Morocho, investigador de la Gürtel, confirma una operación policial sin autorización judicial para espiar a Bárcenas
- Sus superiores le pidieron que eliminara de sus informes de la Gürtel nombres como los de Rajoy o Cospedal
- El inspector confirma que recibió instrucciones para modificar el informe de “Los papeles de Bárcenas”
La de este miércoles ha sido una sesión clave en el juicio del caso Kitchen en la Audiencia Nacional, con la primera parte de la declaración del inspector Manuel Morocho. El policía fue el principal investigador del caso Gürtel y la 'caja B' del Partido Popular, fue el responsable del informe de la Unidad Central de Delincuencia Económica (UDEF) y denunció presiones de toda la cadena de mando. Incluso le pidieron, según desveló, cambiar sus informes para hacer desaparecer de ellos el nombre de personajes de gran relevancia dentro del Partido Popular.
El inspector ha confirmado que recibió en agosto de 2015 la confirmación de que había una “operación policial sin autorización judicial sobre Luis Bárcenas y su entorno”. Según ha detallado, recibió un correo electrónico, a través del sistema de intercambio de información de la policía, en el que aparecían una serie de personas, domicilios, vehículos “que se me reportan, sin contexto”. "Cuando abro el contenido y veo la palabra Bárcenas, se constata lo que yo ya imaginaba, en base a un conjunto de indicios de una investigación de la policía" sobre el extesorero.
“🔴 El inspector jefe de la UDEF y principal investigador del caso Gürtel, Manuel Morocho, confirma ante la jueza presiones para suavizar las acusaciones contra el PP
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▪️Subraya que le llegó una información sobre Bárcenas, y se dio cuenta que había una operación paralela sin… pic.twitter.com/7QNkknj1jA“
La información, según el agente Morocho, "aportaba nada a lo que yo estaba investigando". "Luis Bárcenas estaba investigado en el central 5 y me percato de que la DAO me cede una información de la que yo no sabía. La nuestra era una investigación secreta", ha dicho más adelante. Cuando recibió esa documentación, ha señalado, lo comentó con su jefe de sección y "no me dijo nada": Se calló, se dio la vuelta y se fue del despacho".
Esa coincidencia entre investigaciones secretas, ha señalado, "tiene una conexidad que no se ha cumplido": "Yo hice oficio cuando se empezó investigación Gürtel solicitando que se me informara si había investigación secreta y a mí no se me ha notificado", ha dicho Manuel Morocho, que después ha confirmado que en ningún momento propuso al magistrado instructor del caso hacer un seguimiento a Rosalía Iglesias, ni tampoco le comunicaron la captación de Sergio Ríos, conductor de Luis Bárcenas.
En otro momento, preguntado por el nombramiento de Andrés Gómez Gordo (uno de los acusados en caso Kitchen) al frente de la unidad de seguimiento de la UDEF, ha señalado que "desde allí trató de colocarme a una persona de su confianza dentro de mi grupo, a lo que me negué. Posteriormente ha deslizado que "conmigo no tenía ninguna relación: Ni yo le encomendaba nada ni él quería entrar donde yo estaba".
Morocho confirma que le pidieron modificar el informe de “Los papeles de Bárcenas”
Durante casi cuatro horas, Manuel Morocho ha prestado declaración sobre el caso Kitchen, que investiga una presunta trama parapolicial para espiar Luis Bárcenas y robar documentación comprometedora para el PP presuntamente en manos del extesorero, cuando él investigaba el caso Gürtel y los llamados "Papeles de Bárcenas". Ha señalado que “toda la escala de mandos” se mostró disconforme con los informes que se elaboraron sobre estos documentos.
Las objeciones se ceñían “a la construcción de la prueba” y al contenido de los papeles: "Si eran documentación extracontable con flujos de dinero o no, quienes aparecían como donantes o receptores de fondos, a la concatenación de procesos electorales, la no aparición de ninguna persona de cargo público”. Y ha continuado “según avanzábamos, se ponía en tela de juicio la correlación entre salida de fondos de caja B y los pagos de la reforma de la sede de la formación política… Cada informe tuvo su devenir”.
“🔴 DIRECTO en el #Canal24Horas | En el juicio de la Kitchen, hoy declara Manuel Morocho, el inspector que investigó la caja B del Partido Popular y que denunció presiones de toda la cadena de mando. pic.twitter.com/tuZcb70Tso“
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Morocho ha confirmado que no pudo presentar su informe "sin injerencias". Se trataba, y ha explicado, de definir la naturaleza de los apuntes, si eran reales o no. "Me advirtieron que estos eran unos papeles, que a saber Bárcenas como los había hecho, que eran una ideación suya y no tenían ninguna verosimilitud... Que eran cosas de él pero no de la formación política para la que trabajaba. Y que la contabilidad era la que estaba reglada en el Tribunal de Cuentas", ha continuado.
Uno de los problemas que surgieron fue la denominación que el policía otorgó a los llamados “Papeles de Bárcenas”, ya que había reticencias a que los mencionaran como contabilidad B o contabilidad extracontable. Así lo ha preguntado la letrada del PSOE, a lo que Morocho ha respondido que “la caracterización de los documentos fue un elemento de discusión”. Y ha continuado “utilizamos distintas denominaciones, pero responde a los parámetros de una caja extracontable”.
