Enlaces accesibilidad

Las mujeres que sostienen el campo: el reto pendiente de la igualdad en el sector primario español

  • El Año Internacional de la Agricultora 2026 reconoce la aportación de las mujeres al desarrollo rural
  • Acceso a la propiedad, titularidad compartida, liderazgo y relevo generacional; sus grandes desafíos

Monte Orodea, ganadera, con su rebaño de vacas retintas en El Pedroso (Sevilla)
Monte Orodea, ganadera, con su rebaño de vacas retintas en El Pedroso (Sevilla) Ganaderas en Red
ANTÓN HOMBRADOS

Sin mujeres no hay futuro para el campo. Su trabajo es fundamental para la producción de alimentos, el relevo generacional y la vida en las zonas rurales. Con motivo del Día Mundial de la Agricultura - este 9 de septiembre -, del Año Internacional de la Agricultora y del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores en 2026, la ONU y la FAO quieren visibilizar a las agricultoras, ganaderas, pastoras, apicultoras y productoras agroalimentarias.

Todas ellas desempeñan un papel esencial para garantizar la alimentación, la sostenibilidad de las explotaciones y para fijar población en territorios afectados por el abandono y el éxodo a las ciudades. Pero al mismo tiempo, siguen enfrentándose a grandes desigualdades en el acceso a la propiedad agraria, la financiación, la tecnología o los espacios de decisión.

Las mujeres participan hoy en prácticamente todos los ámbitos del sector agroalimentario. Trabajan en explotaciones agrícolas y ganaderas, gestionan colmenares, elaboran queso, aceite, vino o conservas, lideran cooperativas y desarrollan proyectos ligados a la transformación y comercialización de alimentos. Además de producir alimentos, sostienen buena parte de la actividad económica y social del medio rural.

Agricultora recogiendo tomate. Horticultura bajo plástico en Almería.

Agricultora recogiendo tomate. Horticultura bajo plástico en Almería. Joaquín Terán / UPA

Una presencia creciente, pero todavía lejos de la igualdad

La participación femenina en el sector agrario español ha aumentado de forma notable en las últimas décadas. Según datos del Ministerio de Agricultura, las mujeres representan actualmente el 26,3% de la población activa agraria, lo que equivale a unas 247.000 profesionales entre agricultoras, ganaderas y trabajadoras del sector.

Sin embargo, la incorporación de más mujeres al sector no se ha traducido automáticamente en una mayor presencia en la propiedad ni en los órganos de decisión. Según datos del INE recogidos por RTVE, solo el 30% de las personas titulares de explotaciones agrarias son mujeres.

En opinión de Teresa López, presidenta de la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR), los progresos son evidentes, pero insuficientes. "Hemos avanzado muchísimo en sensibilización, visibilización e incorporación de la mirada de las mujeres al discurso público, pero trasladar esos avances a la vida diaria de las agricultoras, las ganaderas y las mujeres rurales sigue siendo mucho más complicado", explica a RTVE Noticias.

Además, las explotaciones gestionadas por mujeres suelen tener una menor dimensión económica. Generan, de media, menos volumen de negocio y disponen de menos capacidad para invertir, modernizarse o ampliar su actividad.

"Las explotaciones de las mujeres son más pequeñas, tienen más dificultades para acceder a crédito, a la formación, a la tecnología. Y todo eso no es porque las mujeres agricultoras y ganaderas lo hayan elegido, sino porque vivimos en una sociedad patriarcal", apunta la presidenta de FADEMUR. A ello se añade el peso que siguen teniendo los cuidados familiares. "Cuando los servicios públicos no están, somos las mujeres quienes terminamos asumiendo los cuidados", lamenta.

El Año Internacional de la Agricultora y el Año Internacional del Pastoreo

El Año Internacional de la Agricultora coincide en 2026 con el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores, proclamado por la ONU para destacar la contribución del pastoreo y la ganadería extensiva a la conservación de los ecosistemas, la biodiversidad y la producción sostenible de alimentos.

