Bruselas propone una ley europea con limitaciones al alquiler turístico y a la compra de segundas viviendas
- Plantea una metodología común y exige que se justifiquen la necesidad y proporcionalidad de las medidas
- Considera que la crisis está debilitando la competitividad europea al limitar la movilidad laboral y educativa
La Comisión Europea ha presentado este miércoles una ley de vivienda asequible, que facilita la acción de las ciudades, regiones y Estados para limitar el alquiler de pisos turísticos y la compra de segundas residencias ante el encarecimiento y la falta de oferta.
"Algunos Estados miembros ya han adoptado medidas para aliviar dichas presiones, pero se han enfrentado a impugnaciones jurídicas sobre la compatibilidad con el Derecho de la UE", justifica Bruselas en su nota de prensa, en la que explica que el objetivo es aportar "claridad", "previsibilidad" y "seguridad jurídica" a los Estados miembros.
La misma presidenta Ursula von der Leyen ha subrayado la "preocupación" en la Unión Europea ante la "crisis de la vivienda", que ya está limitando la movilidad laboral y educativa, debilita la competitividad europea y se agrava en ciudades y "destinos turísticos populares", como consecuencia del uso de las casas y apartamentos para usos diferentes al residencial.
De momento, se trata de una propuesta que se traslada al Parlamento Europeo y al Consejo, siguiendo con el procedimiento habitual entre los Veintisiete.
Una metodología común a los Veintisiete
El objetivo de la ley europea de vivienda asequible es establecer el primer marco común y evaluar las medidas puestas en marcha, pero siempre deja en manos de los gobiernos nacionales, regionales o locales la decisión de actuar o no y qué medidas adoptar.
Para ello, plantea una metodología común para identificar las "zonas con dificultades de acceso a la vivienda" y exige que las autoridades justifiquen la utilidad de las medidas, que deben ser "específicas, necesarias y proporcionadas".
Por ejemplo, para limitar los alquileres de corta duración o las viviendas desocupadas, las autoridades deberán demostrar cómo han contribuido estas a las presiones locales en el mercado. Además, precisa el comunicado, la intervención en el mercado debe centrarse específicamente en aquellas actividades que reduzcan el parque de viviendas disponibles para los usos residenciales a largo plazo.
Segundas viviendas o desocupadas
En cuanto a las políticas que afectan a las segundas residencias o viviendas desocupadas durante mucho tiempo, Bruselas asegura que su ley plantea un marco más claro y explicita que las medidas no podrán aplicarse con carácter retroactivo, que deberán contar con un tiempo transitorio para su aplicación definitiva y tener en cuenta los periodos en los que está justificado o es razonable que una casa esté desocupada.
"Los propietarios y los anfitriones estarán protegidos frente a restricciones injustificadas o excesivas: las medidas deben ser específicas y proporcionadas, deben respetarse los derechos de propiedad y deben centrarse en aquellas actividades que contribuyan de forma demostrable a la presión sobre el mercado inmobiliario, en lugar de ser restricciones generales o arbitrarias", señala la Comisión Europea en una página web con preguntas y respuestas de interés para la ciudadanía.