Presiones para no incluir a Rajoy y Cospedal en sus informes
En concreto, ha manifestado que recibió presiones para "no incluir" en las conclusiones del informe "el nombre de ningún cargo político actual o pasado de la formación política". Preguntado por los nombres de esas personas, ha respondido que son "todos aquellos que salen como receptores de fondos de la contabilidad. Incluso una persona que salía como apoderada en cuenta". La abogada de la acusación popular del PSOE ha preguntado entonces "¿Se refiere a la señora Cospedal?", a lo que Morocho ha respondido con un escueto "si".
Morocho ha desvelado, además, presiones para que no apareciese el nombre de Mariano Rajoy: “Se individualizó expresamente que esa persona no saliera”.
También le pidieron eliminar el nombre de Ignacio López del Hierro, exmarido de Cospedal: "Me dicen que he cometido un grave error, que es mencionar esta persona que aparecen en los documentos. Yo le digo que voy a revisar" por si es un error "y me dice que hay que subsanarlo directamente, quitarlo". La respuesta de Morocho fue "Yo digo que no puedo quitar a nadie. Hablo con el juez, que me dice que está presentado y así queda hecho". "A lo largo de esa mañana al jefe de sección se le escapó decirme que era amigo de Villarejo", ha recordado. "Yo lo desconocía. No sabía lo que estaba pasando alrededor".
El inspector recuerda que Olivera le ofreció irse fuera de España
En junio de 2013 el que fuera responsable de la UDEF, José Luis Olivera, que está acusado en esta causa, llamó al inspector Morocho, según su declaración, para reunirse en un establecimiento de Madrid. Durante esa conversación le propuso un puesto de trabajo, con una mejora salarial, en el extranjero: "me dice que tiene que nombrar a una persona para un puesto en Lisboa y que el director general quiere nombrar a uno que él no quiere, y me dice que si quiero es para mí". "Económicamente estaba bien retribuido", ha dicho, "en ese momento mi padre estaba enfermo con dependencia y me dijo que los fines de semana podía venir a verle".
Aún así, el inspector Morocho rechazó el ofrecimiento: "Dije que no por mi compromiso con mi magistrado, la instrucción, la organización policial y la sociedad, puesto que he prometido defender a la comunidad y cumplir los principios democráticos". En ese momento, según Morocho, Olivera recibió una llamada telefónica a la que respondió así: “Hola Ministro, buenas tardes…. Estoy ahora con él, ya te contaré luego” y cuando colgó le dijo "¿ves? Me llama hasta el ministro. Yo le dije que no podía aceptar un cambio".
Entonces Olivera amplió su oferta: "Me dijo qué embajada quieres, desde Pekín a… Y le dije que no voy a aceptar por mi vinculación profesional y el tema personal que tenía en ese momento".
Ha recordado otros episodios relacionados con Olivera, que le dio un correo electrónico para que le enviase los informes sobre "los Papeles de Bárcenas", algo que no hizo porque en ese momento ya no tenía porqué tener acceso a "una información sensible": "El objeto de investigación era especialmente relevante y había que tener cuidado con la posible fuga de información". En otra ocasión, Olivera le requirió el teléfono de Rosalía Iglesias, lo que le hizo sospechar de algún tipo de seguimiento en el entorno del extesorero del PP, pero Morocho tampoco le facilitó esa información. "Era un indicador de que lo querían para algo, trabajar sobre él mientras Bárcenas estaba en la cárcel", ha señalado.
Morocho desconfió de la cadena de mando: "Había un control directo del trabajo"
El agente ha relatado varios episodios en los que, bajo su punto de vista, su grupo de trabajo estuvo bajo un "control directo" de los informes que realizaban. "Me pedían constantemente saber qué estábamos haciendo", con un seguimiento "permanente y exhaustivo" de su labor. Muchos de esos informes, que debían haber sido enviados a la autoridad judicial, "se retrasaban" antes de que les diesen curso.Morocho se ha mostrado convencido de que "los informes que estaban tanto tiempo demorados porque estaban siendo escrutados desde distintos ángulos".
Pensó esto porque, según ha señalado, "una vez a Manuel Vázquez se le escapó que los informes estaban siendo analizados por Gómez Gordo", y ha continuado "incluso hay un informe del instructor que dice que el PP conoce los informes de la agenda tributaria y la policía".
También ha recordado que cuando Eugenio Pino le presentó al excomisario Enrique García Castaño, este le dijo: "Tú que haces aquí, si tenías que estar muerto". Él, ha dicho, se dio la vuelta y se marchó.
El último en preguntar este miércoles ha sido el letrado del exministro Jorge Fernández Díaz, que ha señalado cómo su defendido no estaba en la lista de perceptores de fondos irregulares en los papeles de Bárcenas y le ha preguntado a Morocho porqué después del encuentro en que José Luis Olivera le ofreció un puesto en Lisboa se fue a cenar a su casa. Ha respondido que lo hizo por "educación y respeto", aún cuando no le venía bien.
El juicio ha quedado suspendido hasta el próximo jueves, en que el resto de abogados de las defensas interrogarán al inspector Manuel Morocho.
