Las protestas antiinmigrantes en Belfast provocan actos violentos con residentes evacuados de casas en llamas
- El origen es el intento de asesinato con cuchillo realizado por un refugiado sudanés
- La primera ministra de Irlanda del Norte considera los actos de "cobardía repugnante"
Un ataque con cuchillo atribuido a un refugiado sudanés ha desatado una ola de violencia contra los migrantes en Belfast, que ha vivido una noche de disturbios.
Después de que el vídeo del brutal ataque recorriera las redes sociales, las protestas se extendieron por varios puntos de Belfast. Cientos de manifestantes, muchos con máscaras comenzaron a quemar contenedores de basura para levantar barricadas. Después le prendieron fuego a varios vehículos.
Finalmente, fueron casa por casa prendiendo fuego a aquellas que creían habitadas por inmigrantes atendiendo al color de su piel. Los residentes tuvieron que ser evacuados. También asaltaron HMOs para migrantes (Casas en Ocupación Múltiple, una forma de vivienda financiada por los contribuyentes para solicitantes de asilo).
"Alrededor de las 19:30 (20:30 hora peninsular española), empezaron a prender fuego a los contenedores de basura", y luego "lanzaron cócteles molotov", ha declarado a la AFP uno de los residentes, Eemran, un ingeniero de origen indio de 41 años.
"De repente comenzó el incendio, había humo en el edificio y los bomberos nos dijeron que saliéramos”, ha explicado. "Da un poco de miedo", ha dicho otra residente, Camila Flores, una chilena de 36 años que llegó a Belfast hace un mes para trabajar en investigación oncológica en la universidad. "Entiendo la ira de la gente, pero podemos hablar de estas cosas de forma más pacífica", ha añadido.
"Grupos de hombres enmascarados prendiendo fuego a casas donde viven familias es un acto de cobardía repugnante", ha condenado la primera ministra de Irlanda del Norte, Michelle O’Neill. "Nada puede excusar ni justificar los ataques cometidos esta noche", ha añadido en X, haciendo un nuevo llamado a la calma.
Un edificio incendiado en la zona de Sandy Row, en el centro de la ciudad de Belfast, Irlanda del Norte PAUL FAITH / AFP
Figuras de la ultraderecha británica, incluido el activista Tommy Robinson —cuyo nombre real es Stephen Yaxley-Lennon—, habían convocado el martes a protestas nacionales a través de las redes sociales. Contaban con el apoyo del director de la plataforma X, Elon Musk, quien los animó a "protestar con frecuencia y enérgicamente". "Solo Restaurar Gran Bretaña puede salvar a Gran Bretaña. Es la única manera...", escribió, en referencia al partido antiinmigración liderado por Rupert Lowe.
El origen de las protestas
Los disturbios comenzaron tras el ataque a Stephen Ogilvie, de unos 40 años, cometido sin motivo aún aparente por un refugiado sudanés el pasado lunes por la noche en el norte de Belfast. La víctima se encuentra hospitalizada con heridas graves en el cuello y espalda y ha perdido el ojo izquierdo, según la Policía.
Al poco, las redes sociales ya mostraban imágenes y vídeos gráficos del incidente, con el agresor sentado sobre la víctima, que estaba tendida en el suelo sangrando, golpeándolo repetidamente y tratando, al parecer, de decapitarlo. También se ve a tres hombres interviniendo, uno de los cuales reduce al agresor golpeándolo con un bate.
El agresor, identificado como Hadi Alodid, de unos 30 años, ha comparecido este miércoles por videoconferencia ante un tribunal de Belfast.
El Ministerio del Interior ha confirmado que se trata de un refugiado sudanés con un permiso de residencia válido hasta 2028. Según el jefe de policía de Irlanda del Norte, Jon Boutcher, llegó al Reino Unido en 2023, vía París y luego Dublín. La posibilidad de terrorismo ha sido descartada por el momento, aunque el motivo del ataque aún no está claro.
Alodid está acusado de intento de asesinato mediante apuñalamiento, de proferir de amenazas de muerte a otra persona y de posesión de un arma blanca con intenciones homicidas. El juez le ha denegado la libertad bajo fianza al alegar que los riesgos eran "demasiado grandes" y aceptar la posición de la Policía norirlandesa, que advirtió de que su puesta en libertad provisional podría desencadenar más disturbios.
Reacciones políticas
Los disturbios en Belfast han llegado al parlamento de Westminster, donde en la sesión de control de todos los miércoles el primer ministro, Keir Starmer, ha dicho que se siente horrorizado por el ataque, pero también ha calificiado de "injustificables" los hechos violentos ocurridos después.
Esta posición ha sido compartida por los portavoces de todos los grupos de la Cámara, menos el de la ultraderecha de Reform UK, Nigel Farage, quien ha exigido a Starmer que dimita.
El dirigente laborista indicó que se ha puesto en contacto con las autoridades de Irlanda de Norte para abordar la situación y coincidieron en que la prioridad deber ser "un llamamiento a la calma".
Por su parte, la ministra norirlandesa de Justicia, Naomi Long, aseguró que tanto el acusado de atacar a Ogilvie como los violentos pagarán en los tribunales con penas de cárcel, en previsión de que se repitan las protestas durante las próximas noches.
Las protestas antiinmigrantes en Reino Unido
Las violentas protestas antiinmigrantes han sacudido Reino Unido durante los últimos dos años, especialmente en junio de 2025 y el verano de 2024.
El ataque en Belfast se produjo una semana después de una violenta protesta en Southampton, que denunció la supuesta actuación racista de la policía local en el asesinato, en diciembre, del estudiante blanco Henry Nowak a manos de un joven sij.
Figuras de la extrema derecha, incluido Tommy Robinson, participaron en la protesta. De las 21 personas arrestadas desde la manifestación, dos ya han sido condenadas por delitos contra el orden público a penas de prisión de casi tres años cada una.
Las autoridades temen ahora que los disturbios puedan extenderse por el país, ya que mientras tenían lugar los episodios de violencia en Belfast, también había concentraciones antiinmigrantes, aunque muy poco numerosas, en Edimburgo, Manchester o Londres.