Ceuta, al límite: comercios cerrados, miedo en las calles y un dispositivo de seguridad sobrepasado
- Más de 50.000 migrantes han entrado de forma ilegal en medio de una crisis que deja ya 57 muertos
- Directo: sigue la última hora de la crisis migratoria desatada por la entrada de miles de migrantes en Ceuta
Ceuta se encuentra al límite debido a la llegada de decenas de miles de migrantes desde Marruecos. Sobre el terreno, la sensación es la de una ciudad sometida a una presión sin precedentes: calles abarrotadas, comercios cerrados por precaución, vecinos que reconocen sentir miedo y un amplio despliegue policial y militar que sin embargo no da abasto.
El flujo de migrantes no ha cesado durante toda la noche, mientras otros han emprendido ya el camino de regreso a Marruecos por el mismo espigón fronterizo por el que entraron. Sin embargo, a primera hora de este viernes han continuando entrando pequeños grupos, tanto a nado como a pie. Las estimaciones del Ministerio de Interior apuntan a que más de 50.000 personas habrían cruzado la frontera desde el jueves, de las que más de 48.000 ya habrían retornado a Marruecos, en una situación que supera ampliamente a la de la crisis migratoria vivida en Ceuta en 2021.
La gravedad ha llevado al Gobierno a desplegar al Ejército para reforzar el dispositivo de seguridad junto a la Guardia Civil. La Policía Nacional y la Policía Local permanecen desplegadas desde primera hora de este viernes por distintos puntos de la ciudad para desalojar a los migrantes del centro y prevenir robos o altercados. El aspecto del paso fronterizo del Tarajal también ha cambiado por completo respecto al jueves, con una fuerte presencia militar en las inmediaciones de la aduana. Mientras, el balance de pérdidas humanas continúa agravándose, con al menos 57 muertos desde el jueves.
La imagen actual de las calles ceutíes es estremecedora, en palabras de sus propios vecinos. Muchos de los migrantes han llegado únicamente con ropa de baño, sin alimentos ni dinero, y permanecen deambulando por la ciudad. "Es como un apocalipsis. Mareas de gente por todos los lados. Se pierde la vista de la gente deambulando", expone a RTVE Noticias José Carlos Lara, propietario de un negocio de rotulación situado a unos 800 metros de la frontera. Este ceutí asegura que "no hay capacidad" para gestionar la situación y relata escenas de personas durmiendo en la calle o aseándose en fuentes públicas. También sostiene que numerosos comercios, especialmente de alimentación, permanecen cerrados por temor a saqueos y robos motivados por la falta de alimentos.
Situación "desbordada" en el hospital de la ciudad
Susana Ascaso, médico del servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta, describe una situación sanitaria "desbordada". Según explica, al hospital están llegando "oleadas de personas" con cuadros muy diversos: desde ahogamientos e hipotermias hasta heridas abiertas, fracturas graves y luxaciones de hombro. "Viene gente que llega a nado y no sabe nadar, por lo que aparecen con ahogamiento, hipotermia y heridas graves que se hacen en las rocas", señala, y añade que muchas personas aprovechan la niebla nocturna para intentar alcanzar la costa sin ser vistas, lo que agrava las consecuencias físicas de la travesía. "Estamos desbordados, con avalanchas de gente viniendo sin parar, familias enteras, niños y embarazadas. Vienen de diez en diez", resume.
Ascaso asegura que la presión asistencial se ha trasladado también al conjunto de la ciudad. "Es horroroso, una masificación brutal", afirma. Según su testimonio, la población local ha optado por permanecer en sus casas y "no hay nadie en la calle salvo quien tiene que salir". La médico habla de un "desastre económico y humano" y lamenta la falta de perspectivas para resolver la crisis: "Esta situación deja mucho que desear y no se ve solución".
