. A lo mejor hay alguna salvaguarda más para guardar las apariencias y para que pueda vender un relato políticamente aceptable en casa”, explica. 

Los húngaros no quieren involucrarse en la guerra y tampoco ven clara la adhesión de Ucrania a la Unión Europea, y es algo que Magyar tiene que tener en cuenta. “La adhesión de Ucrania a la Unión Europea no puede ser de ninguna manera por la vía rápida. No puede haber excepciones”. Lo que sí habrá, según ha dicho, es un referéndum. “Habrá un referéndum vinculante sobre la decisión del Gobierno de si da luz verde o no a la adhesión de Ucrania a la Unión Europea, porque al final se necesita la unanimidad en el Consejo para que un país nuevo se convierta en miembro.” Una posición cómoda para Magyar. “No se pone a nadie en contra, ni a nivel interno ni a nivel de socios externos”, explica el investigador de CIDOB.

En su primer discurso tras el triunfo, el nuevo primer ministro húngaro ha dejado claro que la mejora de las relaciones con Ucrania depende de que se solucione el conflicto étnico con las minorías húngaras en el oeste del país. Este punto había sido ya motivo de tensiones con Orbán. “No olvidemos que uno de los requerimientos claves para que un país se convierta en miembro de la Unión Europea es la protección de sus minorías. Por lo tanto, Ucrania, en ese camino hacia la membresía plena de la Unión Europea va a tener que garantizarla”, matiza.

El oleoducto Druzhba

En las últimas semanas de la campaña hubo un rifirrafe continuo de acusaciones sobre el bloqueo del oleoducto Druzhba, que transporta petróleo ruso, y que fue atacado. Zelenski tiene que arreglarlo, y Orbán le acusó de retrasarlo. “Magyar ha dicho que están dispuestos a completar la desconexión de Hungría de la energía rusa. Pero ahora mismo dependen de la energía rusa relativamente barata, seguramente haya contratos de por medio, y los rusos van a intentar usar sus cartas para que las relaciones energéticas no vayan a menos. Viktor Orbán usó la excusa de que no desbloquearía el dinero mientras Ucrania no reparara el oleoducto”, cuenta. Magyar es consciente de la dependencia y la necesidad, pero una vez más, “el interés nacional húngaro es lo primero”, recuerda Sánchez Margalef.

Zelenski puede celebrar el cambio en Hungría, pero a la vez, estar alerta por otras posibles reacciones. “Algunos Estados miembro se escondían detrás de las posiciones húngaras en el Consejo porque como ya había un país que clarísimamente bloqueaba cualquier avance no les hacía falta significarse. Veremos si todo el mundo cumple con las intenciones que teóricamente tenían”, dice. 

Los húngaros votan por el cambio

La Comisión Europea tiene bloqueados 17.000 millones de euros de ayudas a Hungría en fondos regionales y de recuperación por las reformas que había hecho Orbán contra el Estado de derecho. Magyar pretende reconducir la deriva del país. “Tiene que desbloquear ese dinero porque es una de las promesas de campaña y es una de las cosas de las que la gente va a estar pendiente. Para hacerlo tiene que dar alguna señal a Bruselas”, asegura.

Los húngaros han votado por un cambio en todos estos aspectos, pero sobre todo, por su propio interés. “La economía iba mal, y en los últimos años, los excesos de Orbán y de su entorno se han hecho demasiado visibles como para que la población continuara sufriendo el aumento del coste de vida y sus líderes se fueran de rositas. Esto ha pesado muchísimo y en esto ha basado la campaña Péter Magyar. Los 16 años de Gobierno desgastan a todo el mundo”, concluye.