Los nuevos cargos contra Zapatero por las joyas de su caja fuerte agravan el viacrucis judicial para el PSOE
- Durante una semana, el papa más político se metía en todos "los charcos" sin miedo, menos en la pederastia
- Sánchez y Feijóo se lanzan el "y tú más" por la corrupción pese a las críticas de Prevost a la "polarización"
El del PSOE está siendo un viacrucis judicial que, sin citarlo expresamente, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, atribuía esta semana ante el Congreso a que él es "incómodo para las élites".
Pues sea por eso o no, las cosas empeoraban para el PSOE cuando estallaba hace unos días la noticia de que el juez de la Audiencia Nacional que instruye el ‘caso Plus Ultra’, José Luis Calama, abría otra investigación separada al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero por posible delito fiscal y contrabando por las joyas que la UDEF de la Policía Nacional encontró en su despacho y que han sido valoradas en mas de 1,3 millones de euros.
Presuntos delitos que se suman a la causa principal sobre un supuesto tráfico de influencias, blanqueo de capitales, falsedad documental y organización criminal por el caso Plus Ultra.
El expresidente está citado en el juzgado el miércoles a las 9 de la mañana. El mismo día y hora que la sesión de control al Gobierno en el Congreso. Todo en paralelo. Así las cosas, en el 'cara a cara' Sánchez-Feijóo el alto voltaje está garantizado. De hecho, el líder del PP ya anticipaba su reacción para, otra vez, pedir elecciones y urgía a una "reconstrucción nacional" frente a la "degradación".
Mientras, la "preocupación" y la "desolación" en el PSOE van a más. "Un duro golpe", asumen, mientras "confían" en que Zapatero pueda justificarlo todo ante el juez. En público siguen apoyando al expresidente, pero admiten en privado que, obviamente, les está perjudicando y dificulta el empeño del presidente del Gobierno de agotar la legislatura.
Antes de saltar esta noticia sobre Zapatero, la semana judicial para los socialistas ya iba cargada.
Y es que este lunes Begoña Gómez, la mujer del presidente, está citada por el juez que se mantiene en llevarla a un juicio con jurado.
El martes, la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, tendrá que dar cuenta al Senado -con mayoría absoluta del PP- de sus encuentros con la exmilitante socialista Leire Díez. Y estamos pendientes de si sale la sentencia del primer caso contra el ex ministro José Luis Ábalos.
Asuntos que, según el CIS, le cuestan al PSOE la bajada de 5 puntos en intención de voto, mientras además empeora la opinión de los encuestados sobre el presidente del Gobierno y sube la preocupación por la corrupción. Y eso que es el CIS del militante socialista José Félix Tezanos.
Seguimos en los tribunales, ya que el juez permite a la Guardia Civil rastrear las cuentas, en 16 bancos, de Alberto González Amador, el novio de Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de Madrid. Lo que investigan es si este pagó comisiones encubiertas, por valor de 500.000 euros, a Fernando Camino, directivo de Quirón, la macro empresa sanitaria.
Ningún partido se veía señalado por las críticas políticas del papa
La semana empezaba con la detallada planificación del viaje a España de León XIV. No era solo importante por los lugares e interlocutores escogidos, lo era, ante todo, por el contenido de cada uno de sus numerosos discursos y también homilías con potente carga politica. Según la audiencia, lanzaba un recado distinto muy contundente. Lo más repetido: "El respeto a la dignidad humana".
Tras el discurso correspondiente en las Cortes el pasado lunes, cada uno se quedaba con la parte en la que el papa coincidía con su ideario y miraba para otro lado por los 'zascas' que repartió a diestro y siniestro. Ya saben aquello de "arrimar el ascua a su sardina". Pues eso.
Robert Prevost defendía la dignidad humana de los inmigrantes. "La situación de los migrantes y refugiados exige una respuesta que mire a las personas, afronte las causas que las obligan a partir y vaya más allá de la mera gestión de flujos". Y defendía tratarles con "justicia social", ofrecer "vías seguras y legales, una acogida respetuosa y posibilidades reales de integración".
Pues ni Vox ni el PP, que han firmado en eso llamado "prioridad nacional", se daban por aludidos. Y eso que la "prioridad nacional" es parte de los acuerdos de Gobierno entre esos dos partidos en Extremadura, Aragón y Castilla y León, de momento. Pero al no querer verse señalados, el líder de los 'populares', Alberto Núñez Feijóo, decía suscribir de la "A a la Z" lo dicho por el papa. Mientras que para Abascal, León XIV defendía lo mismo que Vox sobre la inmigración. Debimos de escuchar discursos distintos.
