Consumo excluirá los ultraprocesados y las bebidas con azúcares de los desayunos y meriendas en los colegios
- Se incorpora por primera vez una regulación específica sobre la composición de estas dos comidas
- Se busca una dieta equilibrada a base de fruta fresca, cereales integrales y lácteos sin azúcar
Desayunos y meriendas variados y equilibrados a base de fruta fresca, cereales integrales, lácteos sin azúcar añadido, aceite de oliva virgen y proteína, incluida la vegetal. Es el objetivo del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, que va a incorporar por primera vez una regulación específica sobre la composición de estas dos comidas en los centros educativos, bien sea directamente en el centro o a través de empresas que presten ese servicio.
Así, quedarán excluidos aquellos alimentos que no cumplan con los criterios nutricionales por ración establecidos en el Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles, es decir, los popularmente conocidos como ultraprocesados, caracterizados por un peor perfil nutricional como bollería, galletas, snacks salados, precocinados, postres y bebidas azucaradas o edulcoradas.
Estas medidas se incluirán en el Real Decreto para garantizar una alimentación saludable en hospitales y residencias, además de otros centros públicos y centros privados para personas dependientes o con necesidades especiales, sobre el que el ministerio de Consumo lleva tiempo trabajando en colaboración con el ministerio de Sanidad.
Esta norma sigue la estela del Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles que aprobó el Gobierno en 2025, con el fin de garantizar que todos los niños y niñas tengan cinco comidas saludables a la semana en los centros escolares.
El desayuno o merienda debe ser variado y completo en cuanto a su composición, así como adaptado a las circunstancias particulares de salud y debe tener, al menos, tres grupos de alimentos entre los siguientes:
- Frutas frescas, preferentemente enteras y de temporada.
- Cereales integrales, como pan integral, copos de avena o similares.
- Productos lácteos, sin azúcares añadidos y con bajo contenido en sal.
- Grasas saludables, como aceite de oliva virgen.
- Bebidas, como agua, leche, infusiones, zumos de frutas o bebidas vegetales sin azúcares añadidos.
- Alimentos proteicos, incluyendo de origen vegetal.
En cuanto a la merienda, se priorizará el consumo de fruta fresca, pequeños bocadillos elaborados con pan integral, leche y productos lácteos sin azúcar añadido y bajo contenido en sal.
En ambas comidas se evitarán los alimentos y bebidas con un alto contenido en ácidos grasos saturados, ácidos grasos trans, sal y azúcares.
Además, se incluirán medidas para la reducción de desechos contaminantes, mediante la reducción del uso de envases y vajillas de plástico, tanto en el proceso de elaboración, como en el envasado y servicio, fomentando la utilización de materiales más sostenibles.