Los últimos migrantes salen de El Guano: ya no hay cabañas en la costa a 48 horas de la visita real a Ceuta
- Los migrantes han salido en once autobuses con dirección a Jefatura de Policía, Loma Colmenar y el CATE
- Las máquinas borran los restos del campamento mientras algunos huyen hacia los montes de la ciudad
A toda velocidad. Entre el polvo de las palas excavadoras y el destello de las sirenas policiales, Ceuta se ha amanecido este domingo soleado de otoño con el ruido de los camiones, las palas y las sirenas del servicio de limpieza municipal. En Ceuta han entrado las prisas por borrar en tiempo récord las huellas de dos meses de crisis.
En la playa de El Guano, la última franja de arena donde aún quedaban en pie decenas de cabañas improvisadas y chabolas, el operativo final ha arrancado de madrugada con un despliegue masivo y sin margen para la pausa.
En el taxi de Mohamed
Bajar hasta la línea de costa no era tarea fácil esta mañana. Mohamed, al volante de su taxi, ha enfilado una calle empinada sin dudarlo un segundo, dejándose los bajos del coche contra el asfalto con tal de esquivar el primer control policial que bloqueaba el acceso.
En el segundo filtro, instalado a la altura de la playa del Trampolín, los agentes de la Policía Nacional nos dan el alto y me piden la credencial de prensa. Allí se queda Mohamed guardando el taxi.
La policía local ha cortado el tramo de la carretera de Benzú que da acceso a la playa de El Guano. S. RIESCO
A partir de ese punto toca apretar el paso bajo el sol. Recorro a pie los aproximadamente 500 metros que separan Trampolín de la playa de El Guano. Al llegar, la imagen impresiona: decenas de furgones de la Unidad de Intervención Policial (UIP) custodian el perímetro junto a otro cordón policial que impide la entrada a los medios de comunicación. Es el "espacio reservado a prensa" que me acaban de indicar los policías que no han dejado pasar a Mohamed.
Saludo a Juan Coca, el compañero de RNE que ha cubierto la crisis migratoria desde el inicio y que lleva desde las seis de la mañana contando cómo desalojan esta última playa.
Camiones y palas limpian la playa de El Guano. JUAN COCA
Al otro lado del precinto, las máquinas de limpieza trabajan a destajo acabando de tirar las últimas cabañas. Las palas engullen los restos de una vida provisional de esperanza en camiones de carga que no dejan de entrar y salir.
Juan Coca, testigo directo en RNE
Desde primera hora de la mañana, nuestro compañero Juan Coca lo ha estado contando en directo para RNE. Ha sido de los pocos periodistas que ha podido seguir el desalojo completo desde el minuto uno, documentando incluso cómo algunos migrantes decidían huir ladera arriba hacia el monte para evitar ser filiados por las fuerzas de seguridad.
Algunos migrantes han huido hacia el monte evitando los controles policiales. JUAN COCA
Con el dinamismo y la urgencia del directo en la radio, Juan relata a pie de playa cómo se evaporaba el asentamiento en cuestión de minutos: “Aún queda, pero en menos de una hora han vaciado prácticamente el campamento. Algunos grupos están sentados esperando al autobús que acaba de llegar, pero ya fuera de la playa del Guano, al otro lado de la carretera...”. Poco después, constata el ritmo frenético de los trabajos: “Aquí, en lo que hasta hace una hora era un campamento, ya solo quedan los restos”. Y ha documentado el momento.
Uno de los momentos del desalojo de inmigrantes en la playa de El Guano. JUAN COCA
Juan ha visto salir uno a uno los once autobuses movilizados para la evacuación, una flota combinada entre vehículos tintados y autobuses urbanos. En ellos se ha trasladado a los migrantes hacia el entorno de Loma Colmenar y el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE).
Llego a El Guano casi a la vez que el último autobús, el undécimo. Echamos cuentas y calculamos que han trasladado en torno a medio millar de personas, entre 500 y 550 migrantes. Sobre la marcha, Juan Coca precisa los detalles clave del reparto: “Los mayores de edad, camino al centro de atención temporal... Los menores, a la Jefatura de la Policía, para pasar a disposición de la Ciudad Autónoma”.
Uno de los once autobuses con migrantes procedentes de la playa de El Guano camino de Loma Colmenar. S. RIESCO
El rey verá las playas limpias
Con la salida del último autobús y la retirada acelerada de las estructuras, las playas de Ceuta vuelven a quedar completamente despejadas, tal y como estaban antes del 30 de julio, sin nadie viviendo sobre la arena. Una evacuación total que coincide de lleno con las primeras lluvias y los primeros fríos del otoño y, muy especialmente, con la inminente llegada de los reyes Felipe VI y Letizia en su esperada e histórica visita a la ciudad.
A escasos metros de la playa, a las puertas de un café donde desayunan a toda prisa los trabajadores de la limpieza que acumulan horas extras estos días, Badir comenta la escena con una mezcla de ironía y resignación: “Dicen que el rey no manda, pero desde que dijo que iba a venir han arreglado unas cuantas de cosas”. En la orilla ya no queda nadie.