Ángel —nombre ficticio, ya que ha solicitado mantener el anonimato— es otro profesional ceutí vinculado al sector sanitario que este viernes ha acudido a su clínica, a pesar de la incertidumbre que reina en la ciudad. Según explica a RTVE Noticias, muchos pacientes han cancelado sus citas y buena parte de sus compañeros han optado por no acudir a su puesto de trabajo. "Estoy solo porque soy el único que se ha atrevido a venir", relata. En las calles, describe escenas de gran confusión entre los migrantes: "Hay muchos que van descalzos, sin camiseta... Las calles están llenas, van como pollos sin cabeza, desorientados". También asegura que una voluntaria de Cruz Roja "ha tenido que custodiar los cadáveres de niños muertos para que no les pisen", una imagen que reflejaría la crudeza extrema de la situación.
En cuanto al clima de tensión en la ciudad, Ángel sostiene que, desde su experiencia personal, solo ha visto "violencia por parte de los ceutíes, sobre todo, hacia los musulmanes". Asimismo, considera que la convocatoria de manifestaciones en el contexto actual no contribuiría a aliviar la crisis. "Salir a las calles para manifestarse es un error en estos momentos, porque lo único que se va a conseguir es que las fuerzas de seguridad se agobien más todavía", opina.
"Esto es un sálvese quien pueda"
Los testimonios de comerciantes y vecinos describen el profundo caos que se ha instalado en la ciudad. El propietario de un restaurante del centro, que prefiere mantener el anonimato, resume así el ambiente: "Negocios cerrados. Tiendas cerradas porque si abres un negocio, te lo invaden... Estamos asustados. La calle está masificada. No hay medidas. Esto es un sálvese quien pueda. No nos dan ayuda".
Sebastián Antón, trabajador de un pequeño supermercado del centro, explica que el establecimiento apenas ha podido permanecer abierto hora y media este viernes. "Abrimos a las 9:00 y tuvimos que cerrar a las 10:30 por seguridad. Éramos el único supermercado abierto y había muchísima gente que quería entrar". Aclara, en todo caso, que no se produjeron incidentes dentro del local: "Venían a comprar y pagaban". Aunque, según relata, la situación se está agravando con el paso de las horas, y nota que ya ha cambiado respecto al día anterior. "Muchos llevan tiempo sin dormir, tienen hambre y están empezando a pedir comida. Están nerviosos".
Una agitación que también se ha extendido entre los ceutíes. "La gente no está saliendo de sus casas, solo para comprar comida y volver. Hay mucha incertidumbre", asegura Antón, que incluso compara algunas escenas con las vividas durante la pandemia: "Están comprando muchísima comida para llenar la despensa como si fuera a pasar algo".
La trabajadora de otro supermercado, que prefiere mantener el anonimato, cuenta cómo llevan cerrados desde el jueves a las 15:00 horas, ya que les llegó el rumor de que "en el Mercadona había habido una avalancha". "Ni aunque se quisiera repartir la compra online a la gente se podría, porque ni se puede andar por la calle", describe. "Estoy asustada. Esto es para verlo, para vivirlo", reconoce a RTVE Noticias.
"Esta situación es peor que la de 2021", continúa, y se pregunta "¿Por qué tardan tanto?". "Estamos esperando una solución (...) Si hubieran cortado la frontera antes, no habrían entrado tantos".
Sentimientos encontrados
Desde una farmacia del centro de la ciudad, su responsable reconoce a RTVE Noticias que este viernes el trayecto habitual hasta el trabajo se ha duplicado por la saturación de las principales calles. "Tengo sentimientos encontrados. Mucha incertidumbre y miedo por la oleada de gente, pero, a la vez, pena porque vienen, te piden el teléfono para llamar a su familia y las conversaciones te remueven", declara.
Al otro lado de la frontera, en Marruecos, la tensión tampoco remite. El centro de Fnideq (Castillejos) permanece lleno de jóvenes que han intentado cruzar a Ceuta o esperan hacerlo en las próximas horas. Durante las últimas horas, muchos han adquirido flotadores en la antigua medina con la intención de lanzarse al mar para alcanzar territorio español.
*Claudia Reinares Juez es alumna del Doble Grado en Periodismo y Humanidades en la Universidad Carlos III de Madrid. Andrea Ventura, jefa de Nacional de la web, ha supervisado la elaboración completa de este texto.