Directo: Bárcenas confirma que "M.R." era Rajoy y que encargó "destruir un audio cortito" con él y otro sobre la "contabilidad extracontable" del PP
- El extesorero del PP detalla que Sergio Ríos era una "persona de confianza", recomendado por un jefe de seguridad del PP
- Bárcenas asegura que su abogado en la Gürtel, Gómez de Liaño, tuvo acceso a todos sus dispositivos cuando él estaba en prisión
Con paso firma ha entrado Luis Bárcenas a la sala de la Audiencia Nacional donde se enjuicia el caso Kitchen, un presunto operativo parapolicial dispuesto por la cúpula del ministerio del Interior en ese momento, con el objetivo de sustraer al extesorero documentación presuntamente comprometedora para el partido. Justo detrás de él, en el banquillo de los acusados, el exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, uno de los principales acusados. Luis Bárcenas está siendo el primer testimonio de este lunes. Una declaración en la que reconocido en sus notas manuscritas, cuando escribía MR refería al expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy.
En concreto, el extesorero estaba siendo interrogado por el papel que le fue intervenido a otro recluso en la prisión de Soto del Real, con quien Bárcenas había contactado para encargarle que, durante un permiso penitenciario, accediera a una información en la nube y cumpliera unas instrucciones. "Tenía unas grabaciones" ha dicho Bárcenas y "le doy la instrucción de que una grabación en concreto la localice". Después de darle las claves de acceso en un papel a parte, le indicó: "Yo le daré la instrucción de cuando hay que destruir la información".
El papel decía: “Alex, hay que destruir todos los audios de MR cuando yo te dé la orden”, y continuaba "No debe quedar nada, es mi compromiso haz el favor de ir recuperándolos”. Luis Bárcenas ha reconocido que con esas iniciales se refería a Mariano Rajoy: "Le estaba diciendo a este señor lo que tenía que hacer una vez que accediese a los audios relacionados con MR que era Mariano Rajoy".
En respuesta a su abogada, al ser interrogado por este punto, Bárcenas ha relatado que tenía tres grabaciones: "Una mía propia en la que yo mismo explicaba una serie de cosas relacionadas con el procedimiento y sobre todo con la contabilidad extracontable del partido y como funcionaba, y luego una muy cortita con el señor Rajoy y otra también corta pero un poco más extensa con Javier Arenas". Esas conversaciones "se encontraban en un pendrive" que dejó junto otra documentación en el estudio de su mujer, y también "en la nube" a la que se ha referido antes.
Según Bárcenas "cuando salió de la prisión preventiva fue al despacho de su mujer, donde deberían estar, y ya no estaban. Ni el pendrive con esos audios ni otra documentación en papel". Estos audios, que "también estaban en la nube, de un correo electrónico, tampoco estaban en ese espacio".
Bárcenas afirma que habló de la contabilidad "extracontable" con Rajoy y Arenas
En cuanto al contenido de esas grabaciones, Luis Bárcenas ha explicado que "la grabación con Mariano Rajoy es una grabación en el despacho" después de una conversación previa con Javier Arenas. Según el extesorero, en "la contabilidad extracontable quedaba un saldo y yo subo al despacho de Rajoy para decirle que tengo esa cantidad, que no tiene ningún sentido y que no vamos a llevar papeles de ningún tipo", y ha continuado "le entrego la última hoja de esos movimientos donde figura el saldo, que llevo en un sobre y que él se queda, y ve los documentos". Según ha detallado, el entonces presidente del PP se extrañó mucho: "me pregunta como es que llevamos esos papeles", a lo que "le digo que era la garantía de Álvaro y mía de que se recibían esos fondos y se empleaban correctamente". A continuación, según el relato de Bárcenas, Rajoy "se da la vuelta en el sillón y lo introduce en el destructor de papeles: El papel, que era una fotocopia, queda destruido y acaba la conversación".
Respecto a la conversación con Javier Arenas, ha explicado que fue en relación a un acta notarial que Bárcenas había formalizado y donde se recogía "cómo gestionábamos los fondos de carácter extracontable del PP, qué se recibía, de quien y quien cobraba". En esa conversación, según el relato del extesorero, llevó a Arenas una copia del acta notarial. "Fue una comida larga" en un restaurante de Sevilla, en diciembre de 2012. Bárcenas ha detallado que "la parte en la que hablamos expresamente del acta que le entrego" es la que guardó " en la nube y el pendribe: "recoge grabación arenas, Rajoy y la mía".
Según Bárcenas, nadie conocía la existencia de estas grabaciones antes de entrar en prisión. Ni siquiera habló en detalle sobre esto con su abogado, Javier Gómez de Liaño: "Creo que a Javier en algún momento le dije que había una grabación, pero nunca hablamos del contenido concreto", ha dicho, ya que "era un tema que me parecía tremendamente delicado". Con estas grabaciones sobre la "contabilidad extracontable", el extesorero "quería que quedara constancia que era conocido por las altas instancias del partido".
