Resist.es y Spanish Revolution lanzan un manifiesto por la "bondad radical" frente a la industria del odio
- El texto denuncia que la polarización es una herramienta diseñada para generar beneficios económicos
- Apelan a la responsabilidad ciudadana para detener el flujo de desinformación y recuperar la dignidad
Las plataformas de movilización ciudadana Resist.es y Spanish Revolution han publicado conjuntamente un documento titulado "Manifiesto por la bondad radical". En este texto, ambas organizaciones sostienen que la bondad no es una mera cualidad individual, sino "una posición política consciente frente a un sistema que necesita del miedo, la fragmentación y la violencia simbólica para sostenerse".
El manifiesto, que ya cuenta con más de 1.400 firmantes, se presenta como una respuesta directa a lo que califican como una infraestructura del odio diseñada para desplazar la atención y proteger las estructuras de poder.
El odio como modelo de negocio
Según los autores del manifiesto, el odio contemporáneo no surge de manera espontánea, sino que "se fabrica en laboratorios mediáticos" y "se distribuye mediante algoritmos diseñados para maximizar la reacción emocional". El documento es tajante al afirmar que "el odio es un modelo de negocio" que requiere de "consumidoras y consumidores" que participen involuntariamente en su cadena de valor a través de la indignación y el clic fácil.
Ante esta situación, el texto no apela únicamente a la moral, sino a la "responsabilidad colectiva como ruptura", recordando al ciudadano que es un "nodo" en el sistema con la capacidad de decidir si el odio circula o se detiene. "Cada vez que compartes sin verificar, alimentas una estructura. Cada vez que reaccionas desde la ira inducida, sostienes una lógica", advierten las organizaciones.
La bondad como práctica de sabotaje
El manifiesto redefine el concepto de bondad en términos de resistencia política. Afirma que "la bondad radical es, en este contexto, una práctica de sabotaje". No se trata de una actitud ingenua, sino de una conciencia clara sobre cómo opera la polarización, entendida como una "herramienta de gobernanza" donde el miedo se gestiona como un activo político.
En este sentido, rechazar el odio no se plantea como una retirada del conflicto, sino como una reconfiguración del mismo. Las organizaciones convocantes subrayan que "no se trata de ser neutrales. Se trata de ser precisas y precisos", lo que implica "nombrar la injusticia sin amplificar el odio" y "denunciar el abuso sin reproducir la lógica del enemigo".
Compromiso con la veracidad
El documento aboga por una "alfabetización mediática activa" que permita a la sociedad civil entender el funcionamiento de los algoritmos de recomendación y las burbujas informativas. La propuesta final es la construcción de alternativas basadas en "redes de información verificadas" y comunidades que prioricen el cuidado frente a la reacción impulsiva.
La misiva concluye con una apelación directa a la sociedad española: "Firmar este manifiesto es asumir que no todo vale. Que no todo discurso merece amplificación". Para Resist.es y Spanish Revolution, en un ecosistema diseñado para monetizar el conflicto, "decidir no odiar es una forma de insubordinación".
Las organizaciones convocantes
Asociación Repensar el sistema, con sede en Ourense, Galicia, gestiona la plataforma Resist.es, dedicada a la promoción de peticiones ciudadanas y campañas de impacto social. Su actividad se centra en el análisis de las estructuras sistémicas y la búsqueda de alternativas políticas y económicas a través de la movilización digital y la participación de sus miembros.
Spanish Revolution, coautora del manifiesto, es una plataforma de comunicación y activismo digital que surgió al calor de los movimientos de protesta social en España. Se especializa en la difusión de narrativas críticas y en la creación de espacios de debate público orientados a la justicia social, colaborando activamente con otras redes de resistencia ciudadana.