El Banco de España empeora sus perspectivas de inflación por la guerra, pero mantiene que la economía crecerá un 2,3%
- Se espera que los precios crezcan a un ritmo del 3,6% este año, seis décimas más de calculado en marzo
- La inmigración explicaría "en torno a la mitad" del crecimiento en 2025, según el informe anual del organismo
El conflicto en Oriente Medio, al que Estados Unidos e Irán tratan de poner fin con el acuerdo de paz firmado el miércoles, seguirá afectando a los precios de este año. El Banco de España ha empeorado sus perspectivas de inflación, hasta un 3,6%, aunque mantiene que la economía nacional crecerá un "sólido" 2,3%, lo mismo que estimó en su anterior informe.
El último documento trimestral, publicado este jueves, relaciona ese encarecimiento generalizado con el "shock energético" como consecuencia del cierre del estrecho de Ormuz y los ataques a infraestructuras, que han reducido el suministro de petróleo y gas desde los países del golfo Pérsico. Así, el banco central suma ahora seis décimas a la inflación anual de 2026 (en marzo esperaba el 3% y ahora apunta al 3,6%) y una décima a la de 2027, hasta el 2,6%.
El repunte se explica también por un aumento de los precios de los bienes industriales y los servicios, a los que se están trasladando ya los elevados costes de la energía necesaria para su actividad.
Más inflación, pero también más crecimiento, que en la zona euro
De cumplirse la previsión del Banco de España, en línea con otros organismos internacionales, la tasa de inflación española será superior a la de la zona euro, que se situaría en el 3% este año y el 2,3% el siguiente.
En términos de crecimiento, en cambio, el músculo de la economía española es más fuerte. El ritmo del 2,3% del producto interior bruto (PIB) en este ejercicio es casi el triple del 0,8% estimado para el área de la moneda común. En 2027, la variación del PIB de España y la zona euro se acercan más, en el 1,7% y el 1,2%, respectivamente.
En otro informe, el anual de 2025, que se ha publicado también este jueves, el Banco de España señala la demanda interna (esto es, el consumo de los hogares y la inversión de las empresas) como el "principal motor de crecimiento" el año pasado, pero las proyecciones trimestrales avisan de que esta muestra ahora "signos de moderación".
La inmigración explicaría "en torno a la mitad" del crecimiento en 2025
"El ciclo expansivo volvió a caracterizarse por los elevados flujos de entrada de inmigrantes, que explicarían en torno a la mitad del avance observado en el PIB y más de dos tercios del aumento del empleo en los últimos años", se lee también en el informe anual, que recoge que la economía creció un 2,8% en 2025, de nuevo por encima de la zona euro y sus principales países.
El análisis anual del banco central destaca igualmente la mengua del comercio y las operaciones financieras con el exterior en 2025, como consecuencia del "deterioro del entorno internacional", tanto por los aranceles como por la incertidumbre geopolítica. Esto, de hecho, se ha agravado en los últimos meses desde el inicio de la guerra en Irán por Estados Unidos e Israel, el pasado 28 de febrero.
"El reciente acuerdo de paz ha reducido la probabilidad de nuevos episodios de escalada y ha favorecido una cierta mejora de las perspectivas para los mercados energéticos", reconoce también el informe, que valora que la reacción de los mercados a este estallido fuera "contenida" en comparación con episodios anteriores.
El límite al precio del alquiler puede reducir la oferta, advierte
El informe anual dedica todo un capítulo a la situación de la vivienda en España, donde el Banco de España analiza las medidas desplegadas y subraya que se trata de un problema de falta de oferta. En lo que respecta al alquiler, previene de apoyarse demasiado en medidas que afectan a la demanda, como el límite a los precios y las prórrogas de contratos a los inquilinos. Según expone, sirven para aliviar situaciones de vulnerabilidad, pero pueden reducir el número de pisos en alquiler si los propietarios deciden entonces retirar su casa del mercado, venderla o dedicarla al turismo.
La construcción, sea para la venta o el alquiler, "no crece al ritmo necesario", apunta también el organismo supervisor, dado el aumento de los hogares y de los usos turísticos. Entre los problemas para ampliar el parque de vivienda, señala la escasez de suelo edificable y la lentitud y dificultad de los procedimientos, pero también el déficit de trabajadores.
"El parque actual de viviendas construidas tiene escaso margen para ampliar la oferta residencial en las áreas urbanas con mayor dinamismo económico", afirma el documento, que, por otro lado, no aprecia riesgo de burbuja inmobiliaria.
Un 3,3% de las viviendas son turísticas o de extranjeros no residentes
Desde el Ministerio de Vivienda han urgido este jueves a limitar los pisos turísticos y otros usos no residenciales en las zonas tensionadas y han pedido a comunidades y ayuntamientos que clausuren los 111.000 apartamentos ilegales detectados. Se apoyan para justificar esta acción en un dato del Banco de España: "El stock de viviendas propiedad de extranjeros no residentes y las viviendas de uso turístico alcanzan, de manera conjunta, una cifra cercana a las 900.000 viviendas en 2025, un 3,3 % del parque de viviendas en España".
Para reducirlo, el departamento de Isabel Rodríguez recuerda que el Gobierno ha puesto instrumentos a disposición de las comunidades autónomas, con financiación para adquirir viviendas y ayudas a particulares que cedan sus pisos para el alquiler asequible.
Deuda, déficit y paro, a la baja
Finalmente, el Banco de España dibuja una tendencia descendente en las perspectivas de deuda pública para los próximos dos años. En sus proyecciones trimestrales, estima que bajará al 98,9% del PIB en 2026 y el 97,9% en 2027, una reducción en la cifra que se explica en realidad por la revisión al alza del PIB. El déficit del conjunto de las Administraciones Públicas se prevé que se mantenga en el 2,4% del PIB este año, igual que el anterior, pero que baje al 2,3% en el próximo.
"La política fiscal mantiene el desafío de afrontar el déficit estructural en un contexto de nuevas presiones de gasto", analiza en paralelo el informe anual, que menciona en concreto el dinero para defensa, transición climática, envejecimiento demográfico y digitalización de la economía.
En cuanto al paro, la media del año se espera en el 10%, antes de bajar al 9,8% en 2027. Esta última previsión de la tasa de desempleo ha empeorado ligeramente respecto a marzo, porque los últimos datos demográficos apuntan a un aumento de la población activa.