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Italia pide a la UE adoptar sanciones contra el ministro israelí Ben-Gvir

  • La petición se une a la ya realizada por el Gobierno español, el de Países Bajos o el de Bélgica
  • El ministro de Seguridad Nacional de Israel fue gravado tratando de forma humillante a los detenidos
El nuevo presidente del Parlamento Europeo, el italiano Antonio Tajani
El nuevo presidente del Parlamento Europeo, el italiano Antonio Tajani. REUTERS
RTVE.es/Agencias

Los ministros de Exteriores de la Unión Europea deberían debatir en su próxima reunión la adopción de sanciones contra el ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, ha afirmado este jueves el ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani. El jefe de la diplomacia italiana ha asegurado en X que había presentado una solicitud formal a la alta representante de Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, debido a las “acciones inaceptables” del dirigente ultranacionalista israelí contra los activistas de la Flotilla Global Sumud con destino a Gaza.

La petición italiana llega en medio de una creciente crisis diplomática en Europa por el trato infligido a los cerca de 430 activistas internacionales interceptados por Israel cuando navegaban hacia la Franja. Bruselas ha elevado este jueves el tono calificando de “completamente inaceptable” el trato mostrado en un vídeo difundido por el propio Ben-Gvir tras la llegada de los detenidos al puerto israelí de Ashdod.

“El trato dado a los activistas de la Flotilla en el vídeo compartido por el ministro Ben Gvir es completamente inaceptable, tal y como también han señalado miembros de su propio Gobierno”, ha afirmado el Servicio Europeo de Acción Exterior en un comunicado.

La diplomacia comunitaria ha subrayado, además, que “toda persona detenida debe ser tratada con seguridad, dignidad y de conformidad con el derecho internacional”, y ha reclamado al Gobierno israelí garantizar la protección y un trato digno a los activistas —entre ellos varios ciudadanos europeos—, así como su “rápida liberación”.

La grabación de un ministro ultra israelí humillando a los activistas de la flotilla provoca indignación internacional

La polémica se desató después de que el miércoles Ben-Gvir visitara el puerto de Ashdod, donde se encontraban retenidos los activistas de la flotilla tras la interceptación de sus embarcaciones en aguas internacionales. En el vídeo difundido por el ministro, se observa a decenas de activistas esposados, arrodillados y hacinados mientras él aparece sonriente, blandiendo una bandera israelí y burlándose de ellos, unas imágenes que provocaron indignación diplomática inmediata en varios países europeos.

La víspera, numerosos gobiernos europeos convocaron a los embajadores israelíes en sus respectivos países para protestar formalmente por el trato a los activistas. Bélgica calificó las imágenes de “profundamente perturbadoras” y llamó al representante diplomático israelí, mientras España tachaba horas después el comportamiento del ministro de “monstruoso, indigno e inhumano”.

Francia, por su parte, ha descrito las imágenes como “inadmisibles”. Italia se ha sumado a las protestas diplomáticas, al igual que otros países como Países Bajos, Portugal, Grecia y Turquía, que reprobaron públicamente la actuación del político ultranacionalista.

La polémica se intensificó después de que el ministro ultranacionalista ordenara restringir las condiciones de detención de los activistas extranjeros, según informaron medios israelíes y confirmó posteriormente su oficina. Entre otras medidas, Ben-Gvir habría dispuesto limitar el acceso a dispositivos electrónicos y a determinados servicios consulares mientras se tramitaban las deportaciones, una decisión que provocó críticas diplomáticas en varios países europeos.

El episodio se produjo tras la interceptación por parte de Israel de una nueva embarcación de activistas internacionales que pretendía desafiar el bloqueo sobre Gaza y entregar ayuda humanitaria simbólica. Las autoridades israelíes justificaron la operación alegando motivos de seguridad y sostuvieron que cualquier asistencia al enclave debe canalizarse por vías autorizadas por el Estado israelí.La controversia ha llegado incluso al propio Ejecutivo israelí. El primer ministro israelí condenó la actitud de Ben-Gvir al considerar que la manera en que trató a los activistas “no se ajusta a los valores y normas de Israel”, una crítica a la que también se sumó el ministro israelí de Exteriores, en un raro gesto de desautorización pública hacia una de las figuras más controvertidas del gabinete.