Enlaces accesibilidad

Obesidad, segundo factor de riesgo evitable para el cáncer y posible causa del aumento de casos jóvenes

  • España superará por primera vez los 300.000 nuevos casos de cáncer en este 2026
  • Se estima que más de 8.000 se diagnosticarán a jóvenes adultos de entre 20 y 39 años
Más del 55% de la población adulta tiene exceso de peso
Más del 55% de la población adulta tiene exceso de peso GETTYIMAGES

España superará por primera vez en este año los 300.000 nuevos casos de cáncer, según el informe 'Las cifras del cáncer en España 2026' elaborado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Red Española de Registros de Cáncer (Redecan). Y más de 8.000 se diagnosticarán a jóvenes adultos de entre 20 y 39 años, sobre todo de mama y tiroides. Los tumores de colon y recto se mantienen como los más frecuentes para este año, seguidos de los de mama y pulmón.

Estos tipos de cáncer se incluyen entre los que se asocian con el segundo factor de riesgo evitable y prevenible de cáncer, por detrás del tabaco: la obesidad.

La doctora Isabel Echavarría, secretaria científica de la SEOM y oncóloga médica del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid, afirma que la obesidad es uno de los factores de riesgo evitables y más importantes para el cáncer y que esta se asocia con al menos nueve tipos de cáncer: mama, endometrio, colon, renal, vesícula biliar, páncreas, recto, adenocarcinoma de esófago y ovario.

"La obesidad y el síndrome metabólico en general es una de las posibles causas responsables del incremento del cáncer en edad joven", asegura, en una entrevista con RTVE Noticias, en el Día Mundial contra el Cáncer, que se celebra este miércoles.

En España, Redecan estima que en 2026, de esa previsión de más de 8.000 diagnósticos de cáncer en personas de 20 a 39 años, más de 4.800 serán en mujeres y 3.400 en hombres; y que los de mama representarán el 20,5% y los de tiroides, el 13,4%.

El presidente de Redecan, Jaume Galcerán, aseguró recientemente, en la presentación de las cifras del cáncer, que el aumento se está produciendo sobre todo en el tramo de personas más jóvenes, de 20 a 29 años, desde 1994; y añadió que aunque en números absolutos el incremento "es muy poco", sí que dibujan una tendencia preocupante en tumores como el de colon o riñón desde ese año.

"La obesidad puede coronarse como la principal causa de cáncer"

La doctora Inka Miñambres Donaire, que forma parte del Comité gestor del Área Obesidad de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) también pone el foco, en una entrevista con RTVE Noticias, en la relación "estrecha" entre cáncer y obesidad, a pesar de que esta enfermedad "clásicamente se ha relacionado más con enfermedades de tipo cardiovascular". Va más allá para señalar que "por el incremento de las tasas de obesidad y el probable descenso del consumo del tabaco en los próximos años, la obesidad puede coronarse como la principal causa de cáncer".

Echavarría, por su parte, destaca que el tabaco sigue siendo el principal factor de riesgo de cáncer evitable, responsable de más del 90% de los casos de cáncer de pulmón, y también "un agente causal fundamental en multitud de otros cánceres". "Debido al periodo de latencia entre la exposición a los factores de riesgo y desarrollo de un cáncer, probablemente el tabaco siga siendo el principal factor de riesgo evitable de cáncer en los próximos años, aunque aumenten los casos relacionados con la obesidad", añade.

Ambas doctoras coinciden en la falta de concienciación ante la obesidad en una sociedad con un problema de peso evidente en su población adulta, y sobre todo alertan de lo que viene en el futuro con cifras más que preocupantes en obesidad infantil.

"Se estima que el 36% de los niños en España tiene sobrepeso y alrededor del 8% de los niños de 12 años tiene obesidad. La obesidad infantil es un problema de primer orden ya que se asocia con importantes problemas de salud, aumentando el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes, enfermedades cardiovasculares y un mayor riesgo de cáncer", señala la oncóloga.

"Desgraciadamente, el incremento exponencial que estamos viviendo en cuanto a la prevalencia de obesidad infantil nos indica que el problema está lejos de estar controlado y son necesarias acciones a distintos niveles (sanitario, político, social….) para poder controlar las cifras alarmantes de prevalencia e incidencia", apunta la endocrina.

