Un año del apagón, un año de "batalla cultural" sobre las renovables: "Se intentó destruir su imagen pública"
- Tras el cero eléctrico, aún sin datos, algunos partidos y sectores apuntaron a estas energías
- El fallo se dio en pleno debate sobre el cierre nuclear, polémica que se ha recrudecido
Cuando España apenas había recuperado el suministro eléctrico tras el histórico apagón del 28 de abril de 2025, del que se cumple ahora un año, ya comenzaban a escucharse las primeras críticas a las renovables como supuesto culpable del problema.
El PP acusó al Gobierno de lanzarse a una "carrera desquiciada por ser el país más verde entre los verdes", mientras que Vox ha llegado a pedir contener la expansión de energías limpias, aun cuando no había datos claros sobre qué había causado el cero eléctrico. Por su parte, el Ejecutivo y Red Eléctrica han insistido todos estos meses en desvincular las renovables de este suceso, el peor apagón sufrido en Europa en dos décadas.
La polémica se envenenó todavía más al darse el cero eléctrico en pleno debate sobre el cierre nuclear, una discusión que ha ganado intensidad en estos 12 meses. Hasta entonces, la energía solar y eólica gozaban en España, por lo general, de un importante consenso social y político, más allá de polémicas a nivel local sobre el impacto territorial de su implantación.
¿Ha cambiado la percepción sobre las energías limpias y sobre la nuclear? ¿Puede un sistema 100% renovable garantizar la seguridad energética? Lo analizamos con expertos en RTVE Noticias.
A las renovables "no se les permitió controlar tensión"
Antes de ello, conviene responder a una pregunta esencial: ¿Qué causó el fallo eléctrico masivo y en qué medida contribuyeron a él las renovables? El informe final de los operadores de redes europeos, Entsoe-E, de más de 400 páginas y elaborado durante meses, apuntó a una "cascada de sobrevoltajes", en la que fallaron múltiples elementos, y entre ellos uno de los más importantes fue el control de tensión por parte del sistema.
"El problema aquí no es que hubiera renovables, sino que necesitamos generación que tenga control de voltaje", y ese control de tensión se puede hacer "del mismo modo" con energías verdes que con cualquier otra fuente, explicó el presidente de Entso-E, Damián Cortinas.
La regulación española, a diferencia de la portuguesa, "no permitía a las renovables controlar la tensión de forma efectiva", por lo que no pudieron absorber o liberar a la red energía reactiva -la que no se convierte en luz o calor, pero es necesaria para el funcionamiento de los equipos-.
Esto hubiera ayudado a evitar la sobretensión y probablemente el apagón, explica a RTVE Noticias Pedro Fresco, divulgador sobre energía con libros como El arte de impulsar el cambio o Energyfakes y presidente de la Asociación Valenciana del Sector de la Energía (Avaesen). Por lo tanto, "no se les puede achacar la culpa del apagón, como se pretendió decir durante durante las primeras semanas y todavía hay gente que está manteniendo", señala.
En 2021 ya se pidió que las renovables asumieran la regulación de tensión
Tradicionalmente, la red española otorgaba a las renovables un factor de potencia fijo - se les decía "usted no moleste, pero no colabore", en palabras de Fresco- y eran las máquinas síncronas, los "grandes generadores", como las nucleares, las centrales de carbón, los ciclos combinados de gas o las centrales hidroeléctricas, las que regulaban la energía reactiva "y por tanto controlaban la tensión", según David Ribó, miembro del Instituto Universitario de Investigación de Ingeniería Energética de la Universitat Politècnica de València.
Ya en 2021, a medida que había más renovables conectadas a la red y menos centrales convencionales, Red Eléctrica pidió a la CNMC que la solar y la eólica pudieran controlar la tensión, pero a fecha del apagón todavía no se les había permitido.
La buena noticia es que ya han comenzado a asumir esta tarea, y desde este mes de abril ya hay unos 4,5 GW de plantas fotovoltaicas que regulan tensión, lo que permite además no depender tanto de los ciclos combinados -y bajar de paso la factura de la luz-, señala este experto.
Además de esta cuestión, otro problema que tuvieron algunas plantas fotovoltaicas el día del fallo eléctrico es que "se desconectaron antes de lo que tocaba" ante la subida de tensión. Sin embargo, este profesor de la UPV recuerda que no solo ocurrió con estas plantas, sino también, aunque en menor medida, con eólicas, nucleares y de ciclo combinado.
Un 33% de los españoles cree aún que las renovables causaron el fallo
Ribó considera que el hecho de que se haya apuntado a las renovables por parte de algunos partidos políticos puede haber aumentado el "recelo" de ciertos sectores de la población hacia estas tecnologías, pero en general "la opinión de que las renovables van a ser la columna vertebral del sistema energético del país no ha cambiado", señala.
La politóloga y socióloga especializada en transición ecológica Cristina Monge recuerda que hubo un "señalamiento absolutamente tremendo" hacia las renovables en los primeros compases tras el fallo eléctrico, aprovechando la falta de información que se dio entonces.
"Cuando se produjo el apagón, muchos actores intentaron culpabilizar a las renovables y destruir su imagen pública. Y la conclusión es que han fracasado", asevera por su parte Fresco. Sin embargo, esa campaña, que se apoyó en "manipulación y fake news", deja un "poso peligroso": "En el primer impacto, cuando aún no se sabía nada, se consiguió meter el mensaje de que las renovables han sido las culpables, y ese primer aprendizaje es difícil de borrar".
