Rupert Lowe, el ultraderechista apoyado por Elon Musk que alienta las protestas antiinmigrantes en Reino Unido
- Lowe ha fundado el partido de ultraderecha Restore UK tras haber sido expulsado de la formación de Nigel Farage
- Promete deportar a "todos los migrantes ilegales" y quiere reestablecer la pena de muerte para casos de asesinato
A Nigel Farage le ha salido un duro competidor en el tablero de la ultraderecha británica. Se trata de Rupert Lowe, fundador de Restore UK tras haber sido expulsado del partido del propio Farage y cuyos postulados parecen aún más extremistas. Sus comentarios en redes sociales han servido para avivar la tensión racial y alentar las últimas protestas contra los migrantes en el Reino Unido.
Actualmente miembro del Parlamento británico, este empresario y expresidente del club de fútbol Southampton FC ha recibido el respaldo del multimillonario estadounidense Elon Musk, quien previamente había apoyado a Farage. De hecho, ahora Lowe se ha convertido en una amenaza para su anterior formación, que en las últimas locales y regionales resultó la gran vencedora.
Lowe tiene un propósito: acabar con la "inmigración masiva". Promete deportar a "todos los migrantes ilegales", aunque no se detiene ahí, sino que también tiene en la mira a aquellos que residen legalmente en el país, pero que según él "no se integran".
Quiere prohibir el burka, fortalecer "la enseñanza de nuestra herencia cristiana" en el currículum escolar del país y someter a referéndum el restablecimiento de la pena de muerte para casos de asesinato.
Expulsado de Reform UK
Lowe es diputado independiente por la circunscripción de Great Yarmouth, en Norfolk. Hace apenas cuatro meses lanzó como partido a Restore Britain, el que había sido su movimiento político cuando fue expulsado de Reform UK el año pasado.
Lowe había sido suspendido por Reform en marzo de 2025, tras las acusaciones de amenazas y violencia física contra el entonces líder de la formación Zia Yusuf, algo que él siempre negó. Fue expulsado posteriormente, aunque no enfrentó cargos penales al considerar la Fiscalía que no había evidencia suficiente.
En ese momento, Lowe dijo que había sido expulsado de Reform porque Farage no soportaba más protagonismo que el suyo, y también por sus posturas radicales sobre la inmigración. "¿Es porque Nigel pensó que yo me estaba volviendo muy poderoso? ¿O por qué Zia Youssef creyó que yo hablaba demasiado de las deportaciones
en masa o de las violaciones colectivas de los pakistaníes? La verdad que no lo sé", dijo entonces.
Ahora su partido amenaza con dividir el voto en la extrema derecha, ya que el partido está creciendo mientras aviva las tensiones raciales en el país. Paradójicamente, este crecimiento puede otorgarle a los laboristas una victoria clave.
El próximo 18 de junio se disputa una elección parcial en la circunscripción de Makerfield, en la que el Partido Laborista y Reform se disputan el escaño. En esa elección compite el alcalde de Manchester, Andy Burnham, quien, de ser elegido, podría desafiar el liderazgo del propio primer ministro, Keir Starmer. La irrupción de Restore puede dividir el voto y complicarle las cosas al candidato de Farage, Robert Kenyon.
Su papel en las recientes protestas
Cuando se dio a conocer el vídeo del brutal ataque con cuchillo que desató las violentas protestas en Belfast, Lowe puso en la mira a los solicitantes de asilo. "El hombre sudanés detenido era un solicitante de asilo", escribió en X, refiriéndose al atacante, un refugiado sudanés que llegó al Reino Unido en 2023 y tiene un permiso de residencia válido hasta 2028.
Criticó a los responsables de las fronteras británicas en ese momento, hoy miembros de Reform UK. "Un gobierno de Restore Britain abolirá todo el sistema de asilo. No más solicitantes de asilo", agregó en X.
Este y otros comentarios de líderes ultraderechistas han servido de chispa para las protestas que han incendiado las calles en los últimos días en Belfast, Irlanda del Norte. Durante los disturbios, grupos de jóvenes violentos, vestidos de negro y con el rostro cubierto, atacaron viviendas en las que creían que residían personas migrantes.
En la noche del miércoles, durante el segundo día de protestas, uno de estos grupos se enfrentó a la policía cuando trataba de llegar con intención hostil al Hotel Chimney Court, lugar donde suelen alojarse los inmigrantes a la espera de que se resuelva su solicitud de asilo político.
Lowe ya había alimentado la tensión racial detrás de las protestas de hace tan solo unas semanas en Southampton, en respuesta a la supuesta actuación racista de la policía local en el asesinato, en diciembre, del estudiante blanco Henry Nowak a manos de un joven sij.
"Un Gobierno de Restore Britain, con el apoyo del pueblo británico, ejecutaría a Vickrum Digwa", publicó en X en ese momento, refiriéndose al atacante de Nowak.
El apoyo de Musk
La creciente popularidad de Rupert Lowe está ligada a Elon Musk, que retuitea los mensajes del líder ultraderechista a sus más de 240 millones de seguidores y dice que "solo Restore podrá salvar al Reino Unido".
El miércoles, Lowe posteó el siguiente mensaje: "Millones tienen que irse", junto a la foto del refugiado sudanés acusado del ataque en Belfast. Elon Musk reposteó el mensaje, que ya cuenta con más de 150.000 "me gusta".
Los elogios entre ellos son mutuos. Después de que el propio Starmer haya denunciado la responsabilidad que tiene en los disturbios racistas, el magnate estadounidense, Lowe, publicó otro mensaje en redes afirmando que el Gobierno británico estaba "más preocupado por Elon Musk que por los migrantes asesinos de terceros mundos que intentan decapitarnos en la calle".
A falta de saber si este intercambio de retuits y muestras de apoyo puede traducirse en una transferencia de votos que agite el tablero de la ultraderecha en Reino Unido —la primera prueba está en la elección de Makerfield—, no cabe duda de que Lowe ya ha movilizado a los grupos extremistas que estos días han incendiado Belfast, provocando el miedo en muchas comunidades migrantes.
Y esto está generando gran preocupación en el resto de la clase política británica, que estos días ha hecho continuos llamamientos a la calma. "Todas aquellas personas que están avivando las tensiones en redes sociales y buscan generar conflicto no nos representan. Somos buenas personas y no quiero que nadie viva con miedo", afirmaba esta semana la primera ministra de Irlanda del Norte, Michelle O’Neill.