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La Fed mantiene los tipos de interés en Estados Unidos a pesar de la incertidumbre desatada por la guerra en Irán

  • Los tipos se mantienen en una horquilla del 3,50 al 3,75% con nueve votos a favor y tres en contra
  • Trump, que había pedido una rebaja de tipos, aplaude la actuación del presidente de la Fed
La Fed mantiene los tipos de interés
El persidente de la Fed, Kevin Warsh, atiende a los medios de comunicación el pasado mes de junio Europa Press / Li Yuanqing
Inés P. Chávarri

La Reserva Federal (Fed) ha decidido mantener los tipos de interés en Estados Unidos en una horquilla del 3,50% al 3,75%. El gobernador Kevin Warsh ha presidido este miércoles su segunda reunión al frente del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), el órgano de la institución que determina la política monetaria. La entidad ha optado por congelar los tipos a pesar de la incertidumbre desatada por la guerra de Irán, que hoy mismo ha escalado un peldaño más con el ataque conjunto que Arabia Saudí y Estados Unidos han lanzado contra milicias pro iraníes en Irak. Donald Trump, que había pedido una rebaja de tipos, ha aplaudido la actuación del presidente de la Fed frente a los partidarios de una subida.

"La actividad económica se expande a un ritmo sólido a pesar de la elevada incertidumbre, que se debe, en parte, al conflicto en Oriente Medio. El crecimiento de la productividad y la inversión de capital son fuertes. La creación de empleo ha seguido el ritmo de la fuerza laboral y la tasa de desempleo se ha mantenido prácticamente sin cambios", ha explicado la Fed en un comunicado para justificar su posición.

No obstante, la institución ha reconocido que la tasa de inflación, en un 3,5%, "sigue siendo elevada" y se sitúa un punto y medio por encima del objetivo del 2%, "lo que refleja en parte las perturbaciones de la oferta que han provocado aumentos de precios en ciertos sectores, incluido el energético". La Fed tiene dos mandatos, conseguir el pleno empleo y mantener la inflación a raya, de ahí que el FOMC haya incluido en el comunicado su compromiso de que "garantizará la estabilidad de precios", idea en la que ha insistido Warsh en la rueda de prensa posterior.

La decisión de mantener los tipos se ha tomado con nueve votos a favor y tres en contra. Los tres miembros que se han opuesto han defendido la idoneidad de subirlos en 0,25 puntos para, precisamente, combatir la inflación. Ha sido una "riña familiar", según ha definido Warsh. El presidente de la Fed, contrario a dar muchos datos y explicaciones sobre las decisiones adoptadas por la institución, ha remarcado sin embargo que al banco central no le temblará el pulso en el momento en que haya que actuar, en referencia a una posible subida de tipos.

"Comprendo el deseo de contar con las predicciones y comentarios de este Comité, pero necesitamos observar la reacción del mercado", ha explicado Warsh para añadir que "cuando sea necesario y apropiado, no dudaremos en actuar". El banquero ha remarcado que más de cinco años de inflación por encima del 2% "no se pueden revertir en nueve semanas", en referencia al tiempo que lleva al mando de la institución, ni con un solo mes de ligeras caídas en los precios, como sucedió en junio.

Las presiones de Trump

La reunión también ha estado precedida por las presiones de Donald Trump para que la Fed rebaje los tipos. No es la primera vez que el presidente de Estados Unidos intenta influir en la política monetaria de la institución. De hecho, el dirigente republicano libró una sonada batalla contra Jerome Powell, antecesor de Warsh, al que puso el mote de Señor Demasiado Tarde. El Departamento de Justicia llegó a abrir una investigación contra Powell por los sobrecostes de las obras de construcción de la nueva sede del banco central en Washington, aunque finalmente el fiscal retiró los cargos que pesaban contra él.

“Deberíamos tener el tipo de interés más bajo del mundo. No hay ninguna razón para que no lo tengamos”, defendió este martes Trump en declaraciones a los periodistas que viajaban con él en el avión presidencial. El presidente aseguró que una bajada impulsaría el crecimiento económico de Estados Unidos y aliviaría los costes de endeudamiento para empresas, consumidores y el Gobierno federal. Las elecciones de medio mandato, que se celebrarán el próximo mes de noviembre, cada vez están más cerca, y Trump necesita buenas noticias para recuperar puntos en los índices de popularidad

Y aunque finalmente la Fed ha optado por mantener los tipos, Trump ha elogiado el proceder de Warsh y ha censurado el de los partidarios de una subida. "Es un tipo brillante", ha asegurado en el Despacho Oval. "Se que le encantaría ver tasas de interés más bajas, pero tiene una junta directiva que es política y que quiere mantener las tasas altas. Pero superaremos esto", ha señalado.

Para la mayoría del FOMC han tenido más peso los buenos datos de empleo que Estados Unidos registró en junio y las cifras altas de inversión que la amenaza de un repunte de los precios por un petróleo otra vez disparado. El paro cayó a un 4,2% y aunque la creación de empleo se ralentizó respecto a mayo, este ha sido uno de los asideros a los que ha decidido agarrarse la Fed. No obstante, todo hace indicar que antes de que acabe el año, la Reserva Federal se verá obligada a acordar una subida. Esta es la previsión con la que trabajan los mercados, que consideran inevitable una medida así si no se estabiliza de una vez por todas el estrecho de Ormuz y el flujo de petróleo se recupera.