Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Tras más de tres meses de conflicto, Estados Unidos e Irán ultiman un acuerdo de paz que será rubricado este viernes en Ginebra. La delegación estadounidense estará encabezada por el vicepresidente JD Vance, mientras que Teherán enviará a su ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, y al presidente del Parlamento, Bagher Ghalibaf. Tampoco se descarta la asistencia de Donald Trump.

Aunque los detalles del texto permanecen reservados, uno de los puntos centrales pasa por la reapertura del estrecho de Ormuz y el restablecimiento de la libre navegación en una de las rutas energéticas más importantes del mundo. El pacto también contempla compromisos relacionados con el programa nuclear iraní, que Washington asegura impedirán cualquier avance hacia la obtención de armas atómicas.

El anuncio ha tenido un impacto inmediato en los mercados, con una caída significativa del precio del petróleo ante la expectativa de una mayor estabilidad en la región. Al mismo tiempo, gobiernos e instituciones internacionales han recibido el acuerdo con prudente optimismo, destacando el papel de la diplomacia y la mediación internacional.

Sin embargo, el proceso llega rodeado de incertidumbre. Las tensiones persisten tras recientes incidentes militares en Líbano y tanto en Irán como en Israel han surgido voces críticas que cuestionan las concesiones incluidas en el entendimiento. La firma prevista en Suiza será la primera prueba para medir la solidez de un pacto que aspira a poner fin a meses de enfrentamiento.

Foto: Amirhosein Khorgooi/ISNA via AP

Tras múltiples tiras y aflojas, Pakistán ha anunciado que Estados Unidos e Irán han alcanzado un acuerdo de paz. Su acercamiento parecía que podía dinamitarse tras el último ataque de Israel sobre el Líbano, pero pronto han llegado las confirmaciones del mismo Donald Trump y desde la República Islámica. La firma será el 19 de junio, en Suiza.

Foto: Amirhosein Khorgooi/ISNA via AP

"El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo. ¡Enhorabuena a todos!". Son las primeras palabras del presidente estadounidense Donald Trump al acuerdo de paz alcanzado a última hora de este domingo con Irán. En un mensaje que acaba de publicar en Truth, su red social, Trump autoriza la apertura inmediata del estrecho de Ormuz... En X, el primer ministro de Pakistán, que ha actuado como mediador entre Estados Unidos e Irán, también ha confirmado el acuerdo.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, cumple este domingo 80 años y va a celebrarlo con un polémico espectáculo multitudinario a los pies de la Casa Blanca. Aprovechando el 250 aniversario de la independencia de EEUU, ha ordenado construir un ring de combate de casi 30 metros de altura y con un coste de 60 millones de dólares. Foto: Andrew Leyden / Zuma Press / Europa Press

No solo Trump. También Pakistán, país mediador, cree que el acuerdo podría firmarse en horas. Teherán lo rebaja a una cuestión de días, aunque ya saca pecho por lo pactado.

Según el ministro de Exteriores iraní, su país recibirá de forma inmediata 24.000 millones de dólares y 300.000 millones más para la reconstrucción. El estrecho de Ormuz seguirá bajo su control y tendrá 30 días para reabrirlo.

Nada que ver con la versión de Washington, que habla de una reapertura automática del tráfico marítimo y de un levantamiento gradual de las sanciones, si Irán destruye su uranio enriquecido. Coinciden, eso sí, en que este Memorando es solo el primer paso, previo a un plazo de 60 días para firmar la paz definitiva.

Aún quedan muchos flecos, como el futuro de los misiles iraníes o su apoyo a Hizbulá. Ajeno a las conversaciones, Israel continúa atacando el sur del Líbano. El fuego cruzado tampoco cesa en Ormuz, donde Estados Unidos ha derribado más drones iraníes que hostigaban a buques comerciales.

Otro signo de que esta vez el acuerdo va en serio es el anuncio del funeral del líder supremo Alí Jamenei, que será del 4 al 9 de julio. Estados Unidos lo mató en febrero, al comienzo de la guerra, pero el régimen no lo ha enterrado aún por temor a que sus enemigos aprovechen para liquidar al resto de la cúpula.