Ante esta relación preocupante entre el peso elevado y el cáncer, el grupo de trabajo Obesidad, Metabolismo y Cáncer de la Sociedad Española de Oncología Médica puso en marcha en 2025 el estudio 'Fotografía de obesidad y cáncer España: análisis de la situación del exceso de peso en pacientes diagnosticados de cáncer', que aún está en proceso, con el objetivo de evaluar la incidencia de exceso de peso en pacientes recién diagnosticados de cáncer y analizar la correlación entre el exceso de peso con otras variables personales y clínicas (localización del cáncer primario y estadio tumoral).

Más del 50% de la población tiene sobrepeso

Y es que los datos de obesidad en España desvelan un problema de salud pública, no menor, que la endocrina define como "alarmante" con más del 50% de la población con sobrepeso. En personas adultas, un 55,8% de la población residente en España presenta exceso de peso, y un 18,7% obesidad. Se considera que una persona tiene sobrepeso cuando su Índice de Masa Corporal (IMC) está entre 25 y 29,9; y obesidad, cuando es igual o superior a 30.

Miñambres apunta a que "existe un gran infradiagnóstico" con relación al sobrepeso: "No sólo por parte de los pacientes que lo sufren, sino también dentro del sistema sanitario". Afirma que, según algunos estudios, sólo un 30% de los pacientes que tiene obesidad presenta este diagnóstico en su historia clínica. "La ausencia de este reconocimiento es una de las principales barreras para iniciar tratamientos que han demostrado ser eficaces y disminuir la mortalidad", lamenta.

El riesgo depende del tipo de cáncer

La oncóloga médica del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid explica que es difícil determinar el porcentaje exacto en el que la obesidad incrementa el riesgo de cáncer, ya que será diferente para cada tipo de cáncer y en función de los distintos grados de obesidad.

"En lo que se refiere al cáncer de endometrio, por ejemplo, la obesidad puede duplicar el riesgo de esta enfermedad en pacientes con obesidad leve, pero puede llegar a multiplicarlo por siete en aquellas mujeres con obesidad severa" afirma.

Coincide la endocrina en que el riesgo va a depender del tipo de cáncer: "Podemos decir que en líneas generales el riesgo de cáncer en presencia de sobrepeso u obesidad se incrementan en un 5-10%, pero en determinados tipos de cáncer, como el de endometrio, el incremento en el riesgo puede superar el 50%".

Echavarría asegura que "existen varios mecanismos por los que la obesidad incrementa el riesgo de carcinoma". "En cáncer de mama y endometrio, por ejemplo, el incremento en el riesgo asociado con la obesidad se relaciona con el aumento de niveles de estrógenos circulantes, ya que la grasa es la principal fuente de producción de estrógenos tras la menopausia, y, estos tumores se relacionan con altos niveles de estrógenos", explica la especialista en Oncología.

Por otro lado, la obesidad se relaciona con inflamación crónica que puede inducir daños en el ADN y también con altos niveles de otras hormonas como insulina y factores de crecimiento como IGF-1 que pueden promover el crecimiento tumoral.

Echavarría afirma que la obesidad se ha asociado, además, con un peor pronóstico tras el diagnóstico de ciertos tumores, con mayor riesgo de recaída y mortalidad en ciertos tumores como el de mama, el de endometrio o colon, y puede complicar los tratamientos oncológicos de diversas formas: dificultar los tratamientos locales como la cirugía y la radioterapia, así como aumentar las complicaciones postquirúrgicas. Puede alterar la farmacocinética de los tratamientos oncológicos, pudiendo asociarse con una menor disponibilidad del fármaco, o, por el contrario, con mayor riesgo de toxicidad

Añade que el sedentarismo es en sí mismo otro factor de riego establecido para el desarrollo de cáncer y existe una asociación clara entre la obesidad y mayores tasas de sedentarismo.

El ejercicio físico es un pilar fundamental en el estilo de vida saludable, y existe evidencia consistente sobre la asociación entre el ejercicio físico y la reducción en la incidencia y mortalidad por cáncer. Se estima que el ejercicio físico podría reducir en hasta un 30% el riesgo de cáncer de mama, colon, vejiga, endometrio, esófago y estómago, y reducir en casi el 20% el riesgo de mortalidad específica por cáncer.

Las expertas insisten en que es crucial concienciar a la población sobre los beneficios de adoptar un estilo de vida saludable, con una dieta mediterránea rica en fruta y verduras, evitando ultraprocesados, limitando el consumo de alcohol y realizando ejercicio físico.