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Las voces de todas

Las agricultoras reclaman su lugar y más oportunidades en el campo: "La igualdad no puede depender del código postal"

  • El 30% de las personas que tienen explotaciones agrarias en propiedad son mujeres, según el INE
  • Sus tierras son más pequeñas y tienen más dificultades para acceder a financiación y tecnologías, según las expertas
Las agricultoras siembran la lucha por la igualdad
Una mujer conduce un tractor. GETTY IMAGES

Begoña es viticultora y bodeguera en La Rioja, donde lleva una década elaborando vino. "Mi padre se jubiló y retomé la explotación porque sentía que, si no la cogía yo, se perdía", cuenta a RTVE. Durante estos años, su trabajo ha abarcado las tareas del campo, la bodega, el papeleo y, además, el cuidado de sus dos hijos: "Soy autónoma y al final lo he sacado todo adelante dedicándole muchas horas diarias".

Reconoce que todavía ve a pocas mujeres en su gremio, aunque cree que el número ha ido aumentando con los años. En su caso, dar los primeros pasos en el campo fue más fácil que en la bodega: "Como no conocía el sector del vino, me he visto algo más perdida porque no siempre me han valorado y en el mercado pensaban que detrás de mi marca había un hombre, no una mujer". Ahora, con diez años de trayectoria a su espalda, cree que el sector valora su trabajo.

En España hay 197.400 trabajadoras dedicadas a la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca. Representan concretamente el 25,3% de las 780.700 personas ocupadas en estas actividades, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) del cuarto trimestre de 2025, por lo que son un músculo fundamental para la economía del sector primario del país.

Con esta idea, Naciones Unidas ha declarado este 2026 como el Año Internacional de la Agricultora. Busca resaltar su papel, a pesar de que muchas veces está infravalorado, y denunciar las desigualdades que sufren, como unas condiciones laborales más precarias, empleos irregulares, salarios bajos y limitaciones para acceder a tierras, créditos financieros, formación o tecnologías.

Ellas tienen menos explotaciones y, además, son más pequeñas

En España, según el INE, el 30% de las personas que tienen explotaciones agrarias en propiedad son mujeres. "Además, sus tierras son más pequeñas y su dimensión económica es un 40% menor que las de los hombres, lo que compromete su rentabilidad", explica a RTVE Noticias Teresa López, presidenta de la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR). Todo viene condicionado por vivir en zonas con menor acceso a los servicios y donde la tarea de los cuidados recae con más peso sobre ellas, de forma que la conciliación entre familia y trabajo se complica aún más.

Esto es algo que ha sentido en su piel Ángela, gerente general de una empresa extremeña que produce aceite de oliva ecológico. Pertenece a una saga familiar dedicada al sector olivarero y donde su madre y su abuela tuvieron un ímpetu emprendedor. "Me transmitieron el conocimiento y la fuerza que tengo, pero es cierto que en los medios rurales las mujeres somos menos visibles". En su opinión, la formación y el apoyo de las administraciones públicas son la clave para visibilizarlas: "Lo necesitamos para tener más voz porque, a día de hoy, muchos hombres tienen su trabajo y su vida familiar, pero la carga mayor la llevamos nosotras".

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Ley de titularidad compartida y más mujeres en los órganos de decisión

La presidenta de FADEMUR cree que para valorar a estas profesionales hay que acelerar la implantación real, más allá del papel, de la ley de titularidad compartida de las explotaciones agrarias, una norma de 2011. Concretamente, quieren que se reconozca el trabajo y los derechos de las mujeres que trabajan tierras donde solamente su marido u otro familiar figura como titular. "Si una pareja gestiona conjuntamente una explotación y ambos tienen las mismas obligaciones, queremos que los dos aparezcan en los papeles y figuren como beneficiarios", comenta.

Otro de los retos pendientes es revertir la infrarrepresentación femenina en los órganos donde se toman las decisiones políticas. Tras las últimas elecciones autonómicas de 2023, la radiografía es clara: alrededor del 23% de ayuntamientos españoles está gobernado por una mujer, una cifra lejos de la paridad. Además, "cuanto más pequeño es el municipio, más barrera de representación política existe", explica a RTVE Noticias Carmen Quintanilla, presidenta de la Confederación Nacional de Federación y Asociaciones de Familias y Mujeres del Medio Rural (AFAMMER).

En definitiva, ambas expertas ven imprescindible corregir estas brechas con políticas que no solo benefician a las agricultoras, sino también a las 3,7 millones de mujeres que viven en el mundo rural y se dedican a otros ámbitos, como las profesoras, farmacéuticas o artesanas. También consideran que la mejora de la conectividad y los servicios no solo las beneficia a ellas, sino a toda la sociedad en su conjunto. "La igualdad no puede depender del código postal", remarca la presidenta de AFAMMER, que pone el foco en las mujeres mayores rurales, que sufren "una triple desigualdad por su género, ser mayor y vivir en el campo, y tienen mayor riesgo de dependencia".

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Tres de cada diez víctimas de violencia machista en 2025 vivían en el medio rural

El máximo exponente de la desigualdad contra las mujeres, la violencia machista, también sigue siendo una tarea pendiente en las zonas rurales. Como recuerda la presidenta de AFAMMER, "cuanto más pequeño es el pueblo, menos denuncias hay", y esto acaba traduciéndose en duras cifras.

El 33% de las víctimas de violencia de género en 2025 vivían en municipios de menos de 20.000 habitantes, según datos de FADEMUR [ver PDF]. Además, su presidenta advierte que la evolución de 2026 es aún más preocupante: de las diez mujeres asesinadas en lo que va de año por sus parejas o exparejas, cuatro residían en estos municipios pequeños. "Son datos alarmantes", incide, y exige políticas para frenar esta tendencia: "No podemos esperar más, necesitamos activar ya las medidas concretas para las mujeres rurales aprobadas en el Pacto de Estado contra la violencia machista".