Los investigadores del caso Kitchen solo lograron desencriptar el 60% de los archivos incautados a Villarejo
- La tarea completa podría haber llevado "años o siglos", según un funcionario
- El juicio Kitchen continuará este jueves con los dos últimos peritos que quedan por declarar
Los investigadores que analizaron los dispositivos intervenidos al excomisario José Manuel Villarejo solo consiguieron desencriptar algo más del 60% de sus archivos cifrados, pese a la colaboración del Centro Criptológico Nacional y del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), según ha declarado este martes un agente en el juicio del caso Kitchen.
Un agente de la Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional ha dado el porcentaje del material descifrado, "del sesenta y algo por ciento", durante su declaración como perito en el juicio del caso Kitchen, una pieza separada del caso Villarejo que investiga una presunta trama parapolicial para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas y hacerse con documentación que pudiera resultar incriminatoria para el PP.
Ante el tribunal de la Audiencia Nacional dos agentes han explicado como se efectuó el volcado de los discos duros, lápices de memoria y otros dispositivos incautados a Villarejo, y que al ejecutar un análisis automático de éstos observaron que había archivos sin extensión -las letras y números que indican el formato- y eran documentos encriptados.
Para desencriptarlos, pidieron colaboración del INCIBE y el Centro Criptólogico Nacional. Según los agentes la misión era una tarea compleja porque los volúmenes encriptados eran como una "una caja fuerte" y no se podía mirar qué contenían sin tener "la llave", que se lograba descifrando la cabecera de cada archivo encriptado.
No fue posible en todos los casos y así lo han detallado también ante el tribunal dos miembros del Centro Criptográfico Nacional, un organismo que depende del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Estos funcionarios han comparecido desde un habitáculo protegido para no ser vistos y con la voz distorsionada y han explicado que dejaron la tarea de descriptar en marzo de 2020, cuando ya llevaban un año sin conseguir descifrar ninguna contraseña. Este centro tenía que desencriptar 92 cabeceras, lo consiguió con 40 pero de esas solo obtuvieron 29 contraseñas. Mientras que el INCIBE desencriptó cuatro cabeceras.
¿Podrían haber desencriptado todas? Uno de los funcionarios ha aclarado que sí, pero que "puedes tardar años o siglos". "¿Siglos, ha dicho? Eso ya no lo veo", se ha escuchado el comentario de la presidenta del tribunal, Teresa Palacios, que ha despertado risas entre los asistentes.
Los funcionarios dejaron de descifrar archivos por orden de su superior, pero tras su propia petición porque llevaban un año "consumiendo recursos", sin lograr nuevos resultados, y tras un encuentro con el juez, a quien explicaron la dificultad de la tarea. La complejidad para obtener contraseñas era "bastante fuerte" pues el método es ir probando varios algoritmos en un proceso "bastante largo".
Los archivos fueron encriptados con un software de fuente abierta que estaba disponible en Internet, TrueCrypt, y que usaba la "gente normal", ha explicado además este funcionario, que ha dicho que si Villarejo seguía una "lógica determinada" ellos no la llegaron a obtener.
La modificación de los archivos
Otro elemento que ha suscitado el interés de las defensas ha sido la posibilidad de que los archivos incautados a Villarejo pudieran haber sido modificados antes de su análisis policial.
Al respecto, los agentes de la unidad de Ciberdelincuencia han explicado que los archivos que aparecen en los discos duros tienen la fecha en la que fueron guardados en dicho dispositivo, no necesariamente la de creación o modificación y la defensa del ex director adjunto de la Policía Eugenio Pino ha destacado que no se hicieron análisis forenses sobre la posible modificación.
En el caso de esta pieza, el archivo incautado a Villarejo que más interés ha suscitado en el interrogatorio es un audio con el exchófer de Bárcenas y presunto confidente de la trama, Sergio Ríos, cuyo letrado ha insistido en resaltar que los agentes no pueden garantizar que este archivo no fuera modificado.
El juicio Kitchen continuará el próximo jueves con los dos últimos peritos que quedan por declarar, uno a propuesta del exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y otro a solicitud del exchófer de Bárcenas.
Además, en esa misma jornada comenzará la exhibición de la prueba documental, que incluye audios de Villarejo y también las siete declaraciones en fase de instrucción del comisario Enrique García Castaño, clave en el procedimiento, del que fue eximido por motivos de salud.