Una reciente encuesta de Sigma Dos encargada por la Unión Nacional de Energía Fotovoltaica (UNEF), la principal asociación empresarial del sector, mostraba que el 84% de los españoles considera la energía solar una alternativa viable y sostenible para la generación de electricidad.
El estudio, eso sí, muestra también que casi tercio de los encuestados (32,8%) todavía considera a las energías limpias como las responsables del apagón, mientras que la mayoría (43,3%) consideran que el incidente se produjo por un fallo de las centrales eléctricas, o por una desconexión siguiendo protocolos de seguridad (33,6%)
Reactivado el debate nuclear
Al debate sobre las renovables que se da después de cada apagón masivo allí donde ocurra, en España se dio además la particularidad de que justo en aquellos meses se debatía el cierre nuclear, por lo que esta tecnología entró en el centro de la polémica.
El calendario de clausura programada de los reactores que hay en nuestro país estaba pactado desde 2019 entre el Ejecutivo y las eléctricas, propietarias de estas centrales. La cercanía del cierre de Almaraz I, previsto para 2027, reactivó la discusión pública acerca de esta energía, de la que no se construyen centrales desde 1987, justo tras el accidente de Chernóbil. Las eléctricas pidieron oficialmente alargar la vida de este reactor el pasado octubre con el argumento, entre otros, de dar estabilidad al sistema y evitar apagones.
Ese día, señalan los defensores de esta energía, solo estaban conectados cuatro de los siete reactores, pero Fresco recuerda, aludiendo al informe de ENTSO-E, que "es falso que si hubiese habido más nuclear no se hubiera producido el apagón".
Cree que, a futuro, las renovables "pueden controlar la tensión muchísimo mejor y de forma más efectiva que las centrales nucleares", algo que se explica a nivel técnico pero sobre todo por una cuestión territorial. El control de tensión, apunta, se lleva a cabo localmente, y en ese sentido es mejor tener miles de plantas repartidas por todo el país que siete reactores ubicados en cuatro puntos concretos de España (Tarragona, Cáceres, Valencia y Guadalajara).
Para Ribó, "el gran problema de la nuclear es que no es un elemento de apoyo, es un elemento de base". Estas centrales están pensadas para funcionar casi todas las horas del año, pero si la base del sistema es renovable, "lo que necesitas es otro tipo de tecnologías para acompañar esa variabilidad en la generación", no una "diseñada para estar funcionando de forma constante".
La energía, "campo de batalla cultural"
Este experto en renovables considera que en los actuales tiempos de gran polarización, "hay sectores políticos que han tomado el sector de la energía como campo de batalla cultural". Recuerda que esta guerra alrededor de las renovables se ha dado en otros países tras apagones similares, como en California, Texas, o Australia y cita al Gobierno de Trump como el ejemplo "paradigmático" de la ofensiva ideológica contra las energías limpias.
Un ataque, recuerda, que no se da con argumentos económicos, puesto que los últimos datos disponibles muestran que las renovables son, además de más limpias, más baratas y ofrecen mayor seguridad ante la volatilidad de precios que los combustibles fósiles.
“La batalla cultural no entiende de lógicas ni razones económicas, entiende de vísceras“
Monge coincide en que se trata de un "debate cultural" y no económico, y critica que "no tiene ningún sentido". PP y Vox, cita como ejemplo, han pacto recientemente en Aragón frenar el despliegue renovable cuando los 'populares' lo están impulsando en otras comunidades.
Además, señala citando la insistencia de Vox sobre la soberanía nacional, "la única energía nacional que podemos tener es justamente la eólica y la solar, esa es la materia prima que tenemos aquí". Coincide Fresco: en España, donde tenemos sol y viento en abundancia pero no gas ni uranio, las renovables son una fuente de "soberanía energética". "Pero la batalla cultural no entiende de lógicas ni razones económicas, entiende de vísceras".
¿Es posible tener un sistema 100% renovable?
Una de las críticas a las renovables es que su penetración en el mix eléctrico español ha sido muy rápida y la red no se ha adaptado a la misma velocidad. Estas tecnologías, por su propia naturaleza variable, necesitan un sistema más flexible para absorber los picos de generación en las horas en las que hay mucho sol o mucho viento, y distribuirla cuando no se dan estas condiciones.
Lo primero es cierto, el avance de las renovables ha sido realmente rápido. En solo cinco años, la solar ha multiplicado por cuatro su potencia instalada en España y desde hace tres años estas tecnologías ya lideran el mix: en 2025 lo hizo la eólica, o la solar si se considera también el autoconsumo.
Y respecto al sistema, Ribó considera que en general sí que se ha adecuado para acoger a estas nuevas fuentes energéticas, pero puntualiza que "hay ciertos aspectos que no se han adaptado lo suficientemente rápido". Son, esencialmente, cuestiones sobre regulación. También Fresco coincide: "Es posible tener un sistema 100% renovable, pero tenemos que mejorar la normativa".
El Gobierno se ha marcado alcanzar esta cifra en 2050. El año pasado estas tecnologías -solar, eólica e hidráulica- produjeron el 56,6% de la generación eléctrica, pero en algunas horas del día ya ha llegado al 100%. "Ya lo estamos viendo momentáneamente, y cada vez vamos a ver más: días y semanas, en el que tendremos un sistema funcionando prácticamente 100% renovable", señala el profesor de Ingeniería de la UPV.
Ambos coinciden en que la guerra de Irán, que ha expuesto de nuevo, como la de Ucrania, el riesgo de depender de los combustibles fósiles, puede funcionar como un espaldarazo al apoyo político y social a las renovables. Esta energía, señalan, no depende de ningún "estrangulamiento" de un estrecho para llegar a nuestros hogares.