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EE.UU. y Arabia Saudí firman un acuerdo que permite al reino tener un programa nuclear pacífico

  • El Congreso estadounidense dispone de 90 días de sesión para presentar objeciones antes de que entre en vigor
  • El documento autoriza al reino saudí a construir reactores nucleares con tecnología estadounidense y enriquecer uranio
EE.UU. y Arabia Saudí firman un acuerdo que permite al reino tener un programa nuclear pacífico
Bandera de Arabia Saudí junto a la bandera de Estados Unidos Matt Anderson Photography / GETTI IMAGES
RTVE Noticias

Estados Unidos y Arabia Saudí han alcanzado este miércoles un acuerdo sobre energía nuclear civil, según ha anunciado el Departamento de Energía de Estados Unidos el miércoles, que permite al reino construir reactores nucleares con tecnología estadounidense y enriquecer uranio.

El acuerdo se ha estado gestando durante años, tanto durante la primera administración del presidente Donald Trump como durante la del expresidente Joe Biden, y ahora debe ser ratificado por el Congreso estadounidense, que dispone de 90 días de sesión para presentar objeciones antes de que entre en vigor. A diferencia del plan de Biden, el acuerdo actual no incluye un protocolo adicional que permita al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de la ONU realizar inspecciones intrusivas y sin previo aviso.

El pacto se produce en un contexto de tensión con Irán, rival de Arabia Saudí en Oriente Medio, y en medio de los esfuerzos de Washington por limitar las capacidades nucleares de Teherán, que niega buscar desarrollar armas nucleares.

Acuerdo 123

El documento, conocido como "Acuerdo 123", ha sido firmado por el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y su homólogo saudí, Abdulaziz bin Salman, según ha informado en un comunicado el Gobierno estadounidense, que no incluye el texto íntegro del acuerdo, pero asegura que el programa tiene "fines pacíficos" y que está comprometido con la "no proliferación nuclear".

Asimismo, ha indicado que el acuerdo dará a las empresas estadounidenses acceso preferente al sector de la energía nuclear producida en Arabia Saudí. "Pueden tener la certeza de que estos acuerdos cumplen con los más altos estándares de seguridad y no proliferación nuclear, al tiempo que se apoyan en la mejor tecnología nuclear y en los mejores científicos del mundo, desarrollados aquí mismo en Estados Unidos", ha afirmado Wright.

En concreto, defienden que permitirá ampliar las exportaciones de tecnología nuclear estadounidense; crear empleos bien remunerados en Estados Unidos y un crecimiento económico a largo plazo; fortalecer la postura de Washington en materia de energía y seguridad nacional, así como reforzar las normas mundiales de no proliferación y profundizar la asociación estratégica entre ambos países.

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El acuerdo de aproximadamente 30 años para la construcción de reactores AP1000, valorado en decenas de miles de millones de dólares, beneficiaría a Westinghouse, propiedad conjunta de la canadiense Cameco y Brookfield Asset Management. Arabia Saudita ha declarado repetidamente que, si no se asocia con EE. UU., podría hacerlo con China o Rusia, países que tienen estándares de proliferación diferentes.

Medios como The New York Times adelantaron el acuerdo, que, según esas informaciones, permitiría a Riad el enriquecimiento de uranio, yendo más allá de los pactos nucleares convencionales que Washington ha suscrito con otros aliados, como Emiratos Árabes Unidos.

Los peligros de la proliferación en Oriente Medio

Desde que se filtraron los detalles el martes por la noche, algunos legisladores demócratas han criticado el acuerdo y han pedido que el Congreso lo rechace, aunque los republicanos tienen mayoría en ambas cámaras.

El príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman ha declarado repetidamente que no desea que el reino construya un arma nuclear, pero que lo haría si Irán lo hiciera, lo que genera preocupación por una posible proliferación. "Están permitiendo que Arabia Saudí, una nación beligerante y autoritaria, desarrolle tecnologías de armas nucleares mientras inicia una guerra con Irán con el pretexto de impedir que Irán desarrolle una bomba nuclear", ha declarado el senador demócrata Edward Markey.

"Instamos a todos los miembros del Congreso, de ambos partidos, a reconocer los riesgos y a ejercer su poder para rechazar o modificar el acuerdo nuclear propuesto por Trump con Arabia Saudí, a fin de no abrir aún más la puerta a la proliferación nuclear en Oriente Medio", ha declarado Kelsey Davenport, directora de política de no proliferación de la Asociación para el Control de Armas.

Las buenas relaciones con Arabia Saudí

Desde que regresó al poder en 2025, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha impulsado un acercamiento a Arabia Saudí y al príncipe heredero, Mohamed bin Salman, pese a que este fue acusado por la inteligencia estadounidense de estar detrás del asesinato en 2018 del periodista Jamal Khashoggi de The Washington Post.

El reino suní es uno de los principales aliados de Washington en Oriente Medio y ha sido afectado por ataques iraníes en respuesta a la ofensiva estadounidense contra Irán.

Además, los rebeldes hutíes de Yemen han anunciado un bloqueo marítimo en el mar Rojo contra buques saudíes. Esta madrugada aseguran haber atacado dos petroleros que no acataron el bloqueo que están llevando a cabo.