Varios agentes de policía confirman durante el juicio de la Kitchen el seguimiento a la mujer de Bárcenas
- El exministro y su ex número dos protagonizaron un careo por sus contradicciones sobre los mensajes
- Entre los testigos de este martes, también, los directores de la cárcel de Soto del Real
Nueva jornada crucial en el juicio del caso Kitchen, sobre el presunto operativo parapolicial del ministerio del Interior en 2013 para espiar al extesorero del PP, Luis Bárcenas y sustraerle documentación supuestamente comprometedora para el partido. Hoy la sesión se ha centrado, entre otras cuestiones, en los seguimientos a Rosalía Iglesias, el volcado de los dispositivos electrónicos que el chófer de los Bárcenas sustrajo a sus jefes y los mensajes intercambiados entre el exministro Jorge Fernández Díaz y su ex número dos, Francisco Martínez, ambos acusados en este juicio.
La jornada ha comenzado con el interrogatorio a varios policías que han confirmado su participación en los seguimientos a Rosalía Iglesias. La operación, según han manifestado, era un encargo de la Comisaría General de Policía Judicial, para localizar a personas que se relacionaran con la mujer de Luis Bárcenas, entonces en prisión, y posibles testaferros de la familia.
También han prestado declaración el agente que, en octubre de 2013, recibió el encargo de extraer información de los dispositivos electrónicos que habían sido robados a Luis Bárcenas por Sergio Ríos. El agente Culebras recibió este encargo, que realizó en una cafetería de la calle Velázquez a la que acudió con su jefe. Allí acudieron el excomisario Enrique García Castaño y un confidente que aportó los dispositivos sustraídos al extesorero (un iPhone y un iPad). Al día siguiente la información fue entregada en un pen drive a García Castaño. El excomisario jefe de la UCAO fue acusado en esta causa, pero posteriormente se retiraron los cargos contra él por motivos médicos.
El agente ha explicado que el protocolo, una vez entregada la información es borrar los datos: "Una vez que me confirma que se ha entregado y está todo bien procedemos al borrado de la información, por protocolo. En mi portátil no queda nada. Tenemos procedimientos de borrado seguro", ha dicho el policía, al que han enseñado un informe que es "compatible" con la extracción de documentación que realizó, aunque "no se puede verificar la integridad" de dicho documento.
El volcado de los dispositivos coincide con el mensaje de Martínez
La extracción de los datos, según el testigo, se produjo a mediados de octubre de 2013. La abogada del Estado ha destacado que esa fecha coincide con los mensajes del móvil de exsecretario de Estado de Interior Francisco Martínez. Uno de ellos, fechado unos días después (el 18 de octubre) fue consignado por Martínez ante el notario Enrique Franch, que ha prestado declaración este jueves.
El texto, que Francisco Martínez dijo haber recibido de Jorge Fernández Díaz, decía: “La operación se hizo con éxito. Se ha volcado todo (2 iPhone y 1 iPad). Mañana tendremos el informe". Y continúa el mensaje: "Según dice el informador (veremos si es así), ese material lo había dado B a los abogados para obtener a través de ellos los teléfonos y otros datos de su agenda, en orden a contactar con ellos para poder preparar su defensa jurídica. Es decir, que no sería información para el J a efectos publicación. Eso es lo que ha dicho, insisto, y es mu y probable que esa fuera la intención. Otra cosa es que nosotros con el volcado efectuado podamos acceder a una gran e interesante información… veremos. Te informo”.
El notario que protocolizó, a petición de Martínez, este mensaje ha admitido que no puede acreditar que fuese el ministro quien lo envió porque "no hay prueba". Habitualmente "si se puede" hacer constar cuál es la procedencia de los mensajes, pero si no es así, la persona que acude al notario "hace una manifestación de dónde procede el mensaje". Esto es lo que sucedió en esta ocasión: "La manifestación la hace él (Martínez), diciendo que ese mensaje lo recibe de un número que está asociado a un número que pertenece a Fernández Díaz".
"Si no lo hice constar en el acta es porque no estaba acreditado" ha dicho el notario, que también ha explicado que vio cómo Martínez accedía al mensaje en su terminal y le envió el pantallazo, y ha admitido que no podía dar fe de si el mensaje pudiera haber sido manipulado.
Las versiones de Fernández Díaz y Martínez sobre los mensajes de texto resultaron contradictorias. De hecho el exministro negó su autoría a pesar del acta notarial. Esto llevó a las autoridades judiciales a organizar, en 2020, un careo entre ambos que terminó en un tenso enfrentamiento, cuyas imágenes se dieron a conocer pocos días antes de comenzar este juicio.
Bárcenas y Ríos eximen del deber de secreto profesional al periodista que publicó los mensajes
En la sesión de este jueves han declarado además Esteban Urreiztieta, el periodista que a finales de 2015, publicó en el diario El Mundo algunos de los documentos presuntamente sustraídos a Bárcenas y su mujer. El informador, que ha sido eximido del deber de secreto profesional por el extesorero, ha contado que se reunió con él para verificar esos documentos que obraban "en poder de la policía". Se trataba, entre otras cosas, de anotaciones manuscritas de Rosalía Iglesias sobre una conversación que había mantenido con su marido, entonces en prisión preventiva, en la que abordaban diversas cuestiones: "Una especie de guion de la documentación relacionada con el PP que él atesoraba", ha señalado.
Ante la "incredulidad" de Bárcenas, el periodista le dio algunos detalles para ofrecerle "certeza absoluta de que esos documentos obraban en poder de la policía". Uno de esos detalles fue la clave de Movistar del extesorero, que "se quedó estupefacto".
También el exchofer de los Bárcenas ha eximido al periodista del deber de mantener el secreto profesional. De esta manera, el informador ha contado ante el tribunal que Ríos le facilitó fotografías probatorias del seguimiento a Rosalía Iglesias, tomadas por el propio chófer. La entrega se produjo durante una reunión que mantuvieron, junto a otro periodista cuyo nombre no ha facilitado, en un centro comercial de Getafe.
Los directores de la cárcel y el compañero de Bárcenas en prisión
Durante la sesión de la tarde ha prestado declaración Isidro Sánchez, un preso de Soto del Real con el que Luis Bárcenas hizo amistad. Sánchez, que era informático, recibió del extesorero el encargo de subir unos archivos a un sitio de almacenaje "en la nube". Los archivos le llegarían, le dijo, en un pendrive y tendría que utilizar una dirección de correo electrónico proporcionada por Bárcenas. El encargo, que Sánchez iba a cumplir aprovechando un permiso carcelario, no llegó a materializarse, puesto que antes de poder hacerlo Sánchez fue detenido por la policía.
Para llevar a cabo ese encargo, el extesorero ofreció a Sánchez un pago de cinco mil euros a través de una tercera persona que, tal como ha explicado, se quedó con la mayor parte del dinero, por lo que el informático le denunció.
Este jueves también han declarado como testigos en la sexta jornada de juicio el actual director de la cárcel madrileña de Soto del Real, Luis Carlos Antón, y su predecesor, José Luis Argenta, donde cumplió condena el extesorero del PP. Luis Bárcenas ingresó en este centro penitenciario cuando se decretó su prisión provisional en 2013, en medio de la investigación del caso Gürtel y cuando se habían dado a conocer los llamados "Papeles de Bárcenas", y regresó en 2018. El extesorero denunció haber sufrido un trato vejatorio en la cárcel, así como haber sido espiado.