Foto: Kent NISHIMURA/AFP — Trump en el Despacho Oval de la Casa Blanca

La muerte este sábado del líder de Tren de Aragua, conocido como Niño Guerrero, a manos de EE.UU. y en una operación coordinada con Venezuela es una muestra más de la influencia de la Casa Blanca en el país caribeño tras la captura de Nicolás Maduro el pasado mes de enero. "Los terroristas del Tren de Aragua ya no tienen refugio ni en Venezuela ni en ningún otro lugar", ha dicho el presidente estadounidense, Donald Trump.

Casi 40 veces el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado un posible acuerdo de paz con Irán. Esta vez ambas partes afirman estar más cerca de lograrlo que nunca. Además, Pakistán, mediador en las negociaciones, confirma que la firma es inminente. Aunque sus versiones sobre los términos acordados son muy distintas. Según las declaraciones del ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, Irán recibirá una transferencia inmediata de 24.000 millones de dólares, y 300.000 millones más en fondos para la reconstrucción, a cambio de reabrir el Estrecho de Ormuz. Pero Estados Unidos niega ese pacto y asegura que los activos iraníes congelados en el extranjero se desbloquearían por tramos solo si Irán cumple en materia nuclear. En el aire quedaría la cuestión del Líbano y los ataques de Israel, que no participa en el acuerdo; también la producción de misiles de Irán, o su apoyo a Hizbulá y otros grupos armados de la región.

FOTO: AFP

Héctor Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, era el líder y fundador del Tren de Aragua, la organización criminal más poderosa de Venezuela.

Estando preso, convirtió la cárcel de Tocorón en su centro de mando, donde el Estado permitió que hiciera y deshiciera a su antojo. Tras sus muros ordenó construir un zoológico, una piscina y una discoteca. Se escapó dos veces y, en menos de una década, consiguió afianzar toda una estructura criminal por varios países latinoamericanos, una red con miles de miembros.

Secuestros, extorsiones, trata y explotación sexual de mujeres, tráfico de migrantes, ciberdelincuencia... son sólo algunas de las actividades ilegales con las que se lucran.

En los últimos años ha ido extendiendo sus tentáculos a Estados Unidos, que ha designado el Tren de Aragua como "organización terrorista extranjera". También ha llegado a países europeos como España. En 2024, fue detenido en Barcelona el hermano del líder. Pero esta organización criminal no ha logrado echar raíces en Europa.

Foto: Gobierno de Venezuela/EFE — Héctor Guerrero Flores, alias Niño Guerrero

Héctor Guerrero Flores llevaba casi tres años escondido. El líder de la organización criminal Tren de Aragua era uno de los delincuentes más buscados de América.

Estados Unidos le ha matado en una ataque rápido y letal en Venezuela, en el estado de Bolívar y con la cooperación del Gobierno de Caracas.

Apodado Niño Guerrero, estuvo 11 años al frente de esa organización. En 2018 le condenaron a 17 años de cárcel. Estaba en la prisión de Tocorón, pero una redada del Gobierno de Maduro en 2023 hizo que se escapara.

El grupo criminal se dedicaba a la trata de seres humanos, asesinatos, robos. Estados Unidos ofrecía cinco millones de dólares por información para detener a su líder. De hecho, la Administración Trump declaró al Tren de Aragua como organización terrorista y ha perseguido a sus miembros dentro del país.

No solo se expandieron hacia Estados Unidos, también extendieron sus tentáculos en Chile, Perú... en hasta ocho países de América Latina. Y sus redes han llegado hasta España, donde en 2024 detuvieron al hermano del Niño Guerrero.

Foto: Cuenta de Truth Social del presidente de Estados Unidos Donald Trump/AFP PHOTO — Fotograma del ataque mortal contra el líder del Tren de Aragua

Trump ha cerrado las puertas a los migrantes durante su mandato. Ahora que empieza el Mundial, ha prometido abrirlas a más de un millón de aficionados al fútbol, pero no a todos.

La Administración Trump le ha negado la entrada a un árbitro de Somalia, que iba ser el primero de su país en arbitrar un mundial.

Además, el gobierno ha publicado una lista de 39 países que tienen prohibida la entrada y, entre ellos, se encuentran Irán, Costa de Marfil, Haití y Senegal.

Las excepciones con la admisión se harán con los atletas y el staff administrativo de apoyo, pero no con los aficionados. Por ejemplo, los futbolistas iraníes dormirán en México y sólo pisarán Estados Unidos para jugar los partidos.

La afición hispana teme que se hagan redadas en los estadios.

FOTO: Ken Cedeno / AFP