Villarejo confirma que le pidieron captar al chófer de Bárcenas y que era el CNI el más interesado en la documentación del extesorero del PP
- Pino señala a Cosidó como el encargado de implicar al excomisario Villarejo
- Villarejo habla de una reunión entre "Sanz Roldán, Rajoy y el rey emérito donde deciden destruirme porque yo era un testigo molesto"
La captación del exchofer de la familia Bárcenas ha sido uno de los asuntos por los que han sido interrogados los dos testigos que este lunes prestan declaración en el juicio del caso Kitchen, que investiga la presunta trama parapolicial para espiar al extesorero del PP.
El excomisario José Manuel Villarejo, para el que se pide una condena más alta (19 años de prisión) ha relatado hoy cómo fue el proceso de captación de Sergio Ríos y ha señalado al ex Director General de la Policía: "Ignacio Cosidó me llama a su despacho y me dice que el señor Pino, el DAO, me iba a dar una serie de instrucciones sobre un asunto que había un interés muy importante". Después Pino le explicó, ha dicho Villarejo, "que había interés en captar como colaborador a una persona, que ya había habido varios intentos fallidos. Y como yo tenía capacidades para captar fuentes humanas, me encargara del asunto".
En todo caso, según Villarejo, "la primera información" que le llegó sobre Luis Bárcenas "me viene del CNI".
Respecto a Sergio Ríos, según la versión de Villarejo, Pino le dijo había "mucho interés" en el ex chófer, ya que había pertenecido al ejército y ha había sido "tocado" por "alguien del ejército" y estaba "asustado". Villarejo se reunió con Ríos e "invocando su condición de militar, pido su colaboración con un asunto que afecta a la seguridad del Estado": "Entendían que este señor, al ser de confianza, podía traer o llevar material delicado de Bárcenas", en concreto "dinero en efectivo, joyas, obras de arte que había adquirido Bárcenas para blanquear dinero".
Durante su declaración, el excomisario Villarejo ha denunciado que estando en prisión sufrió torturas e "intentaron asesinarme". Y señala directamente a la cúpula del Estado: "En 2021 cuando ya estoy en libertad confirmo lo que supe en 2017. Que hubo una reunión con Sanz Roldán y Mariano Rajoy y el Rey emérito donde deciden destruirme porque yo era un testigo molesto". Ahora, ha dicho "ya tengo la obligación de decir la verdad, por mi estado de salud, no creo que viva mucho tiempo".
Eugenio Pino también señala a Cosidó como conocedor de la trama
El ex Director General Adjunto de la Policía Nacional, Eugenio Pino, autorizó el pago a cuenta de fondos reservados al chófer de la familia Bárcenas, Sergio Ríos. Así lo ha declarado Pino en la Audiencia Nacional, durante el juicio del caso Kitchen, que busca dilucidar el presunto operativo parapolicial para espiar al extesorero del PP, Luis Bárcenas, en un momento en que se estaba investigando el caso Gürtel.
Pino ha explicado el proceso de captación de Ríos, de la que se enteró por una llamada del excomisario Gómez Gordo, que según ha detallado, entonces era inspector jefe de servicios especiales en Castilla La Mancha: "Me dice que un empleado o o chofer de Bárcenas está siendo “tocado”. Esta acepción es amplia, puede ser desde coaccionado o invitado", ha explicado. El objetivo, según Pino era "que colaborara con algún servicio de información".
Ambos, decidieron que debía hacerlo, desde la unidad de Asuntos Internos, Marcelino Martín Blas. Pero posteriormente, según Pino, "llama el Director General de la Policía y me dice que ha pensado que Asuntos Internos no, porque es muy cercana a nosotros, y propone al comisario Villarejo". A partir de ahí, ha explicado Pino, dejó a Villarejo se encargó del confidente. Sin embargo "posteriormente" tuvo conocimiento de que "el primero que tocó al confidente fue García Castaño".
El exdirector general de la Policía, Ignacio Cosidó, manifestó durante su declaración como testigo en este juicio que no tenía "constancia" de haber oído algo relativo a "'cocinero o Kitchen" y también que "no tenía conocimiento preciso de las actuaciones de la UDEF", ya que "los funcionarios tienen que guardar secreto sobre actuaciones y a quien han de informar es a los jueces, no a cargos políticos o administrativos".