Dentro del sector primario, las mujeres pastoras son uno de los perfiles más invisibilizados. Aunque históricamente su trabajo ha quedado relegado a un segundo plano, participan en todas las tareas vinculadas a la ganadería extensiva: manejo de rebaños, gestión de explotaciones, comercialización de productos, conservación de razas autóctonas, prevención de incendios gracias al aprovechamiento de los pastos y preservación de conocimientos tradicionales que se han transmitido durante generaciones.

Almudena, pastora de un rebaño de ovejas castellanas en Argañín (Zamora)

Almudena, pastora de un rebaño de ovejas castellanas en Argañín (Zamora) Ganaderas en Red

Acceso a la tierra, liderazgo y reconocimiento

Las organizaciones de mujeres rurales llevan años reclamando medidas que permitan superar las barreras que aún persisten. La FAO señala que las mujeres siguen teniendo más dificultades para acceder a la propiedad agraria, el crédito, la formación técnica, la innovación y los espacios donde se toman decisiones.

En España, asociaciones como FADEMUR, AFAMMER o Ganaderas en Red reclaman una mayor representación femenina en cooperativas, organizaciones profesionales agrarias y órganos directivos, donde la presencia de mujeres continúa siendo inferior a la que correspondería por su peso real en el sector.

Las reflexiones recogidas por RTVE Noticias han sido compartidas por varias integrantes de Ganaderas en Red, una plataforma que reúne a unas 200 profesionales de la ganadería extensiva de toda España: Ainhoa López Larrauri, de La Granada de Riotinto (Huelva); Esther Ferrero, de Guadalix de la Sierra (Madrid); Monte Orodea, de El Pedroso (Sevilla); Leire Ayala, de Ziortza-Bolibar (Bizkaia); y Soledad Magán, de la provincia de Cuenca.

Pese a desarrollar su actividad en territorios muy diferentes, todas coinciden en denunciar una realidad histórica: "Tradicionalmente se ha inscrito a las mujeres ganaderas como ayuda familiar, no como titulares, sin cotizar y sin reconocimiento profesional diferenciado", explican a RTVE Noticias. Por ello, consideran imprescindible avanzar hacia "una igualdad real, no simbólica".

Aunque la presencia femenina en cooperativas, asociaciones y organizaciones agrarias ha aumentado en los últimos años, las mujeres siguen siendo minoría en muchos órganos de dirección. "Si no estamos en las organizaciones y en los órganos de decisión, nuestras necesidades y propuestas no se van a defender", sostienen la presidenta de FADEMUR. Una reivindicación que comparten las Ganaderas en Red, que además reclaman que haya mayor relevo y participación para evitar que el peso de la representación recaiga siempre sobre las mismas personas.

La asignatura pendiente de la titularidad compartida

La Ley de Titularidad Compartida de las Explotaciones Agrarias fue aprobada en 2011 para reconocer legalmente el trabajo de muchas mujeres que participaban en explotaciones familiares sin figurar como titulares ni beneficiarse plenamente de los derechos asociados a esa condición. Para FADEMUR, "la promulgación de la ley fue un avance determinante que nos ha colocado en la vanguardia de Europa". No obstante, su implantación sigue siendo reducida. Según los datos del Registro de Titularidad Compartida (RETICOM), apenas 1.551 mujeres se habían acogido en 2025 a esta figura, equivalente al 0,6% de las mujeres activas en el sector agrario.

Teresa López lamenta que muchas agricultoras siguen encontrando dificultades administrativas: "Todas y cada una de las mujeres que han conseguido darse de alta en titularidad compartida realmente han superado una carrera de obstáculos". Y denuncia que, "todavía hoy, cuando acudes a informarte a muchas oficinas agrarias en las comarcas, cuando les hablas de titularidad compartida, te suelen reconducir hacia otro tipo de sociedades civiles que les resultan más sencillas o que conocen mejor".

FADEMUR reclama simplificar los trámites mediante una ventanilla única y propone que aquellas explotaciones en las que trabajan y cotizan dos personas pero solo figura un titular, puedan incorporarse de oficio al régimen de titularidad compartida.