El extesorero denuncia una "persecución tremenda y permanente" en la prisión de Soto
En respuesta a su letrada, Luis Bárcenas ha ofrecido algunos detalles sobre su estancia en Soto del Real, entre 2013 y 2015, cuando ingresó en prisión preventiva. El extesorero ha afirmado que sufrió una "persecución tremenda y permanente". Considera que fue perseguido, humillado y sancionado a raíz de haber declarado, en la instrucción de Gürtel, contra los principales dirigentes del PP.
Bárcenas ha detallado cómo se produjo la filtración hacia distintos medios de comunicación de imágenes de él entrando en prisión o en algunas estancias de la misma. Incluso unas que "por decencia del medio en cuestión, no vieron la luz pública", según el extesorero. Se refería a unas imágenes en la ducha: "Requerían que hubiese puesto una cámara fija en la ducha. Eso no lo puede hacer ningún otro interno, tiene que ser un montaje perfectamente organizado desde dentro del centro penitenciario en función de las instrucciones de quien fuese con el objetivo de denigrarme", ha dicho.
También ha detallado cómo le impusieron varios partes, entre ellos uno por protestar después de que en un traslado al hospital le apretasen "de una forma que no se correspondía: Todos las llevaban por delante, a mí me las puso por detrás y apretó de una forma insoportable. Camino del vehículo tuve unas palabras con este señor", ha relatado. En otra ocasión, le practicaron un registro con un "desnudo integral", algo que según Bárcenas solo se hace "cuando se sospecha que una persona puede pasar drogas. En mi caso no tenía ningún sentido", por lo que, ha asegurado, "se hizo con la clara intencionalidad de humillarme".
El exchófer Sergio Ríos era una "persona de confianza"
Bárcenas ha explicado los motivos por los que contrató en 2013 a Sergio Ríos para hacer de conductor pero también como "persona de confianza" para todo tipo de trabajo de auxiliar administrativo. Venía recomendado, según el extesorero, por un ex jefe de seguridad del PP. A preguntas del fiscal, el extesorero ha detallado que el chófer tenía acceso permanente a sus dispositivos, ya que cuando iba a alguna reunión "el teléfono se quedaba en el coche siempre, el teléfono no lo llevaba conmigo". El dispositivo permanecía dentro de un dispositivo preparado por Ríos "el equivalente a una caja Farenhaith que impide identificar dónde está el teléfono en ese momento".
El extesorero y su mujer decidieron prescindir de los servicios de Ríos cuando estando Bárcenas en prisión, Rosalía Iglesias le planteó dudas sobre el comportamiento del chófer. También ha detallado que, en verano de 2013, su mujer le dijo que se sentía vigilada, aunque "ella siempre pensó que eran periodistas, no un dispositivo de carácter policial".
Durante el interrogatorio del Fiscal, Bárcenas ha reconocido como propios varios mensajes de teléfono móvil y correos electrónicos, que fueron extraídos de los dispositivos que le sustrajo Sergio Ríos para que el técnico de la policía pudiera copiarlos. Según ha retallado el fiscal, los aportó a la causa el excomisario Enrique García Castaño durante su declaración de 2019. Unos folios en los que también aparecían "todos los contactos de mi agenda telefónica". A esos dispositivos también tuvo acceso Javier Gómez de Liaño, que entonces ejerció la defensa del extesorero. "Tuvo acceso a todo lo que yo tenía que aportar al procedimiento, incluido teléfonos y tabletas", que estaban, tal como ha detallado, en el despacho de su casa.
El extesorero también ha reconocido una serie de documentos mostrados por el fiscal, que según Bárcenas estaban en un maletín en su despacho de casa. "Esa documentación estuvo en mi poder, se entregó por instrucción mía al conductor para que la llevase al despacho de Javier Gómez de Liaño para aportarla en la instrucción que se seguía en la Audiencia Nacional con el Juez Ruz", una orden que, según ha dicho, dio desde prisión.
El matrimonio Bárcenas ejerce la acusación particular en esta causa y solicita 41 años de cárcel para los dos principales acusados, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y su ex número dos Francisco Martínez.
Otros ocho acusados se sientan en el banquillo, entre ellos el que fuera su chófer Sergio Ríos, al que la trama captó de confidente. Para él la familia Bárcenas pide 33 años de cárcel con la agravante de abuso de confianza. También están acusados varios miembros de la cúpula policial de 2013 y el excomisario José Manuel Villarejo.
Bárcenas e Iglesias no han presenciado las declaraciones anteriores
Ni Bárcenas ni su mujer han podido escuchar lo dicho en el interior de la sala de la Audiencia Nacional que enjuicia el caso Kitchen. El objetivo, evitar que pudieran escuchar lo que han relatado otros testigos y que su propia declaración quedase condicionada por ellos.
Sin embargo, una vez que Luis Bárcenas y Rosalía Iglesias hayan finalizado sus intervenciones podrán asistir al resto de sesiones y presenciar otras declaraciones clave, como la de Mariano Rajoy y María Dolores de Cospedal, ambas previstas para el jueves.
Además este lunes está prevista la declaración de Manuel Morocho, principal investigador del caso Gürtel. Morocho denunció presiones para cambiar sus informes y eliminar de ellos los nombres de personajes de relevancia, como María Dolores de Cospedal. Además el ex responsable de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal, José Luis Olivera, también acusado en este juicio de la Kitchen, intentó enviarle a un destino fuera de España.