Turno de regañina a la bancada de enfrente, al Gobierno y la izquierda en general. Aseguraba el papa: "¿Puede llamarse plenamente justa una comunidad que deja en la sombra al niño aún no nacido, al anciano, al enfermo, a quien sufre en silencio o a quien depende enteramente del cuidado de los demás?". Hablando en plata: León XIV criticaba el aborto y la eutanasia. Dos leyes que defiende el Ejecutivo y todos los grupos de izquierda. Pues tampoco se daban por enterados.
Es más, lo que subrayaban fuentes de Moncloa era que "ambas partes comparten la cooperación en materia migratoria y el compromiso con la paz y la estabilidad internacional". "Vemos en el Papa un aliado" , llegaba a decir la ministra portavoz del Gobierno. De los desacuerdos solo decían ser "lógicos".
Sobre lo que no dijo ni palabra Robert Prevost ante las Cortes Generales era sobre los casos de pederastia que hay en la Iglesia. Ese tema se lo reservaba para otro contexto y en privado.
León XIV habla de pederastia en la Iglesia a puerta cerrada
Era lo más polémico. El tratamiento que el papa daba a ese espinoso asunto era lo más criticado. Lo cierto es que tanto ante el clero como con los periodistas que viajaban en su avión desde Roma el papa se refería a los abusos sexuales en ma Iglesia como una "plaga" pero en ningún momento concretó cómo combatirla o reparar a las víctimas.
Literalmente a puerta cerrada, casi en clandestinidad, Prevost elegía sentarse en la Nunciatura de Madrid con seis afectados por abusos sexuales por parte de miembros de la Iglesia. No se sabía, ni se sabe con seguridad, ni cómo habían sido elegidos los invitados.
A la puerta había asociaciones de afectados por pederastia manifestándose por haber sido excluidos del encuentro.
También en su visita a la Abadía de Montserrat, considerada como la "zona cero" de la pederastia, hubo protestas de víctimas de abusos por parte de monjes de ese convento. Uno de ellos, de aquellos monjes, incluso, condenado por la Justicia. Pues en Montserrat ni una sola referencia a esa vergonzosa cuestión para la Iglesia.
Los abusos sexuales del clero ha sido el único asunto sobre el que el Prevost se ha puesto de perfil. Insuficiente consuelo para las víctimas que decían estar "decepcionadas". Y la verdad es que esa actitud no parecía encajar en un personaje con numerosos mensajes críticos y directos para todos frente a las pocas y disimuladas referencias sobre la acusación de pederastia a algunos clérigos.
Prevost afea la política de Europa sobre migración
Había habido muchas referencias del papa en defensa del acogimiento y la integración de la migración cuando, en Canarias, podía mirar a los ojos de la realidad, a los ojos de los inmigrantes en carne y hueso. Fueron ellos, sus palabras y sus tremendas experiencias, los protagonistas.
Y León XIV señalaba a los responsables de poner solución: "Gobiernos, Parlamentos, y organizaciones internacionales".
De entre ellos un nombre propio: "Europa no puede proclamar la dignidad humana y acostumbrarse a que el Mediterráneo y el Atlántico sean un cementerio sin lápidas". Nada que añadir.
En el Congreso no calaba el rechazo del papa a "la polarización"
Todavía resonaban en el hemiciclo las palabras de Prevost criticando "la descalificación permanente del adversario" y "la polarización", cuando sus señorías volvían a tirarse los trastos a la cabeza, como siempre.
Arrancaba el líder del PP acusando al presidente del Gobierno de "delincuencia de Estado" . Y añadía que pasará a la historia como "el inductor, financiador y beneficiario del caso de corrupción más grave de la democracia".
Pero el jefe del Ejecutivo no se amilanaba. "Del partido de la Púnica, de la Gürtel, de la Kitchen, de la policía patriótica, del partido de Marcial Dorado, lecciones ni una", le espetaba Sánchez a Feijóo. Y descartaba dimitir o adelantar las elecciones como, por enésima vez, le pedía el presidente del PP.
El papa ya está en el Vaticano y sus señorías se han olvidado de sus sugerencias tan alabadas por los mismos protagonistas de la bronca política.