Agricultora recogiendo cereza en el Valle del Jerte (Cáceres)

Agricultora recogiendo cereza en el Valle del Jerte (Cáceres) Joaquín Terán / UPA

Costes, burocracia y falta de servicios

Las integrantes de Ganaderas en Red coinciden en que a los problemas tradicionales del sector se suman los elevados costes de instalación, el acceso a la tierra, la burocracia, la falta de mano de obra y la escasez de servicios básicos en el medio rural.

"La despoblación no se frena únicamente ayudando a crear una ganadería; se frena creando pueblos donde una familia quiera quedarse a vivir", afirman. En su opinión, para favorecer el relevo generacional son necesarios más servicios de proximidad, como escuelas infantiles, centros de día para mayores, transporte público, atención sanitaria o sistemas de sustitución que permitan disfrutar de vacaciones o bajas por maternidad en condiciones reales. Además, reclaman medidas de conciliación que faciliten compatibilizar la actividad ganadera con la vida familiar.

Teresa López, de FADEMUR, reivindica también un mejor acceso a la digitalización y medidas contra la violencia de género. En este sentido, incide en que "la violencia machista es un problema que existe en los pueblos igual que en las ciudades, con la diferencia de que cuanto más aislada estás, más difícil es acceder a los recursos".

Ainhoa López Larrauri, ganadera, con un rebaño de cabras de raza Florida, en su explotación de La Granada de Riotinto (Huelva)

Ainhoa López Larrauri, ganadera, con un rebaño de cabras de raza Florida, en su explotación de La Granada de Riotinto (Huelva) Ainhoa López Larrauri

El relevo generacional tiene rostro de mujer

La incorporación de jóvenes constituye uno de los mayores desafíos del sector agrario español. Administraciones y organizaciones rurales coinciden en que el futuro de muchas explotaciones dependerá de la capacidad para atraer a nuevas generaciones y, especialmente, a más mujeres.

La futura Ley de Agricultura Familiar incorporará una perspectiva de género para reforzar su papel dentro del sector. Para FADEMUR, esta norma es fundamental para proteger un modelo que, además de producir alimentos, contribuye a fijar población, crear empleo y vertebrar el territorio. "No va a haber relevo generacional ni futuro en el mundo rural si a las mujeres no se nos incorpora", advierte López.

Las organizaciones rurales insisten en que para lograrlo no basta con incentivar nuevas incorporaciones. También es necesario garantizar explotaciones rentables y pueblos con servicios suficientes para desarrollar proyectos de vida atractivos.

Una cuestión de igualdad, pero también de futuro

La FAO recuerda que las mujeres representaban en 2021 el 41% de la mano de obra agroalimentaria mundial, aunque continúan enfrentándose a mayores barreras para acceder a recursos y oportunidades.

Las integrantes de Ganaderas en Red recuerdan que la ganadería extensiva aporta mucho más que alimentos. Contribuye a conservar la biodiversidad, prevenir incendios, mantener el paisaje y sostener la vida en los pueblos.

Entre los avances de los últimos años, Teresa López destaca también la reforma de la Política Agraria Común (PAC). "Logramos que la PAC, por primera vez, incorporara la perspectiva de género", afirma. No obstante, reclama profundizar en esta línea durante las próximas negociaciones europeas para reducir las brechas que siguen existiendo entre hombres y mujeres en el sector.

Garantizar el futuro del campo no pasa únicamente por aumentar la presencia de mujeres en la agricultura y la ganadería. También por eliminar las barreras que todavía limitan su acceso a la tierra, la financiación, la tecnología y los espacios de decisión. El reto es una cuestión de igualdad, pero también de sostenibilidad, cohesión territorial y seguridad alimentaria para que el mundo rural tenga más oportunidades de seguir vivo. Teresa lo resume de esta manera: "Ser mujer, vivir en un pueblo y dedicarse a la agricultura tiene que ser una opción de vida libre y con futuro".