Preguntado por las vigilancias en torno a Sergio Ríos, que detalló García Castaño, eximido de la causa por motivos de salud pero cuya declaración en la fase de instrucción se escuchó durante este juicio, Pino ha puesto en duda las afirmaciones del excomisario: "Para nada... a un confidente, un colaborador ¿Para qué quiero vigilarle?". "Es lo que dice García Castaño", ha dicho el abogado, "Bueno, que me perdone por su situación, pero él es espía", ha respondido Pino, que ha asegurado que García Castaño "tenía mandato en apoyar a Villarejo, no tenía que hacer nada más".
Pino autorizó los pagos a cuenta de los fondos reservados
Según el relato del exDAO, acusado en el juicio del caso Kitchen y que sólo ha respondido a las preguntas de su abogado defensor, una vez que Villerejo se hizo cargo del "asunto" de la captación de Bárcenas, él autorizó el pago a cuenta de los fondos reservados. Eran mediados de 2013 y el extesorero del PP estaba en prisión provisional, por lo que no podía pagar al chófer. Pino ha explicado que "nos interesaba muchísimo que continuara", porque "había un Range Rover preparado y Ríos había sido propuesto para conducir a Suiza o Luxemburgo" para "recoger un dinero".
En ese momento, según ha detallado Pino, es cuando se decidió pagar al chófer a cuenta de los fondos reservados: "Yo lo autoricé. Era el único que podía autorizarlo. El controlador, Villarejo se encargaba de pagarlo". La cantidad habitual, ha explicado, eran dos mil euros al mes.
Esta semana, el juicio Kitchen sólo tendrá una jornada, la de este lunes. Está previsto que además del exdirector adjunto operativo de la Policía, Eugenio Pino, declare el excomisario José Manuel Villarejo.
El juicio, que se alarga ya durante dos meses, encara su fase final, después de que el pasado jueves declarasen como acusados el ministro del Interior del primer Gobierno de Mariano Rajoy, Jorge Fernández Díaz, y el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, que negaron haber dado orden de investigar al extesorero del PP o a su familia.
Eugenio Pino, director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional entre 2012 y 2016 se enfrenta una petición de 15 años de cárcel y 33 de inhabilitación por parte de la Fiscalía, que considera que desde la cúpula de Interior, junto a otros encausados, ideó la operación policial ilícita, que también buscaba presuntamente sustraer información que pudiera ser incriminatoria para el PP en el caso Gürtel por financiación ilegal del partido.
El que fuese responsable de la Policía, ya jubilado, defiende que Kitchen fue una operación legal que respondió al "lícito, pertinente y necesario interés policial".
También está previsto que este lunes pueda declarar Villarejo, convaleciente tras una operación y a quien la Fiscalía pide 19 años de cárcel por este presunto dispositivo ilícito y por ser una de las personas encargadas de gestionar al conductor de Bárcenas, Sergio Ríos, que habría sido captado como confidente de la trama y recompensado con fondos reservados, según la investigación.
El tribunal ha escuchado en las pasadas semanas audios de Villarejo en los que este hablaba del "cocinero", el nombre con el que se referían al chófer, o aludía a favores que había hecho en el caso Gürtel o a que podía buscarle "una avería" a El Asturiano, como llamaba a Rajoy, a quien también apodaba El Barbas.
También figuran conversaciones entre este comisario y Dolores de Cospedal, aunque no forma parte de este procedimiento una posible conexión política entre la operación parapolicial orquestada presuntamente por la cúpula de Interior y el Partido Popular, después de que el juez instructor dejase fuera de esta causa a la ex secretaria general del PP.
Por el caso Tándem, del que Kitchen es una pieza separada, Villarejo acumula tres condenas, la más abultada una de 13 años de prisión, mientras que ha sido absuelto en otros cinco procedimientos.
Por último, está por ver si puede declarar este lunes el inspector Gómez Gordo, que fue asesor de Cospedal en Castilla-La Mancha y después regresó a la Policía. La Fiscalía le pide 15 años de cárcel por Kitchen, aunque según su versión solo siguió órdenes de sus superiores respecto a una operación legal. Villarejo le apodaba "Cospedín"